Crítica: La llegada

la-llegadaDel director de cine Denis Villeneuve, con guion adaptado de Eric Heisserer según el cuento de ciencia ficción de Ted Chiang “La historia de tu vida”, uno de los cuentos del libro del mismo título que contiene ocho historias. Denis Villeneuve y Eric Heisserer manejan la historia en el cine con la energía de la experiencia. Crítica de la película “La llegada”.

La profesora de Lingüística Louise Banks (Amy Adams) mientras se encuentra en una de sus clases se entera de que un conjunto de naves extraterrestres ha desembarcado en distintos puntos de la Tierra. Cuando las naves están localizadas y el temor comienza a tomar cuerpo, los altos mandos militares piden ayuda a Louise para intentar averiguar si los alienígenas vienen en son de paz o suponen una amenaza. La mujer pronto llega a la base militar, donde está ubicada una enorme nave vertical de forma ovalada, donde la esperan el científico Ian Donnell  (Jeremy Renner) y el coronel Weber (Forest Whitaker), desde ese momento todo es intrigante. Poco a poco la mujer intentará aprender a comunicarse con los originales invasores, poseedores de un propio  lenguaje…

“La llegada” no es una simple película de extraterrestres de uno de los directores más prolíficos en la actualidad. Es una obra de creación que suma a su contenido la máxima expresión de un cineasta muy polifacético, -recordamos títulos tan variados como “Incendies”, de 2010, “Enemy”, en 2013, “Prisioneros”, de 2013, y “Sicario”, de 2015. Con “La llegada”, Denis Villeneuve marca una ruptura con la tradición habitual del cine de extraterrestres al abolir toda épica en la acción. Con mirada filosófica, el director nos conduce por laberintos narrativos pulverizando la nostalgia y proporcionando al espectador una inédita experiencia inmersa en un universo que deja de ser un artificio para afirmarse en un eficaz simulacro de sentimiento real.

imagen-de-la-llegada“La llegada” es por igual provocativa y sincera. Abstracta y dulce más allá, donde su atmósfera nos contempla. La textura de la imagen es un regalo para un cinéfilo. Cabría pensar que una película que empieza con una mujer joven y su pequeña hija con problemas de salud, va a ser deprimente y triste. Nada más lejos de la realidad. “La llegada” no es una película que se recree en lo melodramático. Es precisamente la sencillez deslumbrante de la visión lo más importante, lo que la acapara. Es más que original por toda su abstracción estética, la fotografía de Bradford Young expresa más que mil palabras de diálogo, ayudando a las delicias de los más exigentes súbitamente y sin necesidad de mostrar ninguna  escena desagradable, la tensión que acompaña a las imágenes es el único tema que parece acercarse a la inquietud arrulladora y arrolladora, envolviendo la emoción de una narración que se despliega conjugándose en la doctrina del circular movimiento continuo del tiempo.

“La llegada” va desmenuzando sus atribuciones, con gotas de ingenio. Revelando a tientas el drama y mezclándolo con una elaboración tan inteligente que sólo un maestro puede realizar y como una película no puedes ser tan completa sin la música destacamos a Jóhann Jóhannsson, es una delicia cómo envuelve lo opaco, lo trágico, lo alegre, lo brusco, lo fluido y lo bello… La esperanza.

La estrella indiscutible de esta película es Amy Adams como Louise,  impresionando con su actuación a todos cuantos la hemos visto, Jeremy Renner aporta el factor de apoyo para el personaje principal, manteniendo en tensión a un espectador ansioso por saber más sobre el personaje que interpreta. Una elección muy adecuada. Forest Whitaker, Michael Stuhlbarg, Mark O’Brien, Tzi Ma, Nathaly Thibault, Pat Kiely, Joe Cobden, Julian Casey, Larry Day, Russell Yuen,Abigail Pniowsky, Philippe Hartmann y Andrew Shaver, perfectos, abordando el problema de frente cara a cara en una serie de situaciones y sentimientos casi reales.

Escondida bajo su canto a la paz, “La llegada” atesora una reflexión sobre nosotros mismos, sobre nuestro presente y sobre cómo vivirlo.

Crítica: El mayordomo

Cartel de El MayordomoEl campo de algodón se muestra arrogante. Masa verde y blanca en el llano que domina el horizonte. En sus surcos, familias enteras de negros, hombres, mujeres y niños; sonámbulos agonizantes aplastados por la mano de los opresores blancos. Pocas son las miradas que se alzan al amo como examen de reclamo. El padre de Cecil Gaines (Forest Whitaker) lo hace. El drama que ya existía se fortalece y agita. Cecil abandona la plantación para vivir a la voluntad de su destino. Crítica de la última película de Lee Daniels, “El Mayordomo”.

Daniels ha capturado esta historia entregándonos una mirada a la vida de un mayordomo de la Casa Blanca durante la práctica de ocho legislaturas (1952-1986), periodo que le permitió ser testigo directo de la historia política y racial de los Estados Unidos y envejecer con el recuerdo vivo.

Con guión de Lee Daniels y Danny Strong, en “El Mayordomo” la síntesis del corazón de la historia empieza  a tomar forma enseguida, desde los primeros fotogramas viviremos amor, dolor, lágrimas y los momentos más fríos y tristes de unos personajes que se nos muestran para ser amados. Realizaremos con ellos un viaje a la libertad con su orgullo como único sostén, en un mundo que les oprime y esclaviza. Llevada con buena mano por el director americano nos consideraremos testigos de una radiografía de su país en el siglo XX. Con situaciones bastante complejas, lo cual es necesario para poder ir acomodando las ideas que el argumento encierra.

Imagen de El mayordomoAl principio el tono visual elegido en “El Mayordomo” puede resultar apagado, pero con el paso de los minutos y la acertada y elegante puesta en escena nos sentimos absolutamente cómodos. Estupenda fotografía de  Andrew Dunn, si bien el atractivo principal del filme es el factor relato, explicado a la perfección, también la cinta es rica en conceptos tales como recreación y vestuario que destaca en todos sus aspectos, combinando todas estas cualidades para arrojar como resultado una película emotiva y reflexiva. Lee Daniels dirige con gran estilo tanto en las escenas dramáticas como en las más aceleradas y festivas y si quizás el carácter histórico para algunos espectadores quede un tanto confuso, pocos serán los que se muestren en desacuerdo con mi afirmación de que es una buena película.

 Forest Whitaker está soberbio en el papel del sufrido Cecil y está respaldado por unos actores de reparto excelentes, entre los que destacan, Oprah Winfrey, John Cusack, Jane Fonda, Cuba Gooding Jr, Terrence Howard, Lenny Kravitz, James Marsden, David Oyelowo, Vanessa Redgrave, Alan Rickman, Liev Schreiber, Robin Williams, Clarence Williams III, David Banner, Michael Rainey Jr, Alex Pettyfer, Mariah Carey y Nelsan Ellis.

Me gusta y me parece muy atinada la música de Rodrigo Leão : desconfianza y angustia, notas que ciñen las turbadas condiciones que dan vida “El Mayordomo”. 

 

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