Crítica: Perdida

PerdidaDavid Fincher, con guión de Gillian Flynn en la adaptación del best-seller “Perdida”, del propio Flynn, plantea un viaje de amor irremisible a la zona de las sombras. Crítica de la película “Perdida”.

El día de su quinto aniversario de boda, Nick Dunne (Ben Affleck ) informa de que su esposa Amy (Rosamund Pike) ha desaparecido misteriosamente. Pronto la presión policial y mediática hace que el retrato de felicidad doméstica que ofrece Nick empiece a tambalearse. Además, su extraña conducta lo convierte en sospechoso y todo el mundo comienza a preguntarse si Nick mató a su esposa

Como digo, el amor es el tema central de la película, un lienzo a partir de sucesos que escapan a la racionalidad, que se van encadenando en diversas situaciones, poniendo a prueba el carácter de los protagonistas. Ése es uno de los aspectos que examina la obra de David Fincher, yendo  más allá de lo que los personajes aparentan, su cabeza y  su corazón contarán muchas cosas que desconocemos.

“Perdida” es un film tan impecable en el ritmo, en el funcionamiento de la intriga y en los trabajos actorales que no hace sino subrayar el oficio que disfrutamos con este gran director de cine.

Hay algo inevitablemente real en “Perdida”, no tanto en  la producción, que es tremenda, sino en la naturaleza felizmente híbrida del relato, con pie en la tradición de la familia americana arquetípica  y del otro en el genuino mundo del horror, -me remito a algunas de las significativas escenas-, con  circunstancias ignominiosas que aproximan el relato al universo Kafka, sin dejar de estar presente el  Fincher de “Seven” y  “Zodiac” , con algunos planos poco comunes y contraposiciones del relato muy atractivas.

Imagen de PerdidaEs cierto que por momentos no se puede evitar sentir algo dócil a algún personaje, pero tampoco puede el director despegarse del material original.  Aunque ciertos momentos en la película no generen la intensidad que logras con el libro Gillian Flynn, hay otros con los que sucede al revés, y además, intensificados por el enriquecimiento visual.

Quizás dos horas sea un poco largo para otro film, aquí nos hemos sentido expectantes hasta el último momento y  sumergidos en cada escena. En este espectacular juego de apariencias  reside el interés de una película que nunca da menos de lo que promete; en definitiva, nos da la posibilidad de vivir durante dos horas vidas inverosímiles.

Lo mejor de las actuaciones, posiblemente Rosamund Pike , con un  correcto Ben Affleck, quizás en su mejor papel, y resalto un tremendo plantel de actores secundarios que hacen un trabajo ciertamente bueno:  Neil Patrick Harris, Tyler Perry, Kim Dickens, Patrick Fugit, Carrie Coon, Missi Pyle, Kathleen Rose Perkins, Scoot McNairy, Sela Ward,Emily Ratajkowski, Lee Norris, Casey Wilson, Lyn Quinn, Lola Kirke y David Clennon.  Acompañan devolviendo una imagen que es la suma de todas las imágenes

En la música Trent Reznor y Atticus Ross, y en la fotografía, Jeff Cronenweth.
“Perdida” es una película que va a dejar satisfecho a quien haya leído el libro y a quien se acerque a la historia por primera vez a través de este film extraordinario.

 

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Crítica: The Company Men

CartelCon absorbentes interpretaciones se desarrolla “The Company Men”, película en el ojo de la crítica de hoy, dirigida por el debutante John Wells, un desconocido director de cine en la gran pantalla, aunque popular por sus series de televisión.

En esta su opera prima presenta a Maggie (Rosemarie de Witt) y Bobby Walker (Ben Affleck, The Town Ciudad de ladrones, Que les pasa a los hombres). Son matrimonio y está viviendo el sueño americano: tienen un gran trabajo, una familia estupenda, una espectacular mansión y todo lo necesario para permitirse una gran serie de lujos, lo que adoran, sobre todo Bobby, es su coche lujosísimo y sus partidas al golf. Sin embargo, cuando la compañía para la que trabaja decide reducir plantilla, tanto él como sus compañeros Phil Woodward (Chris Cooper, Recuérdame) y Gene McClary (Tommy Lee Jones, En el centro de la tormenta), se quedan en el paro. Desde ese momento, los tres tendrán que replantearse sus vidas y sus funciones como maridos y padres. Jack Dolan (Kevin Costner, La otra hija) hermano de Maggie, les dará un apoyo, pero les esperan etapas de malestar por la subsistencia, se comprende que aunque ganan muchísimo dinero no han ahorrado nada para esta eventualidad.

Seguramente no exista una práctica más triste y complicada para el ser humano que estar en el paro por mucho tiempo y necesitar un puesto de trabajo urgentemente. Sin embargo, el universo del cine en general no se ha ocupado de esta contrariedad con la asiduidad que merece. Son muchos millones de personas en nuestro país en esa situación, España y una gran parte del mundo está pasando ahora mismo por una crisis financiera como nunca. Esta crisis capitalista, como todas, trae consigo las consecuencias de siempre para las víctimas de siempre, empresas que cierran o reducen plantilla y con ello la reacción en cadena que hace años llevamos padeciendo, personas que pierden la confianza en sí mismos y que no recuperan la autoestima porque verdaderamente son las víctimas humanas del momento.

En esta película John Wells parte de una base común a la de cualquier película de crítica social, y elabora un esquema poco usual dentro del cine americano, inspirado en la popularidad que el tema tiene en estos momentos. “The Company Men” tiene un buen argumento donde poder mostrar subliminalmente los entresijos de la conciencia que corresponde a cualquier nivel de compromiso político, bien trabajada hubiese sido una película de didáctica y etología, pero Wells no toca la raíz de las políticas de estado que son las que han llevado la miseria a los trabajadores, se columpia escribiendo un guion inclinado hacia el lado del alto nivel de los superejecutivos. Las diferencias deImagen de la película
estos codiciosos empleados de sueldos descomunales, con los, digamos, trabajadores normales, son abismales, con lo cual no encuentras paralelismo, no te identificas con los personajes, y me molesta mucho. El espectador medio se identifica más con películas como “Tocando al viento”, “Los lunes al sol” o la inolvidable “Full monty” pero gracias a los grandes actores que forman el conjunto de la representación, sacan adelante “The Company Men”, un film que podía haber sido el punto de referencia del nuevo cine norteamericano.

Tiene John Wells la extravagancia de la perfección cincelada y, como siempre pasa en este tipo de películas aparentes, en “The Company Men” se adorna todo. Y llega el final, propio de cualquier otra película americana.

En fin, con todo lo dicho, “The Company Men” es una película que se deja ver.

Crítica: The Town – Ciudad de Ladrones

Cartel“The Town – Ciudad de ladrones”, es la segunda incursión de Ben Affleck en la dirección cinematográfica y, como en la anterior “Adiós pequeña, adiós”, el desarrollo se centra en Boston, en un barrio intranquilo, Charlestown. Aquí vive Doug MacRay (Ben Affleck The Company Men), el líder de un grupo de despiadados cuatreros  que se enorgullecen de coger lo que quieren de donde hay, ya sea un banco o un furgón blindado; camuflados en sus disfraces de asalto, pasan con violencia por encima de todo lo correcto. El único afecto que tiene Doug es el  de sus amigos criminales, especialmente Jem (Jeremy Renner), quien, a pesar de su temperamento difícil , es lo más similar a un familiar que Doug haya tenido nunca. Su padre (Chris Cooper) lleva años lejos de él, y su amante Krista (Blake Libely) tampoco le es de mucho apoyo. Doug está controlado por un capo (Pete Postlethwaite) que le facilita trabajo y presiona para que siga delinquiendo.  Entre robos y asaltos, Doug  lucha por controlar los sentimientos que le están brotando por Claire Keesey (Rebecca Hall), una joven mujer que tomaron como rehén en el asalto a un banco en el que trabajaba, y que ahora le tiene privado del razonamiento. Se está enamorando el ladronzuelo.

Desde las primeras imágenes en las que aparece una vista panorámica de Boston, una calle con gentes que caminan y la entrada de los delincuentes a una sucursal bancaria, la película establece una liviana armonía formal, sentando las bases de un film con acción. La presentación recreada del entorno de los delincuentes, auténticos habitáculos con regusto a  sombría ambientación, la ilustración de la vida de Doug, hasta ahí todo correcto. Creo que Ben Affleck leyó el libro de Chuck Hogan “Prince of Thieves” y quedó encantado por el  escrupuloso verismo realizado por Hogan en el contenido, predominando detalles que aportan información de primera mano sobre la evolución de la delincuencia en Charlestown, en “Ciudad de ladrones” la banda de atracadores no está tan puntualizada pues una especie de cortinilla de amor le resta fuerza representativa, esta condición no se abandonará a lo largo de toda la película, y cada destino está abocado a un fatal determinismo, con un protagonista al que se le confiere un encanto añadido que para mí es redundante.

“Ciudad de ladrones” tiene el aire de otros filmes similares, lo cual a esta cinta le viene de perlas, situada en un tema escabroso pero real, con un guion del que también es autor Affleck, bien escrito. Gracias a eso la película ofrece gancho, el reparto hace un gran trabajo, en especial Ben Affleck que se reserva el notable papel de protagonista con una actuación que gana en carisma, debo decir que como director también se observa un sincero crecimiento. Chris Cooper en un brevísimo papel, y Pete Postlethwaite con otro papel si cabe más pequeño pero siempre cumpliendo su función, en cuanto a Rebecca Hall está correcta en la piel de una chica en cuya personalidad se pierde el espectador.

En fin, una película con el dinamismo de los antiguos clásicos, encarada en un escalafón del crimen y la delincuencia pero sacrificando parte de su proyecto.

Un ensayo nada trivial de la exploración del género.

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