Crítica: El puente de los espías

El puente de los espíasHay películas que parecen responder a los deseos casi olvidados de los espectadores. Una historia en plena Guerra Fría con Steven Spielberg. No resulta difícil imaginar el resultado. Crítica de la película “El puente de los espías”.

En “El puente de los espías” en la primera escena nos encontramos a Rudolf Abel (Marcos Rylance), un espía soviético frente a un espejo pintando su imagen en un lienzo. Suena el teléfono y nadie dice nada pero el hombre sale. La secuencia siguiente es una persecución en el metro de Nueva York. Rudolf Abel está siendo perseguido por varios agentes del gobierno. Después de su captura, Abel se convierte en una figura negativa para los americanos. Con el fin de procurar una defensa adecuada, el gobierno y el abogado Thomas Watters (Alan Alda) reclutan al abogado James Donovan (Tom Hanks) para defender al espía soviético. Nadie aparte de Donovan parece querer dar a Abel un juicio justo y, debido a esto, el abogado debe librar una batalla para ganar. Donovan pierde el juicio pero de nuevo recurre ante el tribunal en contra de una posible sentencia de muerte y gana. Todo toma otra dirección cuando un espía estadounidense Francis Gary Powers (Austin Stowell), piloto de bombardero de la Fuerza Aérea de Estados Unidos lleva a cabo una misión de reconocimiento sobre Rusia y es recluido por los soviéticos. Además, un joven estudiante americano Frederic Pryor (Will Rogers) es tomado en custodia en Alemania. La CIA quiere a sus dos rehenes y envían Donovan a Berlín Oriental para negociar el canje.

Ethan y Joel Coen y el gionista Matt Charman escriben el guion (aunque no lo parece) y junto con Steven Spielberg hacen ver cómo el trabajo en equipo puede llegar alto. En esta ocasión una película de la vieja escuela de tensiones geopolíticas. Dedican la atención justa a todo el envoltorio real y el máximo homenaje a lo estrictamente visual, para obtener con su mirada lo que se oculta en el centro de la historia. Recrean magníficamente los ambientes fríos destacando en cada momento al personaje que quieren mostrarnos, su paleta de colores sobrios contrastan según se muestren, con lo próspero del país americano o con la tristeza y desolación que padece Berlín y la decadencia de las políticas que allí conviven tanto del lado Oriental como en el Occidental. Imagen de El puente de los espíasSpielberg sabe emplear el tiempo y crear antecámaras a las imágenes que quiere que veamos, jugando con tomas muy bien estudiadas. Nada de lo que ocurre en “El puente de los espías”: las entonaciones, las luces y las sombras que resaltan y oscurecen, incluso las miradas, nada es casual. El viejo cineasta reconoce la importancia de los elementos externos y con ellos da lugar a un clima interesante que suspende de manera uniforme al espectador, Spielberg no se limita a narrar sin más la historia según pasó, como buen americano y buen vendedor de su producto (productor) convierte a Tom Hanks, con su personaje, en el pilar que ensalza los valores de lo que ellos presumen, siempre amparándose en un diálogo bien redactado.

Con todo merecimiento el laurel del reparto es para Tom Hanks en todo su esplendor como la reencarnación de James Donovan. Mark Rylance, Amy Ryan, Alan Alda, Scott Shepherd, Jesse Plemons, Sebastian Koch,Billy Magnussen, Eve Hewson, Peter McRobbie, Austin Stowell, Domenick Lombardozzi y Michael Gaston son poseedores de registros como pocas veces se ve en la actualidad del cine americano. Musicalmente sin embargo se queda escasa, la música de Thomas Newman (Tomates verdes fritos) aparece tarde y desafortunadamente no podemos disfrutar de su envoltura en las imágenes. El director de fotografía Janusz Kaminski (La lista de Schindler) se desafía a sí mismo en el encargo de una imaginación visual fuera de serie, su trabajo es sobresaliente.

En cuanto a mi opinión, me parece excesiva la contraposición de imágenes comparativas, creo que con algo más subliminal también se nos podría decir que América es maravillosa. Me quedo con la escena de la entrevista con el agente de la CIA, (es donde para mí) Tom Hanks hace su mejor interpretación, su interlocutor le escucha y él habla y le dice y le vuelve a decir… Dicho esto, las cosas son como son. Hay motivos para decir que en esta película emerge el Spielberg capaz de mostrar buen cine, cine refinado.

Véanla.

Crítica: Whiplash

Whiplash Damien Chazelle, director de cine independiente americano y músico de jazz, nos hace pasear por un abanico de texturas marcadas con el mejor rango cinematográfico que recordamos, se deja llevar por la música y nosotros a la par volamos envueltos en un libro de estilo. Critica de la película “Whiplash”.

Nos narra la historia de Andrew Neiman (Miles Teller), de 19 años,  un joven baterista de jazz que, después de ganar un premio de acceso al Conservatorio Shaffer de Nueva York, da comienzo a la que espera como su gran carrera de música. Andrew alberga muchos sueños, quiere ser grande como Buddy Rich, considerado como el más grande baterista del mundo, pero en el conservatorio le toca el más rígido de todos los profesores: Terence Fletcher (J.K. Simmons), catedrático conocido tanto por su talento como por sus rigurosos métodos de enseñanza, que dirige el mejor conjunto de jazz del conservatorio. Cuando el señor Fletcher elige al joven Andrew para formar parte del grupo musical que dirige, cambia para siempre la vida del muchacho.

Cuando vean esta película, déjense a la música, céntrense en un aula de conservatorio, en la soledad a veces y rebosante de sonidos en otras. Estarán sentados y listos para empezar, con los ojos fijos en un escenario ficticio donde algunos reflectores les iluminan, mientras que solo pueden sonreír y ya… comenzar a tocar y seguir tocando y seguir inevitablemente los compases con las manos, con los pies, con todo el cuerpo en una lucha constante por superar. Así lo dice Damien Chazelle en “Whiplash”, porque así es como se crea a un buen músico. Tengo una amiga que es profesional de la música y cuando acude a los ensayos siempre dice que va a un entrenamiento de pádel, nunca comprendí el significado de tan acertada definición hasta el momento en que he visionado “Whiplash”, he visto como la sala de ensayos se convierte en un campo de competición provocadora, no solo tiene el músico que competir con los compañeros por ser el mejor, tiene que competir contra sí mismo para conseguir su objetivo y en muchos casos, como en esta película, con un profesor irrespetuoso y duro en sus forma y en su pedagogía.

tn_gnp_et_1011_whiplashLa música es grande y para ser grande en la música hay que sacrificar muchas cosas principales. La música se hace con el corazón, con el coraje y por el gusto y el amor a este arte. Damien Chazelle, además de director de cine, es un músico de jazz venerado, así es como ha captado su potencia para dirigir una obra que es todo música, su método narrativo y el jazz invaden todo el corazón del drama y nos agarra con fuerza obligándonos a mirar con sentido milimétrico para hacer este film perdurable como un trabajo espléndido.

Los pilares básicos que conducen esta historia son la superación como concepto que nos excede, y conectado a ello, la injusticia que puede exacerbarnos. La trama se va desarrollando sobre una vida dentro de un guión dinámico que nunca se vuelve tedioso, su pulso narrativo es excelente. Las secuencias de tiempo justo, la atmósfera y el compositorJustin Hurwitz aplicando a todo ello la tenue música de un sigilo entre música. En cuanto al reparto, J.K. Simmons desarrolla su mejor papel, un actor secundario que en realidad va a la par de Miles Teller, ambos cumplen su papel llevando al espectador con ellos en cada acto, en cada instante construido. El resto de actores y actrices: Melissa Benoist, Paul Reiser, Austin Stowell, Jayson Blair, Kavita Patil, Kofi Siriboe, Jesse Mitchell, Michael D. Cohen, Tian Wang,Jocelyn Ayanna, Tarik Lowe, Marcus Henderson, acaban conquistando las más altas cotas interpretativas. Muchos de los actores que aparecen son músicos en la vida real, a Miles Teller se le nota, no se puede interpretar tan maravillosamente ese sonido si no llevas dentro la música. Felicidades.

Personalmente, creo que es una historia hermosa sobre la rivalidad entre dos hombres que aman lo que hacen sin límites ni leyes.

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