Crítica: Regresión

RegresiónBuena mano y bastante personalidad en la batuta del joven director Alejandro Amenábar, tras varias películas de terror en su currículum: “Tesis”, de 1996; “Abre los ojos”, de 1997 y “Los otros”, de 2001. En el 2015 nos regala otro nuevo trabajo escalofriante. Crítica de la película “Regresión”.

Nos situamos en Minnesota, 1990. El detective Bruce Kenner (Ethan Hawke) investiga el caso de la joven Ángela (Emma Watson), que acusa a su padre, John Gray (David Dencik), de cometer un crimen inconfesable. Cuando John, de forma inesperada y sin recordar lo sucedido, admite su culpa, el reconocido psicólogo Dr. Raines (David Thewlis) se incorpora al caso para ayudarle a revivir sus recuerdos reprimidos. Lo que descubren desenmascara una siniestra conspiración.

Familia e iglesia, ésos son los dos pilares en los que la película se apoya para lanzar su mensaje. “Regresión”, el nuevo trabajo del director español, nos abre una historia basada en hechos reales y la muestra con una escena desolada,  un panorama sombrío,  inquietante y oscuro al que contribuye el ineludible compositor murciano  Roque Baños con una turbadora banda sonora.  Amenábar  consigue mantener intacta la vibración del relato a la vez que hace un alarde de trucos visuales formando un contexto estilístico muy apropiado para lo que está narrando, todo enriquecido con  la ayuda de la excelente fotografía Daniel Aranyó que da un todo al contenido y aunque los flashbacks no aportan nada nuevo, nos parece un recurso que ayuda  a hacerla  más eficiente. Una película  repleta de escalofriantes secretos y dotada de una intriga sobrenatural.

 Imagen de Regresión“Regresión” es a un tiempo una obra de ciencia ficción, thriller  psicológico y drama. Su director y guionista, Amenábar, sin cambiar la forma de su cine inquietante al que nos tiene acostumbrados añade aquí un toque especial enloquecido y desolado.

Entrando ya en las virtudes del reparto de la película, las interpretaciones de todo el elenco artístico son buenas, pero es de destacar Ethan Hawke con ese policía agobiado y la joven Ángela llevada por Emma Watson, el resto: Aaron Ashmore, Devon Bostick, David Thewlis, Dale Dickey, Aaron Abrams, Adam Butcher, David Dencik, Kristian Bruun, Matija Matovic Mondi y Janet Porter, ninguno decepciona.

Una película, en resumen, que está bien trazada sin llegar a lo que esperábamos de uno de los directores que más admiramos dentro de nuestro panorama cinematográfico. Es lo que ocurre cuando se deja el listón tan alto, que los seguidores exigimos un record.  No ha sido en esta ocasión pero estamos seguros que en la próxima lo conseguirá.

Adelante, Amenábar.

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Ágora

Estamos ante una película dirigida  por el siempre vivificante, Alejandro Amenábar; escrita por él y su habitual colaborador, Mateo Gil; que cuenta con el apoyo del director de fotografía catalán, Xavi Jiménez, un hombre brillante que tiene en su haber más de una veintena de películas, algunas de ellas con nominación a los Premios Goya.

Amenábar, joven director en su quinta película, nos sorprende de nuevo con un gran largo. En este caso se trata de la historia del mayor foco cultural de la Edad Antigua, Alejandría en el siglo IV d.c., durante la implantación de la religión cristiana, que  coexiste con la judía bajo el dominio del Imperio Romano. Es ahí donde el imparable avance de los cristianos crea un conflicto de creencias.

El director de “Los otros” y “Mar adentro” nos hace ver la necedad de las religiones ante la ciencia y el saber; la necedad, sobre todo, de los exaltados religiosos del cristianismo más oscuro. Esa intolerancia de los intransigentes que, en nombre de la fe, destruyen  el conocimiento, la lógica  y la cultura.

Para ello pone como ejemplo principal a Hypatia, la primera mujer matemática de la historia del mundo, una mujer ilustrada y liberada, sabia en ciencia y filosofía, que ofreció grandes talentos al mundo por medio de su escuela.

Hypatia está interpretada por Rachel Weisz, que entrega toda su capacidad y da vida, con méritos, a esta mujer segura de lo que quiere y no quiere en la vida. Hay que destacar también el trabajo de los actores Max Minchella  y Oscar Isaac que encarnan a Davo y a Orestes.

“Ágora”, -con un presupuesto de 50 millones de euros-, nos permite a todos ver el triste destino de la cuna de conocimiento que representó la Biblioteca de Alejandría y nos sorprende por la forma divulgativa y didáctica de la narración. Si está bien conseguida la lucida fragmentación del hilo narrativo también es admirable la cohesión del conjunto.

Fanatismo bien plasmado, ambientación  perfecta, vestuario logradísimo y decorados adecuados, son todos aciertos de Amenábar. “Ágora” es una película que puede presentar algún agujero leve pero que no limita su fidelidad narrativa y se alza como una historia fuerte que congrega los sentimientos más profundos de los espectadores, frente a la crueldad y el envilecimiento.

A la hora del análisis, el filme cumple altamente las expectativas, no sólo por la realización sino también por los aspectos  técnicos y artísticos, sencillamente deslumbrantes.

Como discurso final, la película nos deja que “los errores grandes de la vida siempre se firman con sangre inocente”.

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