Crítica: El mayordomo

Cartel de El MayordomoEl campo de algodón se muestra arrogante. Masa verde y blanca en el llano que domina el horizonte. En sus surcos, familias enteras de negros, hombres, mujeres y niños; sonámbulos agonizantes aplastados por la mano de los opresores blancos. Pocas son las miradas que se alzan al amo como examen de reclamo. El padre de Cecil Gaines (Forest Whitaker) lo hace. El drama que ya existía se fortalece y agita. Cecil abandona la plantación para vivir a la voluntad de su destino. Crítica de la última película de Lee Daniels, “El Mayordomo”.

Daniels ha capturado esta historia entregándonos una mirada a la vida de un mayordomo de la Casa Blanca durante la práctica de ocho legislaturas (1952-1986), periodo que le permitió ser testigo directo de la historia política y racial de los Estados Unidos y envejecer con el recuerdo vivo.

Con guión de Lee Daniels y Danny Strong, en “El Mayordomo” la síntesis del corazón de la historia empieza  a tomar forma enseguida, desde los primeros fotogramas viviremos amor, dolor, lágrimas y los momentos más fríos y tristes de unos personajes que se nos muestran para ser amados. Realizaremos con ellos un viaje a la libertad con su orgullo como único sostén, en un mundo que les oprime y esclaviza. Llevada con buena mano por el director americano nos consideraremos testigos de una radiografía de su país en el siglo XX. Con situaciones bastante complejas, lo cual es necesario para poder ir acomodando las ideas que el argumento encierra.

Imagen de El mayordomoAl principio el tono visual elegido en “El Mayordomo” puede resultar apagado, pero con el paso de los minutos y la acertada y elegante puesta en escena nos sentimos absolutamente cómodos. Estupenda fotografía de  Andrew Dunn, si bien el atractivo principal del filme es el factor relato, explicado a la perfección, también la cinta es rica en conceptos tales como recreación y vestuario que destaca en todos sus aspectos, combinando todas estas cualidades para arrojar como resultado una película emotiva y reflexiva. Lee Daniels dirige con gran estilo tanto en las escenas dramáticas como en las más aceleradas y festivas y si quizás el carácter histórico para algunos espectadores quede un tanto confuso, pocos serán los que se muestren en desacuerdo con mi afirmación de que es una buena película.

 Forest Whitaker está soberbio en el papel del sufrido Cecil y está respaldado por unos actores de reparto excelentes, entre los que destacan, Oprah Winfrey, John Cusack, Jane Fonda, Cuba Gooding Jr, Terrence Howard, Lenny Kravitz, James Marsden, David Oyelowo, Vanessa Redgrave, Alan Rickman, Liev Schreiber, Robin Williams, Clarence Williams III, David Banner, Michael Rainey Jr, Alex Pettyfer, Mariah Carey y Nelsan Ellis.

Me gusta y me parece muy atinada la música de Rodrigo Leão : desconfianza y angustia, notas que ciñen las turbadas condiciones que dan vida “El Mayordomo”. 

 

Precious

Del director: Lee Daniels, basada en la novela de Push Sapphire, “Push”, nos llega este drama desgarrador, esta adaptación para el cine sólo cambia el nombre pero el contenido de la historia sigue siendo el mismo. Daniels, importante cineasta del cine independiente americano, que desarrolla a veces su faceta de actor, otras la de guionista y otras la de productor. En el apartado de dirección aborda su tercer trabajo, los anteriores: “Mosters Ball” y “Shadowdoxer”, la última de estreno sólo en DVD.

Cómo explicar tanta desgracia en unos renglones, una historia demoledora. Precious es una chica de dieciséis años con una obesidad que la limita en algunos aspectos y que además sufre en su triste vida todas las desgracias que podamos imaginar; maltrato físico y psicológico, marginación social, madre a los doce años de una niña con síndrome de Down, rechazo de sus iguales, violaciones repetidas por parte de su padre y de su madre, y un sinfín de altercados más. Creo que la novela representa la vida de Push Sapphire (su autora), sea como sea, es denigrante que existan situaciones así.

Lee Daniels nos mete de lleno en una letanía de horror.  El drama de una familia desvertebrada sobresalta con la dureza de los hechos de forma indescriptible. Incluso el vocabulario, vertido de forma provocadora y fría, te pone la piel de gallina. Te exacerba como pocas y, con una tensión insoportable, te deja sin reparación pues es tan amargo todo lo que ves, que es duro llegar al final sin levantarte de la butaca.

La película se desarrolla en Harlem, años 80, y Daniels consigue una buenísima ambientación, creando un clima de marginación apropiado. En este sitio, casos así son más numerosos de lo podemos creer. América es como una tarta y Harlem es una porción sin nata ni chocolate

Las actuaciones son estupendas. Buen principio para estas dos actrices principiantes que ponen cuerpo al personaje de la madre y la hija, hacen que la historia sea totalmente creíble. Las dos están nominadas para los premios Oscar. Gabourey Sibide como Precious y Mo´nique como su madre. Además, la película cuenta con Paula Patton (Profesora), Mariah Carey (Asistente social) y Lenny Kravitz (Enfermero)

No creo que sea una obra maestra como dicen, pero sí una buena muestra de cine de autor y denuncia social. Para mí, demasiado fuerte.

Abstenerse los que queráis pasar un rato de diversión, la película te crea la responsabilidad de pensar.

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