Crítica: Langosta

LangostaTal vez el 2015 fue un gran año para que las producciones más vanguardistas tuvieran el éxito que merecen. La quinta obra del joven director griego Yorgos Lanthimos fue seleccionada para competir por la Palma de Oro en el Festival de Cannes 2015 y ganó el premio del jurado. El guión también fue galardonado con el Premio Internacional Arte, en el 42º Festival Internacional de Cine de Rotterdam. Crítica de la película “Langosta”.

¿En qué animal te querrías convertir si dejases tu cuerpo de humano? Ésa es la primera de las preguntas que se le plantean al protagonista de “Langosta” al llegar a un peculiar hotel para solteros ubicado en un tiempo alternativo, en una sociedad distópica. Un hotel en el que deberá encontrar pareja en el plazo de 45 días de forma obligatoria, en donde se pueden arañar días de vida a cambio de participar en una implacable caza y en donde el horror y el sinsentido se tiñen de crítica mordaz. La película es un compendio de seres humanos y actitudes desde una óptica deshumanizada.

Con guión de Efthymis Filippou y del propio Yorgos Lanthimos, “Langosta”  encierra un perfecto acabado, ofreciéndonos personajes que funcionan por sí mismos. Una sociedad en la que se evita sentir miedo a la muerte bajo la promesa de una extraña reencarnación infalible. El planteamiento de la sociedad, el estilo expositivo y el argumento central enganchan y consiguen que el espectador disfrute de buenos y extraños  momentos, que en general  persisten en la memoria durante días.

De una forma un tanto reduccionista se traba la idea del amor, la soledad y el matrimonio, en realidad a lo largo todo el film, para alumbrar cada estado; nace lo absurdo llevado al límite, lo que supone que surja un toque de humor que se sugiere y pasa casi desapercibido, combinando influencias de ácida burla hacia el romanticismo y el melodrama sentimental. Una sociedad ficticia con sus habitantes dispuestos y empeñados en superar la prueba, un método peligroso que tiene sus altibajos para los que construyen un ambiente donde no cabe duda que vive su realidad.

El director nos enfrenta con las convenciones existentes, nos lleva al extremo y critica los parámetros establecidos y comúnmente aceptados sin que admitan cuestionamientos. Nos sitúa ante el gélido escenario romántico de una civilización construida para perdedores que no son capaces si quiera de preguntar y rebelarse.

Imagen de LangostaEn el primer tercio de la película se disfruta por su ritmo e incluso por un ligero puntito de intriga, a partir de ahí el escenario cambia… para ser el mismo. Una situación opresiva en la que no tiene cabida el distinto o la duda. Lanthimos utiliza el humor más negro para enfocar hacia una sociedad castrante y de ahí pasar la mirada hacia la que nos rodea.

Y, por supuesto, hay que hablar de Colin Farrell que está divino. Este hombre hace de triste como nadie, un nuevo perfil que desconocíamos. Rachel Weisz, Jessica Barden, Olivia Colman, Ashley Jensen, Ariane Labed, Angeliki Papoulia, John C. Reilly, Léa Seydoux, Michael Smiley, Ben Whishaw, Roger Ashton-Griffiths, Rosanna Hoult y Heidi Ellen Love, son más que aplicados en sus personajes que los proyectan totalmente creíbles. La fotografía es de Thimios Bakatakis y la música envuelve el producto de forma pulcra y acertada: Beethoven y su ”Adagio affetuoso ed apassionato” de su Cuarteto para Cuerdas en F Mayor, Op. 18, Nº1.   Stravinsky y su ”Tercer movimiento” de ”Tres movimientos para cuarteto de cuerda” y Shostakovich y su ”Largo”, del Cuarteto de Cuerdas, Nº 8, Op. 110.

“Langosta” se estrenó en España en 2015. Por algo que no recuerdo, no pude visionarla en su momento y alguien que sabe de mi amor al cine me la recomendó. Le doy las gracias desde aquí y un beso. Me gustó verla y me resultó un buen despliegue de imaginación.  “Langosta” me quiere decir que lo que buscas nunca es lo que encuentras, que debes seguir tu propio camino y que se puede hacer una película buena sin que nada coincida con los estereotipos convencionales, una película que da en cada fotograma una vuelta de tuerca más. Me gusta.

 

 

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Crítica: Sufragistas

 

SufragistasLa británica Sarah Gavron, joven directora de cine, y Abi Morgan, escritora, dramaturga y guionista traen a las pantallas un drama social y la amarga realidad de nuestras antepasadas. Crítica de la película “Sufragistas”.

El movimiento sufragista nació en Inglaterra en vísperas de la Primera Guerra Mundial. La mayoría de las sufragistas no procedían de las clases altas, sino que eran obreras que veían impotentes cómo sus protestas pacíficas no servían para nada. Entonces se radicalizaron y, en su incansable lucha por conseguir la igualdad, se arriesgaron a perderlo todo: su trabajo, su casa, sus hijos y su vida. La protagonista es Maud (Carey Mulligan), una mujer que reivindicó denodadamente la dignidad de las mujeres.

“Sufragistas” da comienzo en una lavandería en el año 1912, las mujeres de Inglaterra ya tenían presentes la ideología del desarrollo para sí mismas, la elevación del nivel de vida, el intento de empatar al hombre en paridad y todo un equilibrio de derechos hasta entonces ausentes. Por primera vez se produjeron concentraciones y manifestaciones públicas en solicitud del voto de la mujer, por primera vez, segunda y tercera negado por el parlamento. “Sufragistas” suma drama e historia. Narra hechos reales de “El movimiento de la mujeres trabajadoras unidas para la igualdad” que sufrieron gran persecución pública y rechazo, en lo que mediaron elementos sociales y políticos.

El relato es brutal y trágico. La descripción de caracteres se presenta bien desarrollada y adecuadamente matizada. La dramatización de los hechos se construye a partir de un amplio análisis de sentimientos profundos que embargan a las protagonistas y la bestialidad de la estrategia de la fuerzas del orden. Directora y guionista con buen pulso, denuncian la fuerza y la virulencia de los prejuicios sociales contra las mujeres, las violentas posiciones del hombre y de la mayoría de las mujeres y sus consecuencias terribles.
Las carencias del sistema legal a favor los derechos de las mujeres, las deficiencias de los procedimientos y el patriarcado del sistema judicial solo al servicio de los intereses del hombre. Se podría decir que ésta es una película de mujeres para mujeres porque solo una mujer puede saber el dolor que produce la falta de derechos tan básicos y tan fáciles de proporcionar.Imagen de Sufragistas

“Sufragistas” goza de un reparto de lujo, con Carey Mulligan, Helena Bonham Carter, Meryl Streep, Anne-Marie Duff, Brendan Gleeson, Ben Whishaw, Romola Garai, Samuel West, Geoff Bell, Natalie Press, Lee Nicholas Harris, Richard Banks, Adrian Schiller, Judit Novotnik y Morgan Watkins, todo el conjunto le da un tremendo fondo creíble destacando su protagonista. La maravillosa música es del compositor Alexandre Desplat y la fotografía insuperable es de director de fotografía Eduard Grau.

Después de ver “Sufragistas” y aunque la historia ya estaba grabada en el recuerdo, me emociono y siento pena y siento vergüenza por nosotras, las de ahora. Hoy sí que somos mayoría en el mundo y estamos aquí dormitando en lo que consiguieron ellas. Nosotras, las de hoy, nos conformamos con asistir a una manifestación autorizada, reír y cantar, decir alguna consigna muchas veces inapropiada y después regresar a casa como quien ha hecho una buena obra, para pasar al día siguiente a seguir asistiendo a todos los males que aún hoy persiguen a las mujeres. Dijo Simone de Beauvoir, “El opresor no sería tan fuerte si no tuviese cómplices entre los propios oprimidos”.

“Sufragistas” pone a nuestro alcance un relato que conmueve e inquieta y de forma elocuente y emotiva indica varios caminos a seguir…

Crítica: Bright Star

CartelAños y muchas películas han pasado, desde la sobresaliente “El Piano”“Bright Star” , es otro paso adelante en la filmografía de Jane Campion, con guion creado por ella misma, basándose en la biografía que el escritor inglés Andrew Motion escribió sobre la vida de John Keats.

Campion nos ofrece múltiples atractivos. Ha realizado un drama romántico, desarrollado en la campiña inglesa, que se basa en los últimos años de la vida del poeta. El impulso de la película se centra en el conflicto de sentimientos que debe atravesar el escritor.

Keast (Ben Whishaw) es un chico de veintitrés años, apenas se ha asomado al mundo, no tiene dinero, ni casa, sólo tiene un hermano enfermo al que le dedica sus cuidados. Al morir su hermano, Keats va a vivir con su amigo Brown (Paul Schneider),  su benefactor, cuidador y protector. Keast corresponde a su ayuda con las hojas manuscritas que cada día le brinda su inspiración. El amor de Keats por Fanny Brawne (Abbie Cornish, Sin límites) es tan maravilloso y tan inmenso que lo tiene postrado en los límites de lo soportable, es desmedido para un espíritu sensible como el suyo. Fanny es más entregada y expresiva, pero siempre topa con un obstáculo, el señor Brown, que protege a Keast de ella. Este hombre cree que la chica es perjudicial para la creatividad del joven. Fanny y Keats logran momentos íntimos inusitados, pasan juntos un tiempo hermoso, en el que él le regala a su amada sus versos, su amor, y su capacidad de sentir el latir de su ternura.

La película narrada con la seriedad de esta inteligente directora, tan minimalista en pretensiones, carente de ampulosidad, como lograda en su justa medida.

La adaptación visual muy lograda, y más si tenemos en cuenta la época en la que se basa, que pone de manifiesto el talento de Campion al lograr climas verdaderamente bucólicos. En ningún caso “Bright Star” es empalagosa ni está edulcorada, es una narración tranquila centrada en la vida de un poeta, considerado como el principal exponente del movimiento romántico inglés. John Keats, nacido en Londres, sufrió una infancia desgraciada, tuvo una corta vida y murió en Roma, después de codearse con los más importantes escritores de la época

Brillan los tres protagonistas, sin destacar a ninguno. Eso sí, quiero dar una mención especial a la niña que interpreta a la hermana de Fanny, es una monería de niña y trabaja su papel fenomenal, también comentar que Ben Whishaw antes del rodaje aprendió a escribir con la pluma antigua, por tanto, los manuscritos que aparecen en la película están elaborados por el actor.

“Bright Star” tiene un metraje quizás un poco largo, visto por una espectadora que sin embargo sigue recreándose en la belleza visual de una película brillante.

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