Nueve años comentando cine

De la biografía de Ingmar Bergmam recojo esta frase con la que me identifico: “Cine como sueño, cine como música. Ninguna forma de arte va más allá de la consciencia ordinaria como el cine, directo a nuestras emociones, profundo en el cuarto crepuscular del alma. Un pequeño movimiento en nuestro nervio óptico, un efecto de shock, cuadro por cuadro. Aún tengo esa mareadora sensación de magia de la infancia”.

Ese aleteo, esa caricia dulce es la que siento yo; y este vínculo que de lejos viene, sigue aquí, entre música y sueños en imagen. Con sus miedos y sus risas. Sus temores, intrigas, lágrimas y amores. Me paso la vida cambiando de género, de autores, de actores, midiendo, analizando, reflexionando y sin saber si aún tengo edad y experiencia para una aventura semejante. Es muy distinto sentir el llanto a llenarte de risas. Coleccionar acciones, amontonar dramas, acumular aventuras y fantasía, agrupar catástrofes y western. Colocar en horizontal todas aquellas películas que te llegaron al alma por un detalle o por otro. Esto último es lo que vengo haciendo nueve años ya y estoy feliz por ello.

Esta ventana cumple otro año en los márgenes del mundo de la ficción. Los encuentros siguen.

Abrazos para todos de Pilar, una exploradora entre historias de pantalla.

Sigan disfrutando de las vacaciones, en septiembre más.

Pilar

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Octavo aniversario de Comentamos Cine

Al cine, la vida. Estamos en otro aniversario de la ya larga trayectoria de Comentamos Cine. Ocho años, hoy, ofreciendo a quienes siguen el blog una visión particular del cine como fenómeno social y cultural; poniendo el acento en mis percepciones de cada película perfilándola según las reglas de mi forma de pensar y el mundo en que me muevo; con la intención de ofrecer mis sensaciones sobre la estética, la historia, el montaje, la música y esos fragmentos de cada película que se quedan dentro de ti. Estar en contacto con visiones y reflexiones aportadas por otros amantes del cine, complacer mi gusto por la escritura y abrir puentes esenciales sobre el momento cinematográfico en que vamos viviendo, han formado parte de este camino. Dijo Stanley Kubrick que una película debe ser progresión de ánimos y sentimientos, yo estando muy de acuerdo con el maestro agrego que una película debe ser una lección y un aprendizaje. Me sigue pareciendo muy eficaz el cine que enseña y agita el pensamiento, y me sigue apasionando de la misma forma el cine en general.

En este aniversario, quiero recordar a aquellos hombres y mujeres que fueron los principales pilares para que el cine haya llegado hasta la altura maravillosa que tiene actualmente, entre ellos los hermanos Lumière, Ferdinand Zecca y Alice Guy. Todos exploradores de una ilusión.

Solo me queda dar las gracias a todos los cinéfilos que encienden la luz para que este sitio siga siendo en esencia un lugar de cine.

 

Siete años comentando cine

verano 080El cine es un espejo pintado, eso dijo el director italiano Ettore Scola. Como el paisaje que veo. Estoy sentada cómodamente en una de las butacas de color rosa de mi porche verde. Los grandes arcos me enmarcan una acuarela de limpios sembrados verdes y enormes árboles. Cada aniversario de Comentamos Cine escribí en este mismo lugar que también fue donde maduró su gestación. Me hace feliz esta continua referencia de cine en el diálogo mantenido con el público durante los últimos años.

Entre lo que el cine nos ha traído en este último año, desde el melodrama más romántico, al género de terror, pasando por todos los demás y no menos interesantes, aparecen un sinfín de películas poco interesantes y efímeras pasaron delante de mis ojos. Tuve la suerte de encontrar parte de lo bueno sin cambiar de perspectiva y aquí lo traje reseñado.

Las recaudaciones de cine en todos los mercados siguen sufriendo descensos superiores año tras año, alcanzando cifras increíbles, mientras, como siempre digo, nadie nos habla del porqué de la verdadera crisis en este mágico sector.

Orson Welles dijo que “es imposible hacer una buena película sin una cámara que sea como el ojo del corazón de un poeta”. Por mi parte me atrevo a decir que estoy segura de que tampoco lo es sin apoyo ni financiación estatal. Sin fomentar la viabilidad desde arriba, este maltratado arte no tiene posibles que amplíen su clima intelectual a la creación. La maestría nace en muchas ocasiones del riesgo pero es necesario poder, al menos, intentar dar el salto al vacío.

Con otra cita, ahora del director suizo Jean Luc Goddard les doy las gracias y un gran abrazo, amigos cinéfilos. Seguimos comentando cine…

“La fotografía es verdad. Y el cine es una verdad 24 veces por segundo”.

Un año más… y son seis

San SebastiánEn esta relación casi personal con el cine, ha pasado un año más. Un nuevo aniversario. Recuerdo una frase del año pasado en mi cita de aniversario “Volveré a publicar las reseñas de las películas que el cine tenga a bien mostrarnos”, lo hice, apostando por lo mejor aunque fuese insuficiente, fueron muchas películas pero pocas con matices de excelencia.

El cine, ese ídolo venerado, a veces nos cubre de una palidez extrema, sin maquillajes ni ornamentos; otras nos engancha pisando fuerte, secretamente maravilloso. Por eso siempre estaremos ahí, soportando cuando se nublan sus estrellas y disfrutando cuando directores y guionistas empeñan sus medallas y lo entregan todo al arte. Es grato al paladar el sabor que deja una buena película.

Sin juzgar ni victimizar a nadie por el cine recibido en 2015, solo como testigo, confío que en el tiempo que nos espera recuperemos la ilusión y la magia que encierra el séptimo arte.

Seis años dialogando, comentando cine. Un abrazo para todos los que como yo disfrutan sus historias.

Marel

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