Crítica: Scream 4

CartelCuarta entrega de la popular saga de terror “Scream”, en esta ocasión mi crítica está hecha desde mi admiración al director  Wes Craven, un cineasta que sabe generar climas opresivos, donde la eficacia de las imágenes creadas se combina de forma excitante con lo irracional y lo psicótico.

En esta entrega suceden los acontecimientos como en las anteriores, sigue el trío protagónico Dewey Riley (David Arquette), Gale (Courtney Cox) y  Sidney Prescott (Neve Campbell), esta última, ha logrado superar y casi olvidar los asesinatos cometidos en Woodsboro. Y con el paso de los años regresa, convertida en una escritora de éxito, vuelve al pueblo, con motivo de la gira de promoción de su nuevo libro. Los crímenes de Woodsboro también han inspirado una serie  titulada arma blanca, los jóvenes del lugar están súperenganchados a ella, el regreso de Sidney sacará a la realidad lo que ahora los chavales disfrutan en la ficción, pues irá acompañado de una nueva ola de crímenes perpetrados por alguien a quien todos conocemos. A estas alturas de la saga, poco importa quién es quién, cualquiera de los siempre componentes de la serie puede ocupar la plaza de asesino o víctima, lo que sí está claro es que pocos saldrán con vida de este entretenimiento de terror pues Craven, fiel a su finalidad, seguirá haciéndonos sufrir y prolongando su espectáculo.

Scream 4 es una película bisagra entre el terror y su usufructo gore, esta cuarta narración es la más visceral, directa y sangrienta, se la ve poco trabada desde lo literario y lo renovador, sumémosle además que las características argumentales intrínsecas están sobreacentuadas y toscamente plasmadas. “Scream 4” es tremendamente impactante por su desnudez de imágenes, a la vez que elementos de comicidad rondan implícitamente cada momento de su recorrido. Como es de esperar la fuente de inspiración de esta nueva entrega proviene de las crueles raíces de sus antecesoras, y la evolución que su director adopta en la presente, sólo alberga algunos cambios que contribuyen muy poco a dar el renovado aire necesario a un film que aunque, sobradamente se adivinaba endeble, (después de la decepción de Scream 3),  esperábamos su estreno con ciertas expectativas.

A pesar de la eficacia y el oficio con el que Craven, manipula el sobresalto del espectador y distribuye los momentos de mayor impacto, dos elementos éstos que contribuyen a que la película sea entretenida, no consigue transmitir de forma impactante su carácter terrorífico y grotesco, ni darle un tono realista que sirva de contrapeso a esta ofuscada historia de crímenes.

Scream 4 película con buen comienzo, positiva en la ambientación, siempre el centro de la trama es una casa en las afueras en medio de la nada, después, uso abusivo de la fórmula, sustos fáciles, demasiadas auto referencias…

Scream 4 se exhibe insegura en sus premisas y se remata rutinariamente, de la manera ya conocida, no termina de convencer pero define los propósitos de Wes Craven, yo la sitúo un escaloncito más abajo  de la primera y la segunda, y termino dándole un discreto aprobado, más por la devoción que le tenemos a la tradicional saga que por los aspectos desarrollados en ella.

Para incondicionales.

Crítica: Pesadilla en Elm Street. El origen

CartelEl análisis de “Pesadilla en Elm Street. El origen”, viene dado desde el principio y de lejos, por el acercamiento a un ser, a quien una sociedad poco misericordiosa aparta de golpe, no tratándolo como a un enfermo, sino como a un criminal.

Nos hallamos ante un argumento  centrado  en un clima absolutorio. Un grupo de jóvenes, uno de ellos, Kris, está solo. Son más de la cuatro y media de la madrugada y permanece  sentado en el bar, no puede, no debe dormirse, mientras esté despierto estará a salvo, cada minuto que pasa es más difícil resistirse a caer rendido por el sueño, ni él ni sus amigos, Nancy, Quentin, Jessie…. ninguno del grupo puede permitir que el horrible hombre del jersey a rayas, con la cara quemada y los dedos de cuchillas, se meta en sus vidas y los aterrorice. Todos se preguntan ¿por qué?, querrán saber, por qué todos ellos tienen el mismo sueño maldito, ¿alguien, se lo explicará?

Samuel Bayer se perfila como un cineasta que habrá que tener en cuenta en el futuro . “Pesadilla en Elm Street. El origen”, -basada en la realizada por Wes  Craven en 1984-, es ahora su primer trabajo en la dirección de largos, sin desmerecer sus anteriores ocupaciones dentro del mundo de los videoclips, en lo que destaca brillantemente. Se encarga de la producción, Michael Bay, con lo que la calidad acción-visual está garantizada. En el reparto, encabezando el nudo actoral, Jackie Earle Haley, que se mete en la piel Freddy Krueger; junto a Rooney Mara, Katie Cassidy, Thomas Dekker y Kellan Lutz, una nueva generación de actores, a los que también damos un voto de confianza.

“Pesadilla en Elm Street. El origen” es una película de terror nostálgica, aunque en el trayecto de su recorrido, entran por la ventana brisas de mejora creativa; en la relación del grupo de adolescentes, se formulan escenas totalmente renovadas. Esta nueva entrega cierra una etapa al tiempo que abre una gran interrogante, por un lado constituye el último intento de inmortalizar a Freddy, y por otro si llegamos a la clave purista de la obra, marcada por un severo quietismo y unas relevantes, oscuras y exiguas tomas, en las que no existen las convenciones heredadas, podemos estar casi al principio de una nueva cadena de historias distintas en la vida de este personaje.

Cartel de la película dirigida en 1984

Tengo que advertir que por razones cordiales puramente cronológicas, y si se quiere de orden entrañable, escompresible que yo no vea agujeros donde los haya, en todo caso para vencer opiniones despectivas, diré que sí, que es otro remake más, que tiene cosas que ya se han visto y que hasta pudiera ser prescindible, pero a mí me ha parecido oportuna, comprendo que es mucho pedir que una película que está condenada de antemano por todo tipo de ataques, pueda yo darle un voto positivo, pero es que para quien escribe contiene algo excepcionalmente valioso. No comparo a Samuel Bayer con Wes Craven en la dirección, como tampoco me paro a analizar las diferencias interpretativas de Jackie Earle Haley y Robert Englund, dando vida a Freddy Krueger, ni a ninguno de los actores que por primera vez elaboran estos personajes. Ambas son diferentes y no hay que decantarse por ninguna de ellas, las dos tienen mérito, yo en ésta, he disfrutado una película nueva, puedo decir que las de la saga de Pesadilla son las únicas películas de terror que siempre he visto de buen grado y creo que debo recomendarla, para los seguidores de la serie y para los que no lo son, es una nueva versión del clásico de terror y, los seguidores, nunca estaremos saciados por su reproducción en el celuloide, sí fascinados, por el recuerdo de la anteriores (hemos crecido con ellas) y entregados a este largometraje y a los que puedan venir.

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