Crítica: Parker

ParkerEl director norteamericano Taylor Hackford, creador de “Oficial y caballero”, en 1982, “Dolores Claiborne”, 1995; “Pactar con el diablo”, 1997; “Prueba de vida”, 2000; y “Ray”, 2004, entre otras muchas, llega de nuevo a nuestras pantallas con una obra basada en una de las novelas de Donald E. Westlake. Crítica de la película “Parker”.

Jason Statham, es Parker, un ladrón con un código ético muy particular: Sólo roba a quienes pueden permitírselo y no hace daño a gente que no lo merece. Pero tras ser traicionado por su equipo y dado por muerto, Parker asume una nueva identidad para, con la ayuda de una hermosa mujer, Leslie (Jennifer López), hacerse con su último botín y que sus antiguos compañeros lamenten.

En 1962, Westlake escribió “El cazador”, una novela que cinco años más tarde llevaría al cine John Boorman en la gran “A quemarropa” y, en 1999, Brian Helgeland volvería a revisar el texto con “Payback”, quizás con menos acierto pero con un Mel Gibson con un papel destacado. La película hoy vista, la nueva versión de Hackford, está protagonizada por Jason Statham, con los mismos planteamientos, vicios y cualidades que las anteriormente versionadas pero con peor resultado.

Taylor Hackford en esta obra se sale de su forma y modo, de su universo. No ocurre lo mismo con Statham, al que el personaje le va como anillo al dedo. Con su particular idioma de cámara y montaje, Hackford hace que la cámara se convierta en un instrumento para analizar al personaje y llevarlo al espectador.

Imagen de la película ParkerNo hay demasiado que nos enlace a anteriores obras de Taylor Hackford, pues se le escapan sus acentos eternos aceptando los dictados de un pobre guion y predicando la acción en el más puro estilo comercial. Por otra parte, persigue cierta mezcolanza de objetivos que consigue con acierto, pero son mínimos. Para algunos su intriga formal, su acción y cierta riqueza temática hacen de ella una película plausible, mientras que otros compartimos un sentimiento de confusión, aunque no nos agrade amonestar las obras de este director.

Jason Statham destaca en su interpretación, su intensa personalidad traspasa la pantalla. Jennifer López es capaz de mantenerle el tipo, en un desafío de forcejeo altivo sin conseguir nada más que una grafía estética, este hecho concreto es culpa de la poca implicación que se le da a la actriz siendo su personaje una figura muy importante dentro de la trama.

Taylor Hackford, ésta ha sido su batalla y su conquista.

En conjunto es una película recomendable para los que gusten de propuestas de acción. Sin más.

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Crítica: Blitz

CartelKen Bruen, desde el año 2000 al 2007, escribió siete historias de una saga novelesca dedicada a un detective sargento de la policía inglesa: Tom Brant. La número cuatro ha servido a Nathan Parker para sacar el guion de esta película de Elliott Lester, “Blitz”, título original también del libro, y de la que hoy hacemos esta crítica.

Blitz es un asesino en serie de Londres que está matando a agentes de la policía. El inspector jefe James Roberts (Mark Rylance) y el detective sargento Brant (Jason Statham), un riguroso e intolerante policía, se encargarán de detener al asesino. Al parecer, Blitz ejecuta los crímenes para convertirse en una estrella de la prensa sensasionlista, pues cuanto más mata más famoso se hace. El detective está obsesionado con toda la trayectoria del psicópata y no descansará hasta descubrirle.

El comienzo de la película es inesperadamente violento, desde mi punto de vista decididamente, “Blitz” no es una película de investigación e intriga imperiosa, solamente vemos fraguarse la historia en el momento que lo puntual está ya delante de nosotros, además se sirve de cierta frialdad narrativa, un exceso de violencia en el personaje principal y demasiados gestos exagerados del protagonista Jason Statham. Esta obra, pues, tiene muchos puntos que pueden hacer perder progresivamente el interés por ella, ya no sólo los citados sino algún que otro momento donde aparte de las ficciones que puedan estar introducidas en la trama, observamos ciertos perfiles de contenido personal que no son elementos importantes a la hora de demonizar al malvado asesino. Así pues, Elliott Lester, con distintos inapropiados signos, pretende dar un enfoque a su segunda película queriendo hacer de “Blitz” algo a cada instante que avanza más singular, pero lo que consigue es un producto deslucido, y si a todo ello le sumamos la más que previsible resolución de esta narración cinematográfica, los resultados son: una película más que prescindible.

En cuanto a los personajes que se retratan en la historia, es justo decir que alguno puede caerte bien y que su historia ayuda a complementar la de los demás, pero la verdad, para mí, esta película se resiste a un análisis serio. En general, podría decirse que me recuerda a otras tantas. El protagonista, Jason Statham, es un actor al que sigo con admiración y aquí en “Blitz” creo que se extralimita y defrauda, omitiendo detalles distintos que definan a este nuevo personaje, a la vez que sorprende al espectador, le percibo igual, igual que en “The Mechanic”. Creo que la dirección de actores también hace aguas… parte del reparto también Aidan Gillen, Lawe Ashton, David Morrissey, Richard Riddell.

Tiene “Blitz” una buena fotografía de Rob Hardy que reconstruye cada escena y cada atmósfera utilizando su habilidad, con resultados gratamente conseguidos.

Entiendo que pueda gustar a los amantes de la acción… o de “cierta” intriga… O a alguien que tenga un mal día y necesite entretenerse de forma imperiosa.

Yo me inclino a pensar que la próxima película de Elliott Lester será mucho más trabada e imaginativa, dicen que a la tercera…


Crítica: The Mechanic

CartelThe mechanic (El mecánico), la nueva película de Simon West empieza siendo un retrato ácido y violento, profundamente enraizado en la protagonizada por Charles Bronson en 1972, sin demasiado aire de continuidad. En mi crítica de The Mechanic (El mecánico) no puedo menos que mostrar mi opinión de que es una de tantas secuelas que no debieran de haberse hecho.

Esta película presenta una trama que posee ritmo en su narración, presentándonos el día a día de un hombre joven y veterano en su oficio, acostumbrado a navegar entre la inmunda basura. Ese día, Arthur Bishop (Jason Statham) había estado brillante, acaba de quitarse de encima a otro hombre vivo que le pesaba, estaba entusiasmado, es un asesino experto, con un matemático carácter y una aptitud única para prescindir cómodamente de aquel que le toca caer en sus manos. Horas después agotado por lo duro que el día ha sido, se sienta delante del ordenador y recibe un nuevo encargo, éste no le hace pestañear. Al día siguiente su amigo y mentor Harry (Donald Sutherland) muere, trabajando con él había llegado a respetarlo y admirarlo, pero ¿le debía algo? Junto a él siempre se sintió fuerte, su muerte le obligará a modificar sus técnicas, sobre todo cuando Steve (Ben Foster), el hijo de Harry, le dice que quiere entrar en la profesión, Bishop empieza a entrenarle y a enseñarle sus nocivas artes. Juntos aterrizarán en cada homicidio, en cada crimen, sin sentimientos ni debilidades.

The Mechanic (El mecánico) es claramente minimalista en pretensiones, posee una acción fría y discordante, y una ruda vena amoral; una historia que empieza limpia pero poco a poco deriva en una fiesta de actos agresivos y cruentos. Desde el fondo de la historia contemplamos el solitario vivir del protagonista, cerrado en su mundo apartado, donde no existen la vida social, ni el sentido de la amistad o la convivencia que un ser humano debe disfrutar.

Simon West pone en The Mechanic (El mecánico) una especie de retrato del hombre duro, haciendo de la película un producto, con demasiadas ganas de epatar y un absoluto desconcierto a la hora de graduar el sentido de un mínimo de debilidad del individuo. Además de cierto regodeo en ello, en cada escena, con lo que el resultado es una obra pobre en los sentidos básicos que conmueven al espectador, que se siente perdido en un laberinto de asesinatos sin explicación, ni orden, ni concierto.

Capítulo aparte merecen los actores pues su desarrollo de personajes es perfecto, contienen una gran profundidad, en su proceso descriptivo. Jason Statham tiene una buena participación metiéndose en la piel de un asesino a sueldo y entretejiendo elementos positivos de cara al espectador, Ben Foster se afianza en su buena interpretación y Donald Sutherland, en su corta aparición, nos deja un buen sabor de boca

En fin, una película más, que no recomiendo pero que quizás a los seguidores de los actores les merezca la pena ver por su actuación.

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