Crítica: Sang Woo y su abuela

Película de Jeong Hyang LeeMi análisis de hoy es para la película “Sang Woo y su abuela” de la directora de cine Jeong Hyang Lee. Ésta es su segunda película y la primera en atravesar las fronteras, pues la anterior no salió de su país. Se estrenó en el año 2002 (años después, he vuelto a verla en dvd).

En su argumento nos encontramos… a ambos lados de la estrecha pista forestal, la naturaleza llegaba hasta la cintura, en la calzada del camino, grava, piedras, tierra. Sang Woo (Yoo Seung –Ho) dedujo que aquel sería su sitio, mientras todas sus ilusiones consumistas caían a sus pies. Cuando llevaba recorridos cuatrocientos metros, llegó a un altillo donde un claro dejaba al descubierto una casita chabola. Ése sería su escenario natural y no se acostumbraba a la idea. Sang Woo volvió a mirar a aquella anciana con descaro y desprecio, él no podía quedarse con esa mujer aunque fuese su abuela (Kim Ui-Boon). Su madre le había traído hasta aquí en contra de su voluntad, ella tenia que trabajar en Seúl y no conocía a ningún adulto que cuidara de él, ella trabajaría duro y en unos meses vendría a recogerle. Ahora, a solas con su abuela, se vuelve y se aleja, un poco desquiciado, no puede soportar estar lejos de la ciudad, aquí en el campo, sin luz, ni agua, sin pilas para los juguetes, sin televisión, sin hamburguesas y sin pollo Kentucky, es imposible soportarlo. Durante su estancia deja buena muestra de su mala educación y su poca sensibilidad. Para la anciana no es fácil convencer al chaval de siete años de nada que no sea su egoísta voluntad, sus desmesurados caprichos, le hacen la existencia muy difícil a la mujer. A medida que los días pasan se percibe un leve cambio en la actitud del niño, muy leve y despacio.

Hablamos de una película, liviana pero inteligente, que apunta directamente al corazón del espectador. La directora sorprende con cine de didáctico fruto y pese a su temática, con escasez de lagrimeos. La ausencia de diálogos, el ritmo lento, nos invita a admirar la escenografía mientras contemplamos el proceso de transformación interior del personaje principal.

Historia sentimental e incómoda, tan ejemplar como conmovedora, en línea de realismo cruel, homenajeando a esos seres fundamentales que son las abuelas.

Mostrándonos el choque del mundo burgués, y el primitivo mundo rural, la directora toma las diferencias con personajes y localizaciones símbolo, al principio un aire denso oprime a los dos extraños, pero a medida que el opresivo desarrollo de la narración va avanzando, fluyen insinuaciones de fábula, el orgullo del niño se debilita ante el amor hondamente humano, que le brinda su abuela.

Tengo que resaltar la magnífica actuación de Kim- Ui- Boon en su papel de abuela con problemas de movilidad, sordomuda y casi ciega, hace un personaje rico en matices, sin sobresalir ni una mueca de acritud durante todo el recorrido de su interpretación, el niño representado por Yoo Seung-Ho, logra lo que pretende, conseguir del espectador un enorme rechazo para después volverlo a cobijar, hace perfectamente la función del niño que quiere poseer el cielo pero las circunstancias hacen que se conforme con pisar fuerte en la tierra y sentir el afecto de los que le rodean.

Esa mujer que tiene el jardín de sus ojos habitado por la sombras del tiempo, es la abuela, es como la madre naturaleza, enlaza todo el entorno. Nos da energía, nos alimenta, nos mima, se sacrifica para que seamos felices y a pesar de todo ello, no pide que valoremos su amor y dedicación.
Una unión única. Digna de ver.

Lo recuerdo todo muy bien. Hasta los más pequeños momentos de aquel día se grabaron en mi mente, porque aquella fue la primera vez que vi a Víctor, y porque además estaba impaciente porque esto ocurriera, ver su preciosa carita, acariciar su piel de terciopelo, acunarle, besarle. De esto hoy hace dos años. Víctor es un precioso niño feliz que llena de ternura mi existencia.

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La duquesa

Saul Bibb, en este su tercer trabajo, nos enseña una historia biográfica sacada del libro de Amanda Foreman, por Jeffrey Hatcher y Anders Thomas Jensen.

Desarrollada a finales del siglo XVIII, “La duquesa” está basada en la vida de Georgiana Cavendish, convertida en la duquesa de Devonshire. Mientras que su hermosura, carisma y sentido de la mujer ante la moda la hacían conocida, en su vida sentimental no se sentía realizada, tras un matrimonio joven con el  displicente Duque de Devonshire, un hombre infiel, rígido, distante. Georgiana se convierte en un símbolo de estilismo y elegancia en el vestir, una joven madre, una avispada política, conocida confidente de los ministros y príncipes, y querida por el pueblo. Pero de lo que  realmente habla este film es de la desesperada búsqueda del amor, en una época donde la mujer no podía salir de los cauces marcados, si no tenía algún tipo de poder. La película muestra el apasionante romance que surge entre Georgiana y Lord Charles Grey, futuro Primer Ministro, y el complejo triángulo amoroso con su esposo y su mejor amiga, Lady Elizabeth Foster.

Liviana a la vez que inteligente, densa e intensa, traza un desolador panorama, de las maniobras políticas, que todo un sistema de poder lleva adheridas como espolones inevitables, esta película nos muestra al gran duque de Devonshire, hombre alejado del sentir de su gente, incluso de su propia esposa, a la que rechaza en la intimidad, pero a la que quiere para guardar apariencias y poderes.

Inicialmente  y visto desde fuera parece una historia más de rancias monarquías, pero cuando la cinta avanza vamos viendo la perspectiva; una mujer discriminada, una mujer valiente, una mujer deslumbrante pero desgraciada.

De las actuaciones, destacamos a Keira Knightley que logra un papel convincente dando vida a la duquesa infeliz, una mención muy especial para Ralph Fiennes también hace un personaje perfectamente desarrollado.

La música de Rachel Portman, llega con intensidad a las imágenes.

Si os apetece verla, está en DVD

Este  comentario se lo dedico a una linda joven cordobesa.

La primera noche de mi vida

Hoy ultimo día del año 2009,  quiero recordar una película española, yo la vi varias veces, la primera vez en el cine, pero las siguientes siempre con amigos y amigas, tomando algo en casa y pasando un buen rato de risa. “La primera noche de mi vida” está dirigida por Miguel Albadalejo, el guión es de él mismo y Elvira Lindo. La música del excelente Lucio Godoy.

Manuel y Paloma son una pareja de recién casados que esperan su primer hijo. Han quedado para ir a cenar a casa de los padres de ella, y Manuel, que no tiene coche, ha pedido prestada una camioneta. Sin embargo, el padre de Paloma, que siempre protesta porque su yerno, no es lo resuelto que a él le gustaría se empeña en ir a recogerlos trastocando así los planes que todos han concebido para este festejo. Ahí comienza el enredo  de esta divertida comedia que se desarrolla en las últimas cinco horas de la  nochevieja de 1999.

Sin lugar a dudas, ésta es una producción cuya disposición, inventiva y absurdo, ya hace valer la pena verla.Los enredos se acoplan con los aspectos de la celebración, cuyo resultado es una comedia rebosante de gracia; es divertida, dinámica y sarcástica,  y  es de esas películas  que les coges cariño o las aborreces, con su humor de carcajada.

Te sientes feliz ante el embrollo que las vicisitudes argumentales irradian. Un elemento muy positivo es el elenco, un saludable despliegue de actores españoles.

Cerramos este comentario, el último de este año, deseando que pasemos muy felices del 2009 al 2010.

 Que las doce uvas sean la luminiscencia de los doce meses venideros y que después de las campanadas abracemos a nuestros seres queridos para que  todos juntos sintamos el  latir de un solo corazón.

El año que viene estaré aquí. Hasta entonces, queridos cinéfilos.

Cuando menos te lo esperas

La semana pasada, de viaje a Galicia, en el autobús, para amenizar el recorrido, nos pusieron la película “Cuando menos te lo esperas”, una cinta del año 2003 que yo visioné en su momento y que entonces me resultó estupenda. Ahora, al verla en la pantallita del vehículo, ha pasado a formar parte de mi animada vivencia, de nuevo Diane Keaton con su elegancia y personalidad, mostrando la madurez femenina y Jack  Nicholson trasmitiendo esa química tan personal y tan efectiva.

Otra vez volví a disfrutar de la risa incontrolable que esta película produce.

La historia es sutil a la vez que mordaz, totalmente creíble y encantadora.

Nicholson es un hombre mayor que no cree en la pareja y Keaton una mujer de la misma edad, que ha renunciado a encontrar un nuevo amor.

Este largo fue ganador de un Globo de Oro a la mejor comedia y la Keaton fue nominada al Oscar a la mejor actriz.

Fue premiada por el público con gran éxito de taquilla.

“Cuando menos te los esperas” no es una comedia más, también sirve como punto para la reflexión sobre aspectos profundos de la vida, nos muestra de manera  sensible y cómica cómo vamos mutando al llegar a “una edad”, y  cómo sobrevivimos de acuerdo a las viles reglas que el juego de la vida nos impone.

Si tenéis ganas de pasar un buen rato, tirar de videoteca y divertíos.

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