Crítica: Criadas y señoras

CartelCaparazón de una época, erosión sentimental de una civilización que marchó con el tiempo pero que no se ha olvidado. Crítica de la película “Criadas y señoras”. La realidad básica de la historia y el drama que la orquesta, tiene un aspecto excelente y bastante completo. Camina hacia implicaciones morales de solidaridad contra la discriminación, mostrando medidas posibles para evitar la diáspora de la concordia.

La historia básica es la siguiente: ciudad de Jackson Mississippi, principio de los años 60. El racismo sigue vivo, mientras se viven las fechas previas al acontecimiento histórico de la llegada de Martin Luther King al frente de la tutela de los derechos civiles básicos de los africanos. Es 1964.   Skeeter (Emma Stone) es una joven sureña que regresa de la universidad resuelta a ser escritora. Influida por la memoria de la “nanny” que la formó, proyecta un libro sobre los testimonios de las criadas afroamericanas. Su llegada altera la vida de la ciudad e incluso la de sus amigos porque se ha planteado consultar a las mujeres negras que se han pasado la vida al servicio de las grandes familias soportando las condiciones de discriminación racial. Skeeter sabe que ahora es un problema espinoso calcular con precisión la dimensión que puede tener su propósito, sobre todo porque la misma traba está dentro de su propia casa. Y Skeeter empieza a escribir con tiento, para poco a poco meterse en el centro de la borrasca… en otro mundo, corriendo hacia el aguacero, cruzando el umbral que oscurece las vidas de los marginados, ella y dos criadas, con valor, se aferran al timón para no ser arrojadas por la borda. Después fueron más, y más adelante más, con la esperanza de en un futuro sus ojos descubrirían sus resultados bajo un mágico visor.

Tate Taylor trabaja un guion interesante, inspirado en una novela de Katheryn Stockett. Además de una narración convincente, Taylor da un documento, sesgando dificultades sociales emplea elementos de carácter divertido, dejando un escalón más abajo de la superficie la comedia dramática, incluso muchas veces consiguiendo risas. “Criadas y señoras” ofrece una enumeración convincente de la necesidad estructural de la sociedad de Mississippi en ese tiempo. Una auténtica visión del modo predominante de los blancos y del desprecio que sentían por los negros.

La puesta en escena es genial, la mayoría de los papeles con los que se enfrentan los actores son de una gran fuerza. La más sentimental: Viola Davis, como Aibileen, sin duda es intensa su aura de cariño hacia la niña, Mae, la pequeña actriz Emma Henry. Davis regala una gran interpretación, su mirada de ojos grandes y la sonrisa amplia de buen corazón de su personaje. La más divertida: Octavia Spencer, representando a esa mujer fuerte y atrevida manejando el arte pastelero. Emma Stone, firme en la piel de la escritora obstinada. A Bryce Dallas Howard, imposible mejorarla. Y el resto, entre ellas, Jessica Chastain  y Allison Janneyentregados cada cual en su cometido.

En “Criadas y señoras” hay acciones pintorescas que hacen disfrutar de una película que deja a un lado el sentimentalismo fácil, para no dejar al espectador demasiado colgado de su raíz. Esta convincente película es un bocado tierno que queda en la garganta para después digerirlo favorablemente.

Crítica: Más allá de la vida

cartelLa crítica de hoy, “Más allá de la vida” es película realizada por Clint Eastwood (Invictus) en benigno estado de complicidad de nuevo con Matt Damon. Dibujada fantasía de sentimiento.

Marie Lelay (Cecile de France) es una periodista francesa destinada en Bali para cubrir una serie de noticias, coincidiendo con su estancia, se produce el tsunami en el océano Índico que asoló el sudeste asiático el 26 de diciembre de 2004. Marcus y Jacob (George y Frankie Mclaren) son dos hermanos gemelos que viven en Inglaterra, sólo se tienen el uno al otro pues su madre es adicta a las drogas y prácticamente los desatiende, como siempre las cosas pueden empeorar, uno de los gemelos muere en un accidente de tráfico. En San Francisco, Estados Unidos, un hombre, George Lonegan (Matt Damon) se puede decir que posee el don o la facultad de comunicarse con los espíritus , él cree que más que don es una maldición, tiempo atrás ganó mucho dinero teniendo esto como profesión ahora sólo quiere tener un trabajo digno y vivir con tranquilidad.

Este análisis mira con ojos perplejos a “Más allá de la vida”, sorprendente film lleno de sucesos, parasicología y suspense, tan libremente tramado que sólo tras reflexionar sobre lo visto, nos percatamos de su virtud; Eastwood narra paralelamente la historia de tres personajes que han tenido algún tipo de contacto con la muerte, en países distintos pero con el mismo escalofrio emocional, vidas cruzadas, cruce de historias o existencia humana con creencias paranormales, eso es lo que el maestro nos muestra. Pero detrás de la imagen queremos atrapar el mensaje de un director que maneja con tiento cada trabajo, un punto de vista cinematográfico donde reconsidera y reconstruye los elementos más impactantes. Es importante para saborear “Más allá de la vida” no ser minucioso, ni escarbar en análisis pulcros, simplemente hay que dejarse llevar desde el principio con unos agobiantes minutos de tensión gracias a unas espectaculares imágenes y a continuación, va surgiendo el encanto de la narración, fluye de forma natural, ocurren cosas que tienen que ocurrir, momentos sensibles necesarios, sacados de un guion que agarra la fatalidad sin contemplaciones, ternura y dramatismo, en su justa medida, un drama de esperanzas representando un universo de emociones. El tsunami, el atentado de Charing Cross, la explotación de los niños como mano de obra barata, la drogadicción, el vandalismo, la contravención, la desigualdad, la pérdida de la infancia, la búsqueda de la felicidad y sobre todo ello, la pérdida de los seres queridos que es el marco donde se forma todo este edificio que es “Más allá de la vida”.

He pensado mucho en esta película desde el viernes que fui a verla, me parece más discreta que las anteriores de Eastwood, pero no rompe sus cánones, su mirada como siempre está fija en la furia transformadora de su oficio, este artista de nuestro siglo hasta que le mantengan las fuerzas seguirá regalándonos su maestría y nosotros los espectadores seguiremos requiriéndole mucho más.

Se agradece por su tono interpretativo la presencia de Cecile de France, dando vida a esa mujer sacada de su mundo por una desgracia, y perdida, busca su nuevo camino; el orden de su futuro, Matt Damon hace que nos identifiquemos con el personaje, en su lucha interna y en los ímpetus de ser un hombre normal; a destacar la interpretación de los gemelos George y Frankie Mclaren que comparten varias escenas de la película haciendo creíble su personaje, y para mí, bordada, la escena donde despiertan a su madre porque llaman a la puerta los de asistencia social; buena también en su función Bryce Dallas Howard (Eclipse).

Una rápida lectura de la película, supone ponerse en contacto con la única proposición organizada de su planteamiento y eso sí que entra dentro de la fantasía. Cada cual sacará sus propias conclusiones.

Crítica: Eclipse

Cartel de la películaGuión adaptado por Melissa Mosenberg de la tercera novela de Stephenie Meyer, en esta ocasión dirigida por David Slade, “Eclipse”. Analizando su argumento, nos encontramos más fuerte el triángulo de tensión amorosa entre las tres principales figuras, pero si el análisis lo hacemos de los personajes nos hallamos ante una sensación idéntica a entregas precedentes.

En esta ocasión nos muestran a Bella Swan (Kristen Stewart) en la difícil situación de tener que decidir entre seguir siendo humana o ser convertida a vampiro para estar eternamente con Edward (Robert Pattinson), ella quiere su muerte y conversión, pero él sólo admite esto, en el caso de estar casados.  Jacob Black (Taylor Lautner), el chico lobo, no quiere perder a Bella pues ahora está más enamorado de ella que nunca. Mientras estos amores enfrentados van discurriendo, en Seatle aparecen personas muertas y nadie sabe desvelar el misterio, es ahí donde aparece Victoria (Bryce Dallas Howard, Más allá de la vida) detrás de un  ejército de neófitos para enfrentarse con los Cullen y destruir a Bella.

Si queremos adentrarnos en esta película más allá del interés romántico, no hay nada más que destacar que no se haya visto en las anteriores, existen algunos cambios en cuanto al tratamiento de las luchas, en “Eclipse” ruedan cabezas (eso no había pasado antes), el desarrollo es algo más sofisticado, los espacios más abiertos con unos paisajes impresionantes, varias localizaciones de los bosques de Vancouver, -esto le da un  bonito acento de suntuosidad serena, mantiene un ritmo distinto, más lánguido-. El color de fotografía de Javier Aguirresarobe, más oscuro, excelente como en las previas, y en la música yo echo de menos el tono esplendoroso que Howard Shore puso en las anteriores, en “Eclipse” se aprecia menos la cuna musical.

En la dirección David Slade, no saca todo lo que esperábamos de él, teniendo como antecesoras a “30 días en la oscuridad” o “Hard Candy”, esta cinta prometía más en cuanto a la acción, pero los enfrenamientos entre vampiros, lobos y neófitos no llegan al nivel esperado, quedando diluidos en otra lucha más de la saga.

En las actuaciones, no tengo que analizar a ningún actor; sin destacar a nadie, acepto el trabajo de los actores, sin más. Como había comentado en otras ocasiones, no deja de sorprenderme que en las escenas que muestran los momentos amorosos, la cara de los personajes no pertenezca a eso momento cumbre, permanece estática; estoy de acuerdo que Cullen es frío, pero Bella es humana y no refleja emoción alguna.

Si hablamos del fenómeno global que Crepúsculo ha creado, aquí no sé qué decir, muchos seguidores pero en la sala en la que estuve el sábado no había más de treinta espectadores y se había estrenado tres días antes…  Quizá la ausencia de público fuese debida a las vacaciones, a que asistí a la primera sesión o a que la entrada de un cine en Madrid cuesta siete con noventa euros y este vergonzoso precio hace que muchas personas a las que les encantaría ir al cine, se queden en su casa con las ganas, esperando que las películas salgan en DVD.

En fin que si sois seguidores de esta saga seguro que os gustará, encontrareis las diferencias citadas y disfrutareis en el encuentro con vuestros favoritos, a los que no lo sois os vuelvo a decir que vaya precio tiene el cine…

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