Crítica: La favorita

Yorgos Lanthimos, presenta su nuevo film en un contexto nuevo, distinto a lo que nos tiene acostumbrados. Con “La Favorita” escoge Europa con una historia de época para seguir remando la ironía que iniciara en su día y de la que destacamos Langosta”, en 2015. Para el guion ha contado con la escritora Deborah Davis y el guionista de cine Tony McNamara.

Ambientada en la corte de Inglaterra, a principios del siglo XVIII.  Una época en la que se mantiene una  guerra contra Francia y con algunos sitios más. Nos encontramos con una reina que sufre, Ana Estuardo. Anne (Olivia Colman) ocupa el trono y satisface a todos los seres que tiene alrededor mientras que su amiga Lady Sarah (Rachel Weisz) gobierna en la práctica el país en su lugar debido a sus engaños y al precario estado de salud de la monarca. Estamos en el momento en el que llega a palacio una nueva sirvienta, Abigail (Emma Stone). Tras no ser muy bien recibida, su encanto, su trabajo y su inteligencia seducen a Sarah que es prima suya. Abigail ve una oportunidad para regresar a sus raíces aristocráticas y aprovecha la ocasión. Abigail empieza a acompañar con más frecuencia a la reina y poco a poco se hace dueña del aprecio de la pobre mujer rica.

Tan hábil en la construcción de historias de ficción, Yorgos Lanthimos coge de la historia una vida perfectamente documentada y una puesta en escena completamente eficaz, un irreductible baluarte de cine que no da palos al aire. El film está dentro de un tema con múltiples y espinosas vertientes que Lanthimos recuerda: la realeza, las intrigas palaciegas, las mentiras y las traiciones, todo, pero el énfasis de la película cae sobre tres mujeres, dos que quieren proteger sus intereses y la tercera y principal, una mujer utilizada, sola y desdichada, con más taras biológicas de las que se puedan conocer. Lanthimos, fascinado por ese mundo de memorias que es “La favorita”, más que seguir la crónica, a ratos acrónica, candencia de un recuerdo a través de las usanzas y miserias de la corte, acaba demostrando ironía ante lo analizado, el director ama tanto la ficción que supedita los hechos a la forma; liberación de corsés y doctrinas aunque notemos cierta extravagancia mientras construye capacidades, destruye, conspira o simplemente hace cine.

En el aspecto de actitud y tendencia, “La favorita” es uno de los pocos trabajos que este año se atreven con la ironía (en ausencia de Woody Allen), aunque no tire de la absoluta ficción, en un registro completamente alejado de la relectura de la trayectoria director. “La favorita” no es un film desmitificador ni abstracto. Es un ejercicio  arriesgado. Punteado por momentos claves.

 “La Favorita” es una cruda inmersión en la realidad de mujeres, a partir del centro que la constituye. Un film bastante truculento, mostrado como quien no ha pretendido otra cosa que divertir al espectador. Nada más que objetar sino decir que si se muestra la historia como ciertamente fue, también hubiera sido una película de mujeres, pero denunciando, no haciendo comicidad de sus problemas.

Estupenda fotografía de Robbie Ryan, como estupendas son las interpretaciones de las tres actrices protagonistas, Olivia Colman, Emma Stone y Rachel Weisz, un trabajo interpretativo muy logrado. El resto del elenco: Nicholas Hoult, Joe Alwyn, James Smith, Mark Gatiss, Jenny Rainsford, Tim Ingall, Basil Eidenbenz, Timothy Innes, Jack Veal, James Melville, Hannah Morley y John Locke, actuaciones brillantes y por momentos imaginativas.

El próximo, señor Yorgos Lanthimos.

 

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Crítica: Langosta

LangostaTal vez el 2015 fue un gran año para que las producciones más vanguardistas tuvieran el éxito que merecen. La quinta obra del joven director griego Yorgos Lanthimos fue seleccionada para competir por la Palma de Oro en el Festival de Cannes 2015 y ganó el premio del jurado. El guión también fue galardonado con el Premio Internacional Arte, en el 42º Festival Internacional de Cine de Rotterdam. Crítica de la película “Langosta”.

¿En qué animal te querrías convertir si dejases tu cuerpo de humano? Ésa es la primera de las preguntas que se le plantean al protagonista de “Langosta” al llegar a un peculiar hotel para solteros ubicado en un tiempo alternativo, en una sociedad distópica. Un hotel en el que deberá encontrar pareja en el plazo de 45 días de forma obligatoria, en donde se pueden arañar días de vida a cambio de participar en una implacable caza y en donde el horror y el sinsentido se tiñen de crítica mordaz. La película es un compendio de seres humanos y actitudes desde una óptica deshumanizada.

Con guión de Efthymis Filippou y del propio Yorgos Lanthimos, “Langosta”  encierra un perfecto acabado, ofreciéndonos personajes que funcionan por sí mismos. Una sociedad en la que se evita sentir miedo a la muerte bajo la promesa de una extraña reencarnación infalible. El planteamiento de la sociedad, el estilo expositivo y el argumento central enganchan y consiguen que el espectador disfrute de buenos y extraños  momentos, que en general  persisten en la memoria durante días.

De una forma un tanto reduccionista se traba la idea del amor, la soledad y el matrimonio, en realidad a lo largo todo el film, para alumbrar cada estado; nace lo absurdo llevado al límite, lo que supone que surja un toque de humor que se sugiere y pasa casi desapercibido, combinando influencias de ácida burla hacia el romanticismo y el melodrama sentimental. Una sociedad ficticia con sus habitantes dispuestos y empeñados en superar la prueba, un método peligroso que tiene sus altibajos para los que construyen un ambiente donde no cabe duda que vive su realidad.

El director nos enfrenta con las convenciones existentes, nos lleva al extremo y critica los parámetros establecidos y comúnmente aceptados sin que admitan cuestionamientos. Nos sitúa ante el gélido escenario romántico de una civilización construida para perdedores que no son capaces si quiera de preguntar y rebelarse.

Imagen de LangostaEn el primer tercio de la película se disfruta por su ritmo e incluso por un ligero puntito de intriga, a partir de ahí el escenario cambia… para ser el mismo. Una situación opresiva en la que no tiene cabida el distinto o la duda. Lanthimos utiliza el humor más negro para enfocar hacia una sociedad castrante y de ahí pasar la mirada hacia la que nos rodea.

Y, por supuesto, hay que hablar de Colin Farrell que está divino. Este hombre hace de triste como nadie, un nuevo perfil que desconocíamos. Rachel Weisz, Jessica Barden, Olivia Colman, Ashley Jensen, Ariane Labed, Angeliki Papoulia, John C. Reilly, Léa Seydoux, Michael Smiley, Ben Whishaw, Roger Ashton-Griffiths, Rosanna Hoult y Heidi Ellen Love, son más que aplicados en sus personajes que los proyectan totalmente creíbles. La fotografía es de Thimios Bakatakis y la música envuelve el producto de forma pulcra y acertada: Beethoven y su ”Adagio affetuoso ed apassionato” de su Cuarteto para Cuerdas en F Mayor, Op. 18, Nº1.   Stravinsky y su ”Tercer movimiento” de ”Tres movimientos para cuarteto de cuerda” y Shostakovich y su ”Largo”, del Cuarteto de Cuerdas, Nº 8, Op. 110.

“Langosta” se estrenó en España en 2015. Por algo que no recuerdo, no pude visionarla en su momento y alguien que sabe de mi amor al cine me la recomendó. Le doy las gracias desde aquí y un beso. Me gustó verla y me resultó un buen despliegue de imaginación.  “Langosta” me quiere decir que lo que buscas nunca es lo que encuentras, que debes seguir tu propio camino y que se puede hacer una película buena sin que nada coincida con los estereotipos convencionales, una película que da en cada fotograma una vuelta de tuerca más. Me gusta.

 

 

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