Crítica: La ciudad de las estrellas (La La Land)

la-la-landEl estadounidense Damien Chazelle, con guion y dirección, ha conseguido darle vida actual a un clásico y un vigor sorprendente recogiendo entre melodías los momentos más significativos de una historia de amor, los detalles más intencionados, los más sensitivos. Crítica de la película “La ciudad de las estrellas (La La Land)”

En la bulliciosa ciudad de Los Ángeles se alza el orgullo del éxito. Decenas de bares y teatros tiemplan el ánimo y la ilusión de los jóvenes artistas. En la época en la que comienza esta historia se puede ver a muchachos y muchachas anhelosos por alcanzar la alfombra tostada de sus sueños. Ahí están los protagonistas de este cuento de amor: Sebastián (Ryan Gosling), un joven pianista que difícilmente vive de sus actuaciones cuando tiene la suerte de conseguir un trabajo, entre los sueños de Sebastián hay uno que se repite noche y día, ser famoso y tener negocio propio de copas y música con el que llegar a demostrar su talento con el jazz, y, por otro lado, Mia (Emma Stone) una de las muchas aspirantes a actriz que ya va contemplando los picotazos de la desilusión, Mia es camarera y asidua a las audiciones a las que su tiempo le permite acudir, porque ella también sueña, y sueña con su triunfo como actriz. Mia y Sebastián coinciden un día de mala circulación y atasco en la carretera. Después se encuentran… y se enamoran. Su amor es maravilloso pero las luces de la fama son tan excesivas que deslumbrados como náufragos de pupila dilatada buscan a tientas la orilla de su éxito, mientras su amor, sus besos y sus vidas penden del sacrifico de la ciudad de las estrellas.

Vibrante, contagiosa, chispeante y sutil, conmovedora y tan bien planificada y estructurada, como la mejor obra de su autor. “La ciudad de las estrellas (La La Land)” constituye, entre otras muchas cosas, el gran espectáculo del musical americano.

imagen-de-la-la-landEn febrero del 2015 un Damien Chazelle que para muchos era un desconocido estrenaba Whiplash”, una película hecha a la fascinante medida del genio de este director de cine. Hablaba en ella de música y mostraba la respiración del músico y el esfuerzo insomne que les supone conseguir la cima de su arte. Damien Chazelle, este mes de enero de 2017 nos obsequia con un nuevo trabajo “La ciudad de las estrellas (La La Lang)”, rezumando imaginación y la teatralidad musical tan exclusiva en el director. En esta ocasión, ha forjado una exquisita, radiante y espectacular película, una oda al disfrute pleno dentro del cine conquistando la tradición del musical y apostando por el futuro, con una finísima delimitación ligeramente amarga, tal vez para propiciar una maravillosa historia de riqueza natural y un envoltorio musical de discurso profundo y sentimental. Chazelle lo sirve con confiado aplomo, apoyado en bellas imágenes, deslumbrantes y llenas de fantasía.

“La ciudad de las estrellas (La La Lang)” transcurre armada hasta los dientes de argucias musicales, transciende a una resolución de sensibilidad algebraica logrando dejarte absorta enredada en su elaborada anécdota. Para la música, el director elige de nuevo al compositor Justin Hurwitz, magnífico. En la fotografía, muy buena, Linus Sandgren y además toda la colaboración de un montaje extraordinario. Los intérpretes se identifican admirablemente con sus personajes, prestándoles coraje, carácter y vitalidad, Emma Stone consigue con su Mia una espléndida interpretación, es la quinta vez que resalto su trabajo aquí, en Comentamos Cine y que hablo del grado de complicidad que traduce a la pantalla, una simple mirada a sus personajes es pura cuestión de verdad. Ryan Gosling, es Sebastián y con su buen hacer coloca alto sus nombres en la historia del cine, Gosling es un actor con muchos registros lo que ayuda a que alcance lo que merece. El resto del reparto J.K. Simmons, Rosemarie De Witt, John Legend, Finn Wittrock, Sonoya Mizuno, Jessica Rothe, Jason Fuchs, Callie Hernandez, Trevor Lissauer, Phillip E. Walker, Hemky Madera y Kaye L. Morris, destilan una innegable simpatía gracias, sobre todo, a unos personajes bien construidos y bien llevados.

La recomiendo, tanto si son melómanos, como si no lo son.

 

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Emma Stone

emma-stoneEmma Stone (Emily Jean Stone) nació el 6 de noviembre de 1988 en Scottsdale, Arizona (Estados Unidos).

Ficha en Imdb: http://www.imdb.com/name/nm1297015/

Sus películas en Comentamos Cine:

Crítica: La ciudad de las estrellas (La La Land) (2016)

Crítica: Irrational Man (2015)

Crítica: Birdman (2014)

Crítica: Magia a la luz de la luna (2014)

Crítica: Criadas y señoras (2011)

Crítica: Birdman

BirdmanEl cineasta mexicano Alejandro González Iñárritu tiene una reputación ya consolidada, eso es incuestionable. Es un cineasta colmado y definitivo que no comete errores. Sabe elegir sus trabajos, retarse y superarse a sí mismo, Biutiful”, “21 gramos” y “Amores perros” entre otras, son su ejemplo indudable. Sin embargo, una vez que nos ha demostrado que sabe manejar los distintos signos cinematográficos regresa con un filme que está dentro de un género profundo que domina. Crítica de la película “Birdman”.

No revelo nada de la trama por respeto, pues cualquier cosa que diga puede resultar un spolier, solo lanzo un ligero esbozo: Después de hacerse famoso interpretando a un célebre superhéroe, un actor, Riggan (Michael Keaton), trata de darle un nuevo rumbo a su vida, recuperando a su familia y preparándose para el estreno de una obra teatral en Broadway.

 “Birdman” es lo mejor de González Iñárritu, en ella exprime todo su talento para rodar una obra extraordinariamente buena.

Con una historia atractiva, el toque originalidad de “Birdman” radica en el mundo que presenta; un trabajo perfecto y rompedor, con la estructura argumental más original que he podido ver en el último año y no en el sentido comercial de la palabra, sino en el plenamente artístico. Así, entramos en consonancia con los personajes, exprimidos en su condición de edificio laberíntico y resultando toda una metáfora de la añoranza y la depresión.

Imagen de BirdmanEstilización, violencia, humor negro y una atmósfera agreste, “Birdman” es todo eso, encuadres perfectos de plano único, diálogos, giros, ritmo y un ambiente sórdido y desesperanzador. Los decorados y vestuario creados para recrear un universo de ensueño o pesadilla, la caracterización de los actores en las distintas fases de la película, la fotografía, así como la dirección artística, nos aportan en “Birdman” imágenes magníficas y por si fuera poco, ahí está la música, una joya en instrumentos de percusión.

Michael Keaton es otro de sus logros, demuestra su portentoso poder de transmitir al espectador el desorden en todo momento, factura con elegancia su personaje y evita la infección sentimental y el efectismo. Emma Stone, Edward Norton, Zach Galifianakis, Naomi Watts y Amy Ryan firman con mano estable uno de los mayores logros del cine de los últimos tiempos.

“Birdman” en mi opinión es un título mayor, lleno de inagotables estímulos para el análisis: un clásico moderno llamado a permanecer. Toda una experiencia inédita.

Crítica: Magia a la luz de la Luna

Magia a la luz de la lunaNo puedo decir que esta nueva obra del director neoyorkino es la mejor película rodada por él, nos enfadaríamos los que tanto amamos su cine, pero sí que es una de las más hermosas, delicadas, lúcidas y divertidas historias que he visto en los últimos tiempos y sin duda la más sincera. Crítica de la película “Magia a la luz de la Luna”, escrita y dirigida por Woody Allen.

“Magia a la luz de la Luna” es un jardín donde el maestro ha sembrado: un psicoanalista, una mujer que le pide cuentas a su marido después de muerto, su hijo que canta melodías para su enamorada, un mago sin trabajo, una médium-espiritista de no más de 35 años, la madre manager de la brujita, una dulce anciana de 90 años, la esencia de Nietzsche, un poquito de Freud y un mago en la cincuentena.

Stanley Crawford (Colin Firth) un famoso mago inglés que está en Berlín en un magnífico teatro presentando su arte, se hace llamar Wi Ling Soo, es arrogante, calculador, irónico y mira lo espiritual con escepticismo. Dice que no se puede creer en lo que no se ve y no da tregua para la discusión. Una noche después de su espectáculo, convencido por su colega Woward (Simon McBurney), decide dirigirse a la residencia de los Catledge en la Costa Azul para dejar en evidencia el fraude que creen que está realizando Sophie (Emma Stone), una joven vidente, cautivadora y espontanea, que la familia ha contratado para contactar con el esposo-padre ya fallecido, la misión de Stanley será desenmascarar a la jovencita y echar por tierra todas sus trampas. En Provenza muy cerca de allí, Vanessa (Eileen Atkins) la anciana tía de Stanley, tratará de ayudar al preferido de todos sus sobrinos…Y la magia, rondando lo desconocido, lo irracional, la astucia, el agnosticismo, las palabras y el amor.

“Magia a la luz de la Luna” contiene toda la marca distintiva de Allen, el hecho de que en ocasiones no se compartan sus planteamientos, no obsta para negarle su genialidad y su insobornable lección de independencia. “Magia a la luz de la Luna” a ratos dulce, a ratos apasionante y a ratos divertida, pero siempre personal y reflexiva. No cae en la tracción, ni aspira determinadamente al irrealismo, solo cuenta historias de personas más o menos verosímiles y reconocibles como reales o, al menos que cabe aceptar como posibles, es decir, que son imaginables. Imagen de Magia a la luz de la LunaEn un arranque que invita a decir, esto es puro Allen, en un juego de distintas y entendidas ideas, como distintas formas de plantear el juego, tiene su punto de partida y pasa su recorrido y toda su narración esta película; como la cocinera que te enseña a hacer pan o a cuidar las viejas teteras con clases de lucidez actúa el director, y como en la cocina, los espectadores dejamos al maestro que dicte el ritmo, que intervenga con su cámara mostrando esos contrapuntos y esa maravillosa luz resplandeciente en el rostro de Sophie, mientras el resto del escenario goza de luz diferente, de la música que pone y sirve en bandeja de plata el compositor Darius Khondji, de los ingeniosos diálogos y de sus situaciones delirantes que hacen del creer y el no creer un conflicto rico en matices, y demuestra que crear cine y comer debe de ser ante todo, un acto de respeto a uno mismo.

Hay que reconocer que los afortunados que desde antaño seguimos a Woody Allen, hemos ido acrecentando poco a poco nuestra pasión aunque no sea todavía lo suficiente. Mostrar nuestra admiración por él, en lugar de rebuscar algún defectillo, ya sea en el guion o en cualquier otro detalle, es lo que merece la obra de un hombre sobresaliente, que aún haciendo trabajos de los que llaman algunos críticos “menores” (que no es el caso) están por encima de todo lo que brinda la cartelera. A Woody Allen le puede dar igual que sus películas alcancen éxito en el momento de su estreno o  que permanezcan mudas durante el tiempo, dormidas en su colchón dorado pero no es así para los espectadores que obviamente nos fortalecen sus luminosas y vitalistas sátiras.   El valor progresivo de su obra confirma, matiza, amplía lo que en realidad todos sabemos y que permitirá también en el futuro que otros se asombren de su riqueza, su naturalidad y su honestidad.

Un diez para el director de casting: Emma Stone, Colin Firth, Marcia Gay Harden, Jacki Weaver, Eileen Atkins, Simon McBurney, Hamish Linklater, Erica Leerhsen, Jeremy Shamos, Antonia Clarke,Natasha Andrews, Valérie Beaulieu, Peter Wollasch, Jürgen Zwingel, Wolfgang Pissors, Sébastien Siroux y Catherine McCormack, no pudieron estar mejor elegidos. Son un pilar tan útil como todo el conjunto.

Con lo dicho comprenderán que diga que se acerquen a verla, nos merecemos un regalo así…yo la he visionado dos veces y la segunda me hizo pensar que puede haber una tercera.

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