Crítica: Lucy

LucyLos grandes éxitos en la gran pantalla del director de cine Luc Besson le han granjeado una fama que le sitúa entre los primeros y más creativos maestros del cine europeo. Fama que no decae como lo demuestra el hecho de que sus películas estén vigentes en todo momento. Cada película de Besson, mantiene atento el interés del espectador desde los primeros minutos. La eficacia de las películas del director francés reside, en la mayoría de los casos, en la acción y la ciencia ficción, en las imágenes espectaculares que se suceden. De ahí que gusten tanto a sus seguidores como al gran público. Entre sus numerosas obras destacan: “El quinto elemento” y “El profesional (Leon)”. Con idéntica materia prima, de nuevo marca estilo, con “Lucy”, su nuevo trabajo y la que hoy nos ocupa, es una buena muestra de lo que consigue en el género. Aquí las continuas complicaciones de la protagonista, el riesgo, la audacia, hacen que el espectador no se aburra en ningún momento, y dentro de un complicado juego, el dato científico, que hace las veces de instructivo sobre unos escenarios a cuál más alucinante.

Lucy (Scarlett Johansson) da vida a una estudiante obligada a transportar una bolsa de droga. En el traslado, adquiere poderes sobrenaturales cuando la bolsa se rompe y las electrizantes partes desmenuzadas entran en contacto con su cuerpo. Se convierte en una súper mujer luchadora. Su memoria se desarrolla y como tiene solo veinticuatro horas de vida, las pasa creando mensajes impresionantes y desmedidos de su cerebro que dejan boquiabierto a un científico, el profesor Norman (Morgan Freeman).

Imagen de LucyUna película muy ágil y efervescente. De pequeños y grandes detalles que la hacen muy entretenida. Lucy no tiene tiempo, corre y corre con todas sus fuerzas, por su propio bien, por el del conocimiento. Mientras ves los detalles de acción que van cambiando según transita, intentas adivinar qué podrá pasar, pero se hace imposible, porque cada fotograma descubre algo nuevo. A lo mejor alguien podrá decir que durante el film lo único que se ve es a una mujer corriendo sin parar, notoriamente angustiada por la presión a la que se encuentra sometida, pero es ese agobio el que marca en muchas partes el desarrollo técnico de la película. También oí decir que es un absurdo y yo me pregunto si buscan una lógica equivocada en una propuesta de ciencia ficción. Para mí técnicamente no tiene ningún error, es perfecta la dirección, el montaje y los efectos son sorprendentes, con un ritmo excelente, que le da atractiva atmósfera, intriga, divertimento y algo de reflexiones científicas, además el trato temporal que posee me resulta muy interesante.

Todos los actores renunciando a su personalidad se introducen en sus personajes guías, casi un pretexto, por los que el espectador viaja a través de las imágenes: Scarlett Johansson, Morgan Freeman, Choi Min-sik, Amr Waked, Yvonne Gradelet, Jan Oliver Schroeder, Julian Rhind-Tutt, Pilou Asbæk, Analeigh Tipton, Nicolas Phongpheth, Luca Angeletti, Loïc Brabant, Pierre Grammont, Pierre Poirot,Bertrand Quoniam, Pascal Loison, Pierre Gérard, Isabelle Cagnat y Frédéric Chau. La música es de Eric Serra y la fotografía de Thierry Arbogast.
Se podría decir que “Lucy” es como la vida, porque también podemos decir que las frívolas variaciones que nos surjan nos pueden hacer que la vida gire completamente, o que “el tiempo pase ligero y no se note que pasó”, como la protagonista dice en una frase. Si ven la película lo comprenderán.

 

 

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Crítica: Ahora me ves

Ahora me vesEl director de cine nacido en Francia y afincado en Estados Unidos, Louis Leterrier, poco a poco ha ido cambiando sus propios pasos. Estos cambios de orientación, sin abandonar su línea central, atizan la polémica, tanto en las admiraciones como en la desconfianza. Crítica de la película “Ahora me ves”.

La película se abre con cuatro magos de la calle haciendo sus diversas especialidades, Daniel (Jesse Eisenberg), juegos de cartas; Merritt (Woody Harrelson), hipnotista; Henley (Isla Fisher), escapista; y Jack (Dave Franco), juegos de manos. Todos ellos por separado reciben una carta misteriosa con una cita para asistir en Manhattan a un apartamento que encuentran cerrado. El siguiente fotograma nos sitúa en Las Vegas en un gran escenario y rodeados de miles de personas que les vitorean y aplauden. Ya son los famosísimos: los cuatro jinetes. Ahí hacen un magnífico truco, roban un banco en París desde el escenario. Esto pone al FBI en alerta, encabezados por el comisario Dylan (Mark Ruffalo) y su compañera parisina de la Interpol, Alma (Melanie Laurent). Cerca de todos, un mago retirado, Thaddeus Bradley (Morgan Freeman), la misión de Bradley es desenmascarar a los cuatro jinetes para ayudar al FBI a atraparlos y así cobrar una gran recompensa que Arthur Tressler (Michael Caine) le ofrece para vengarse de ellos. Pero se hace difícil porque son los cuatro jinetes, un grupo inquebrantable formado por los mejores ilusionistas del mundo.

La magia, es ese estado en el que quedas concentrada inmutable por el camino del misterio cuando el mago elige el momento, es la creación de lo imposible, es reír y admirar ante lo que no tiene explicación. En un espectáculo de magia la ilusión te supera y su alegría se esparce en ti sin dejarte contener las exclamaciones de asombro, pero además no se conforma con alegrarte el instante, existiendo en ella una pretensión tan ambiciosa que requiere de tu total curiosidad hasta que sus adecuados fines lo consientan. Probablemente en esas fronteras invisibles y fantasiosas no encontrarás explicación lógica, entonces te verás disfrutando de la más absoluta euforia, que es lo que realmente pretende la magia.

Ahora me ves 2Pues eso es la nueva película de Louis Leterrier, un espectáculo de magia en el que te mueves en desequilibrio y siempre al capricho del truco en el que te hacen entrar. Las actuaciones de Jesse Eisenberg, Dave Franco, Morgan Freeman, Mark Ruffalo, Isla Fisher, Mélanie Laurent, Woody Harrelson, Michael Caine y Michael Kelly están bien, sin ser nada especial se perciben correctas y capaces, la música de Tom Rowlands apropiada, acompaña la acción dando el tono requerido, la fotografía de Larry Fong también es buena armonizando imágenes con los extraordinarios efectos visuales, -una referencia destacada pues construye una narración visual de gran belleza-. Guión esquemático, diálogos simples en gran parte y unos excelentes puntos de humor jovial y juguetón. El film, que en ningún instante se hace pesado, tiene toda la espectacularidad necesaria en cada momento, centrando su fuerza en ello más que en historia y personajes. “Ahora me ves” es Hollywood en estado puro, un rato de diversión. Con una construcción de fantasías para el disfrute de los sentidos.

Por tanto, no estamos hablando de un trabajo concienzudo para la historia del cine sino de un entretenimiento bien conseguido gracias a Leterrier. Yo creo en la magia de “Ahora me ves”, y aunque le falta lógica narrativas y le sobran giros absurdos, recomiendo esta película. Un rompecabezas que tratarás de construir cuando hayas salido de las sala de proyección.

Ha sido muy agradable verla.

Crítica: Red

cartelPara empezar con la crítica de “Red”, diría que no es un título al que rotundamente se le pueda catalogar como comedia, tiene grandes dosis de ciencia ficción, acción y violencia: espionaje en clave de humor, no innova, pero su alocado y trepidante ritmo la hace tolerable.

Os contaré algo de la sinopsis y argumento: Frank Moses (Bruce Willis, Los sustitutos) es un hombre alto, bien parecido, delgado gracias al tiempo que le dedica al gimnasio, es guapo y aún conserva esa sonrisa picaruela que tanto carisma le dio en sus años de juventud, ya está jubilado pero se conserva joven y se siente lozano. Perfumado y pleno se ha levantado esta mañana, con ánimo, se ha tomado las pastillas de la tensión, y dedica su tiempo habitual a las tareas rutinarias. Frank es ex agente de los servicios secretos, un analista de la CIA retirado. Hoy va a ser visitado por un escuadrón de la muerte para quitarle de en medio. Está preparado para el tema, pero tiene que avisar de acontecimientos tan peligrosos a sus antiguos compañeros, Joe Matheson (Morgan Freeman, Invictus) que ya con ochenta años está padeciendo una terrible enfermedad en un residencia de ancianos; Marvin Boggs (John Malkovich), también atraviesa algunos problemillas; y Victoria Winslow (Helen Mirren, La última estación), que también está retirada pero no tan enclaustrada como ellos. Frank, con esperanza de encontrarlos y huyendo de la quema, de forma poco elegante invita a una amiga Sara Ross (Mary-Louise Parker) a la que sólo conoce de hablar por teléfono, a que lo acompañe. Aquí empieza la odisea, no sin antes haberse enfrentado a un batallón de malísimos a los que indudablemente ha vencido. Ése es mi Willis.

Robert Schwenke, con la dirección de “Red”, juega únicamente a presentar una películaImagen del cómic dinámica, parece dispuesto a todo para ilustrar en la pantalla la historia que Jon y Erich Hoeber extrajeron del cómic de Warren Ellis y Cully Hamner, incluso las gotas de humor sarcástico que constantemente se encajan en cada personaje se derraman por todo el recorrido sorteando las fronteras de lo considerado. “Red”, entre bromas, salpica de malos, estragos y sabotajes cada una de sus secuencias.

“Red” tiene más elementos de film de acción al más puro estilo Hollywood, que de la novela gráfica a la que se le presupone fidelidad, pierde por completo toda la subversión del relato, su latente gravedad y su luz particular, su astucia para espesar el plato que nos muestra en pantalla son las metralletas, los tiros, las explosiones y varias chulerías machistas, en ese sentido “Red”, sin abandonar el tono cómico o si se prefiere de comedia americana, tiene una obvia cercanía a las películas de la buena época de Bruce Willis. Rizando el rizo hasta puede decirse que a su manera sigue siendo el héroe por el que no han pasado los años.

Por supuesto, mi análisis comparativo con el original sacaría a la luz las deficiencias que arrastra la película, no se trata por tanto de un guion que sea fiel, pero logra armonizar a los actores veteranos con unos personajes que hacen demasiadas cosas imposibles. Razón no les faltará a aquellos que les guste el cine en estado puro para mirar a otro lado y cuando comienzan a evaporarse sus límites, tomando de aquí y allá componentes que lo vician, o le cambian la apariencia de forma caprichosa.

El preciado conjunto actoral da fuerza a una película que hubiera sido imposible si estos grandes de la escena no hubieran sucumbido a hacer un largometraje con papeles que no son propios de la tercera edad. Geniales todos. Aquí podréis leer una entrevista a Bruce Willis sobre la película y más cosas…

Considero que no es una gran película pero distrae y divierte, la recomiendo: para pasar el rato.

Invictus

Prolífico y sorprendente, Clint Eastwood, cada vez que aparece nos trae un film más  honesto, extraordinario e invariablemente ligado a la dimensión que  en ese momento es  adecuada. Éste es el caso de “Invictus”, adaptación de la novela “El factor humano” de John Carlin, periodista y escritor que fue corresponsal de un diario inglés durante años en Sudáfrica.

El guión lo ha adaptado Anthony Peckhan y Clint Eastwood (Más allá de la vida) lo realiza con gran maestría  haciendo un magnífico retrato de la personalidad de Nelson Mandela, un hombre que después de más de 27 años en la cárcel y cuatro años después de su liberación el 11 de febrero de 1990, ganó las elecciones democráticas en su Sudáfrica.

Nelson Mandela “Madiba” se encontró entonces con un país dividido por la política represiva de años de apartheid, un país separado en blancos y negros, llenos todos de odios y rencores. Mandela supo ver  que si su país quería prosperar y evolucionar, tanto unos como otros tendrían que dejar atrás el rencor y trabajar juntos por un futuro mejor.

Aplicando una portentosa inteligencia emocional, consigue crear y unir un país mediante políticas sociales, con inversiones de capital extranjero y con la experiencia de todo lo sufrido, canaliza las emociones básicas de su gente. En ese tiempo y esas fechas  se van a celebrar los Campeonatos del Mundo de Rugby y “Madiba” se vuelca en favor de su pueblo a través de este deporte.

Esta película escenifica con increíble naturalidad, los años más conocidos del gran hombre de la solidaridad. Confieso haber sentido escalofríos en algún momento viendo al actor que da vida Mandela, Morgan Freeman (Red), pronunciar frases de provocadora inteligencia, inmensas y sentimentales, llevando las constantes de la narración. Gran interpretación de Freeman, la estrella resplandeciente del filme, junto al que hay que destacar a Matt Damon, de una autenticidad absoluta.

No hay duda de que Eastwood desde lo técnico supera cualquier idea que hayamos concebido de antemano.

Todavía con la retina impregnada por  la magnifica “Gran Torino”, recibimos el mensaje que ahora nos deja, un mensaje impactante de conexión humana  Además, esta cinta sorprende desde la misma historia, que siendo aparentemente el retrato de una vida conocida, mezclada con el deporte como metáfora, lanza un discurso y mantiene la tensión en todo momento. “Invictus” es impactante. La puesta en escena demuestra que Eastwood es un director de cine definido, que trabaja para el público que no se conforman con historias huecas.
Una hermosa película, libre, sencilla, una obra que te gana  desde el corazón sin forzar jamás el lado lacrimógeno, un pequeño milagro, un exquisito sorbo de cine realista.

“No importa cuán estrecho sea el camino,
Cuán cargada de castigo la sentencia.
Soy el amo de mi destino;
soy el capitán de mi alma”

Fragmento del poema que ayudó a Nelson Mandela en los difíciles momentos de su vida.

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