Anthony Hopkins

Imagen de Anthony HopkinsAnthony Hopkins (Sir Philip Anthony Hopkins) nació en Gales, Reino Unido, el 31 de diciembre de 1937. Es un actor británico.

Ficha en Imdb: http://www.imdb.es/name/nm0000164/

Sus películas en Comentamos cine:

Crítica: Thor (2011)

Crítica: El Rito (2011)

Crítica: Conocerás al hombre de tus sueños (2010)

Crítica: El hombre lobo (2010)

Crítica: Thor

CartelKenneth Branagh, el director de cine más shakesperiano, originario de Belfast, Irlanda del norte, me invita a hacer la crítica de la película “Thor”, basada en el comic de superhéroes Marvel, de Jack Kirby y Stan Lee en cuyo tratamiento predomina una mezcla de temas mitológicos con la ciencia ficción y la fantasía.

El dios del trueno, Thor (Chris Hemsworth) es un orgulloso e insatisfecho guerrero de Asgard, hijo del dios nórdico Odin (Anthony Hopkins). Un día, sin permiso de Odin, Thor obliga a Himdall (Idris Elba) a montar el puente arcoíris para pasar a tierras enemigas. Por culpa de esa imprudencia reaviva rencores dormidos de sus contrarios, los gigantes de hielo. Como purgatorio, su padre Odín lo castiga desterrándolo a la Tierra para que viva entre los hombres y descubra así el verdadero sentido del sometimiento. Cuando llega aquí abajo, en nuestro planeta se encuentra con Jane (Natalie Portman), Erik (Stellan Skarssgard) y Darcy (Kat Dennings), tres científicos que investigan en el desierto de Nuevo Mexico. Thor  les interesa como fenómeno curioso pero, a la guapa Jane, ese chico rubio tan atractivo, le interesa por algunas razones más. Thor necesita recuperar el Mjduir o martillo mágico, que es lo que le hace falta para desempeñar su poder, pero le va a ser muy complicado y más cuando como por arte de magia aparece su hermano, el envidioso Loki (Tom Hiddlestom). Los unos y los otros guerrearán sin descanso.

A Kenneth Branagh no le recuerdo trabajando los efectos especiales ni la acción trepidante. Sus obras anteriores, “Enrique V”, “Hamlet”, “Los amigos de Peter”, “Mucho ruido y pocas nueces”, “Otelo” y tantas otras, no nos hacían presagiar lo que sería “Thor”, en este caso, una combinación de cine épico de acción y aventuras de derivaciones visuales con extraordinarios y excesivos efectos especiales y cuyo enfoque dentro del circuito de este arte se encuentra en plena cúspide, puede que sea casi ineludible que se haga de ella un título controvertido. Branagh hace caso omiso de sus expectativas narrativas convencionales e impide la identificación del espectador con su forma, perdiendo así la lucrativa primacía de que había gozado durante todo su recorrido profesional. “Thor” puede ser para el director norirlandés, un punto de inflexión en su carrera y una nueva expectativa para sus seguidores que ya le teníamos ubicado dentro de un estilo cinematográfico.

En “Thor” predomina claramente la belleza del escenario cuidado, de los diálogos estudiados, de la música lograda y su original utilización del color, pero no se ve riqueza temática, seguramente será para dar más realce y fidelidad a su condición de comic, creo que se abusa de las indulgencias de los efectos especiales y aparecen demasiados clichés usuales en este tipo de películas. “Thor” cuenta con interpretaciones aceptables, entre ellas la de Anthony Hopkins, es uno de esos raros casos en que, cada vez que se contempla, se le descubre una perspectiva nueva. El enfoque relajado e improvisado con que se ha abordado la realización de la película, se refleja claramente en la soltura de las interpretaciones.

Para algunos espectadores, el carácter liviano de la película les puede resultar enojoso, pero otros se siente fascinados con sus  ambigüedades, y con la valentía y la complejidad de una apuesta que trata no sólo de mostrar una historia, sino de descubrirnos el nuevo talante cinematográfico del admirado: Kenneth Branagh.

Alguien dijo, pasable… Yo me quedo con el Kenneth Branagh de Shakespeare y Mamet.


Crítica: El Rito

CartelMe ocupa la crítica de “El Rito”, la radiografía de una historia descomedida, empapada de ficción e irrealidad hasta desmayar, sin posibilidad de perdurar; su mayor problema: publicitar su argumento como basado en hechos reales.

La trama de “El Rito” nos introduce  en la vida de Michel Kovak (Colin O´Donoghue), un chico normal, guapo, educado e inteligente, pero descontento. Michel ayuda a su padre en la profesión de embalsamador de cadáveres, está descentrado y no puede soportar lo desagradable del dichoso trabajito, entonces decide ingresar en el seminario a estudiar, así pasan cuatro años. Falto de fe y religiosidad decide no entregar su vida a Dios, escribe al superior para que verifique su renuncia, la respuesta es una fuerte amenaza que hace que Michel siga sin remisión en el seminario… Pasa el tiempo y lo mandan a Roma, y allí el obispo que tiene más de psicólogo que de lo otro, le asigna al muchacho, asistir a clases de exorcismo, para a continuación decidir que Michel debe visitar al padre Lucas Trevat (Anthony Hopkins), un sacerdote que vive en un alejado barrio en una casa lúgubre rodeada de gatos. Aquí empieza la locura de lo irreal. También  conocerá a una persona normal, Angeline (Alice Braga), una periodista que necesita información de primera mano sobre exorcismos.

La mayor  dificultad que presenta el análisis pormenorizado de “El Rito” estriba en la dificultad de, aportar en mi comentario, algo verdaderamente lógico escrutando más allá de las imágenes. He barajado todas las perspectivas para analizarla y no consigo encontrar la verdadera intención de esta película, ciencia ficción, futuro, terror, pasado ¿en qué lugar colocaremos “El Rito”?

Mikael  Hafstrom, como director, y Michel Petroni, como guionista, se basan en la novela de Matt Baglio y crean con “El Rito”, una película con estrategias de cine de terror, con toques de ciencia ficción y con insertos religiosos en las secuencias, manteniendo una perspectiva distorsionante con respecto a los protagonistas reales; los giros narrativos  y la peculiar resolución de cada cuadro, hacen que el espectador se confunda, con todo el trayecto de elementos amenazadores, pasando por la presencia de ese Satanás sin nombre que vive en ese mundo no seguro, y que en esta película, de verdad, da muy poco juego.

“El Rito” pretende partir de la fiabilidad de hechos reales pero es totalmente excesiva, increíble e irreverente; desde la perspectiva del cine de terror, muy pobre y sin dobleces; y, en la ciencia ficción, absurda y envejecida. No he visto en mucho tiempo una película de este tipo que se demore hasta el final para causar alguna sensación. Bueno, al final tampoco lo consigue, curiosamente una acaba sintiendo que la cámara ha fracasado en el intento de traspasar las barreras que brindan entretenimiento.

Anthony Hopkins un artesano de la interpretación,  expresivo en todos sus  gestos, logra como siempre convencer, ¡por favor Hopkins opte por mejores guiones!  Colin O´Donoghue en su  papel protagonista, es sensible y logra plasmar la crisis interna de ese sacerdote confundido, al que da vida de forma solvente. Alice Braga no se sabe qué pinta en la historia, sólo se la ve como otro elemento del entorno decorativo, cuando su personaje podía haber dado mucho juego.

En fin, que ni los actores  salvan la película.

Crítica: Conocerás al hombre de tus sueños

CartelLo descrito en la anterior entrada, es la fotografía que ahora evoco, hoy aquí en mi estudio, me rodea, mi otro mundo, una lámpara de luz blanca, estantes llenos de libros, alguna planta colocada estratégicamente, los cuadros, los cuadernos de apuntes, una ventana grande por la que a través de los cristales veo las luces encendidas de esta noche de finales de agosto y principios de septiembre, todo el ambiente que me envuelve: una parte importante para ayudar el estimulo de mi imaginación. Empiezo de nuevo, a partir de las caras sonrientes y de los felices momentos disfrutados.

Critica, análisis, comentario, opinión, todo ello vamos a dedicar a Woody Allen, un director del que todavía no se había hablado en este sitio, y lo hacemos con el motivo de su último estreno: “Conocerás al hombre de tus sueños”, en la que persiste en el cambio de territorio fílmico. Tiene una fenomenal recreación del Londres ideal. El nuevo trabajo de este mordaz director neoyorquino que conoce el valor de la imagen y la palabra: nos regala una nueva carátula de delirios contundentes e instantáneos, dibujada con su sarcasmo habitual y el sello personal que impone a sus trabajos, haciéndonos participar de la muestra de burla colectiva que presenta.

La historia comienza con Alfle (Anthony Hopkins), Elena (Gemma Jones), su hija Sally (Naomi Watts) y el marido de su hija, Roy (Josh Brolin). Alfle y Elena se divorcian y acto seguido se abre el abanico de problemas, de pareja, laborales, de autoestima, relación, económicos; en fin, que Alfle encuentra lo que no quiere, Elena divaga por donde no debe, su yerno camina por calles equivocadas y su hija, la pobre, sortea los problemas de todos ellos además de los suyos. Un relato prácticamente real, que Allen hace jugando con las cuerdas de una narrativa, cuyo agradecido núcleo argumental se centra de forma sugestiva y divertida en las ridículas situaciones que la vida nos depara, es riguroso y preciso, con un guión bien confeccionado, de personajes sólidos y profundos, que caminan por distintos senderos pero que confluyen en el personaje principal que es Alfle, que por tranquilizar su ego masculino rompe el matrimonio y dispara al fracaso la vida aparentemente normal de toda la familia.

Analizando la luz del argumento, (que bordea y trata las diversas temáticas que sus películas engloban) lo importante de “Conocerás al hombre de tus sueños” no es la figura que aflora a la superficie, lo que hay que destacar es el mensaje de filosofía, de humor, de miedos y sin sabores, que Allen, de nuevo fiel a la entrega anual, nos enseña. Es una película de rupturas vista desde el ojo veterano y fantástico del director de “Hannah y sus hermanas”, Allen saca a la luz unas marcadas pautas de comportamiento, pesimistamente reales, de la condición humana

“Conocerás al hombre de tus sueños”, título perfecto, para una película en la que una adivina, tiene la balanza de medir con precisión, pudiendo llegar a vislumbrar lo que a una persona le puede pasar en el futuro y ésta salir adelante con la inteligencia de engañarse a sí misma.

Los matices que acompañan a la resolución, dejan margen a la interpretación, no así, a la especulación, vale la pena analizar cada momento de este cine circular, a veces divertido, otras patético, siempre, con ingeniosos diálogos. Woody Allen, ha sido y seguirá siendo, después de 42 películas, el más ácido, el más divertido, el menos limitado, el más libre.

La factura interpretativa fabulosa.

No me parece su mejor película pero destaca, su mirada metafísica es increíble. La recomiendo.

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