Crítica: El ciudadano ilustre

el-ciudadano-ilustreLos cineastas Mariano Cohn y Gastón Duprat dirigen una comedia repleta de idas y vueltas. Una comedia literariamente divertida. Crítica de la película “El ciudadano ilustre”.

Nos hallamos ante la historia de un escritor argentino mundialmente conocido, Daniel Mantovani (Óscar Martínez) que llega a ser Premio Nobel de Literatura después de cuarenta años tras su marcha de su pueblo rumbo a una Europa prometedora. En Europa triunfó teniendo entre sus inspiraciones su localidad natal y sus personajes. Un día, después de recibir el gran galardón, le llega una carta del alcalde de Salas, el pueblo donde nació, invitándole a que viaje a Argentina donde con grandes honores le nombrarán “Ciudadano Ilustre”. Mantovani acepta la invitación y vuelve a sus raíces…

“El ciudadano ilustre” es una producción sólida de Mariano Cohn, revisada escena a escena por Gastón Duprat. Ambos plantean la comedia cuidadosamente, con la ayuda de Andrés Duprat que se encarga del guion con instrucciones precisas para cada momento, elaborando cada boceto con una línea de diálogo literario y enriquecedor.  La fotografía del propio Cohn acompaña con grandes recursos, resaltando imágenes en lugares cerrados y dando énfasis a la naturaleza del personaje.

La secuencia principal de la película y que introduce al espectador a todo el mundo que representa a Mantovani es cuando éste recoge el Premio Nobel y hace su discurso: “Dos sensaciones encontradas me invaden al recibir el Premio Nobel de Literatura. Por un lado, me siento halagado. Pero por otro lado, y ésta es la amarga sensación que prevalece en mí, estoy convencido de que este tipo de aprobación unánime tiene que ver, directa e inequívocamente, con el ocaso de un artista”. Con estas palabras comienza a dirigirse Daniel Mantovani al jurado de la Academia Sueca y sigue el gran y ácido discurso de un escritor argentino cabreado, Mantovani es aquí mucho más que un escribidor, es un brillante punto de la reivindicación.  No solo en la academia, en todo el metraje será un galán de las letras de mandíbula delgada que presentará su demanda, recurriendo al escritor argentino Jorge Luis Borges, uno de los mayores maestros de la lengua española y al que no le concedieron el Premio Nobel de literatura.

imagen-de-el-ciudadano-ilustreLa película es un simpático y agradable ejercicio de cine fresco y perfectamente comercial al tiempo. Una se queda fascinada ante el rostro serio y justo del personaje principal, a la vez que con el juego de identidades y realidades que se muestran. No existen en “El ciudadano ilustre” buenos ni malos, solo personas que viven las condiciones que el entorno les ha fijado y sobre ellos, el modo, la forma de vida de un pequeño pueblo de Argentina, todo un pueblo en su esencia. Eso es esta historia, una añoranza, un regresar al sitio de donde quizás no debiste salir  y tuviste que hacerlo por fuerza y un no debería de regresar pero lo necesito. Un recuerdo, una sensiblería, un volver a revivir.  Un conflicto de costumbres, nostalgia a la vez que choque con  lo vetusto que aún se conserva en los pueblos pequeños. “El ciudadano ilustre” logra impresionar al espectador. A los que salimos del pueblo donde nacimos, la trama nos hace agradecer los recuerdos que fluyen, se  acumulan y divierten. Recuerdos que son parte de nosotros mismos y de nuestra peculiaridad.

En “El ciudadano ilustre” los directores también han sido igualmente juiciosos seleccionando a los actores entre ellos a Óscar Martínez, que le da a su personaje todo cuanto necesita. Daniel Mantovani es un hombre de carácter complejo, un hombre de honor cansado del mundo hipócrita donde se mueve y el actor le pone unos cimientos extraordinarios. El resto del reparto Dady Brieva, Andrea Frigerio, Belén Chavanne, Nora Navas, Iván Steinhardt, Manuel Vicente, Marcelo D’Andrea, Gustavo GarzónEmma Rivera hacen un trabajo lleno de inteligencia. En gran medida consiguen un retrato sin filtros ni asideros de una realidad, un retrato cierto de lo que se quiere contar. Todo adornado con la música de Toni M. Mir.

Véanla, es una comedia brillante, metafórica, satírica y memorable.

https://www.youtube.com/watch?v=yTZPfrAIHAw

Crítica: El profesor de violín

El proferos de violínUn profesor de música llega a la zona más violenta y desolada de São Paulo para reinventar su vida y, en concreto, olvidar su mala suerte con lo que esperaba sería un éxito en su profesión. A la agresividad que encuentra, el hombre le pone música. Crítica de la película “El profesor de violín”.

Paolo Laertes (Lázaro Ramos), un violinista de gran talento que ha sido rechazado en la prestigiosa Orquesta Sinfónica del Estado, comienza a dar clases de música a adolescentes de una escuela pública en Heliópolis, un barrio de una zona deprimida de São Paulo. En este mundo hostil, donde los distribuidores y las bandas reinan, Laertes, que trabaja con métodos opuestos a  los reglamentos imperantes, gracias a su buen hacer irá consiguiendo el respeto de los alumnos; no así de algunos adultos que le conminan a no a educar con su filosofía. A pesar de eso, logrará forjar vínculos fuertes con sus estudiantes, descubrir talentos inesperados y cambiar sus vidas para siempre.

Bajo la dirección de Sergio Machado, el protagonista de “El profesor de violín”, Lázaro Ramos, marca la evolución de su personaje, del recelo inicial a de la bondad final. Machado, sujeta y enraíza su eficacia en el dibujo de unos personajes reales que malgastan su presente sin querer y temen al futuro con razón, en una película donde hay caricias y reproches, (aunque más de lo uno que de lo otro) para cada una de las acciones y decisiones que van surgiendo, en el otro Brasil… el que no sale en las revistas y en los catálogos de agencias de viajes, la cara amarga, el gélido reflejo de unas gentes nacidas por siempre para perder. Sergio Machado busca de nuevo la verdad con un empeño y una urgencia que se transmiten a través de la filmación como documento de una representación, que no es tal. Ni sucumbe al brillo del primer actor, ni exagera al unirlo al reto que su personaje supone, el director va directo a por la intensidad de la historia y, con noveles actores secundarios y un contenido sustrato dramático, extrae todo su potencial desgarrador y sensible.

Imagen de El profesor de violínLázaro Ramos en esta película es un personaje didáctico de nuestro siglo, un anti-héroe, un hombre casi acabado. Sus pensamientos están expresados mediante su música pero en la trama no interesa mucho el mundo interior del profesor. Su conflicto desde los diez primeros minutos del film es la sociedad a la que ha llegado. Ya no ejerce como un músico notable, sino como un maestro en una escuela problemática, un maestro que con la música que imparte hace danzar las palabras. Cambiar la violencia por silencios y sonidos de campo musical y suavizar y entrelazar las manos temblorosas, más allá, donde los sueños se hacen realidad. Al resto del reparto solo queda aplaudirles: Kaique de Jesus, Elzio Vieira, Sandra Corveloni, Fernanda de Freitas, Hermes Baroli, Criolo, Rappin’ Hood y la Orquestra Sinfônica do Estado de São Paulo. El guión está construido por: Maria Adelaide Amaral, Marcelo Gomes, Sérgio Machado, Marta Nehring, Antonio Ermirio de Moraes. En la música los maestros: Silvio Baccarelli, Felipe de Souza, Alexandre Guerra, Edilson Venturelli, Edimilson Venturelli y en la imagen el director de fotografía Marcelo Durst.

“El profesor de violín” está inspirada en la historia del maestro brasileño Silvio Bacarelli, que fue testigo de un incendio en Heliópolis y, tocado por la difícil situación de los habitantes, decidió ofrecer clases de música a los chicos con escasos recursos en la ciudad. Algunos profesionales se unieron al proyecto y fueron capaces de inscribir una ley brasileña para impulsar iniciativas socio-culturales en el país. Así nació el instituto Bacarelli organización sin fines de lucro cuya misión es ofrecer a los jóvenes una mayor educación musical y artística.

No descubre nada nuevo pero si pueden, véanla…

 

Crítica: El renacido

El renacidoExiste una gran diferencia entre sus más destacadas obras: “21 gramos”, “Amores perros” “BiutifulyBirdman y el nuevo trabajo que nos presenta el director de cine Alejandro González Iñárritu,  con guión de Mark L. Smith y él mismo inspirándose en la novela “The Revenant: A Novel de la venganza”, de Michael Punke. Crítica de la película “El renacido”.

Corre el año 1823. En las profundidades de la América salvaje, el explorador Hugh Glass (Leonardo DiCaprio) participa junto a su hijo mestizo Hawk en una expedición de tramperos que recolecta pieles. Glass resulta gravemente herido por el ataque de un oso y es abandonado a su suerte por un traicionero miembro de su equipo, John Fitzgerald (Tom Hardy). Con la fuerza de voluntad como su única arma, Glass deberá enfrentarse a un territorio hostil, a un invierno brutal y a la guerra constante entre las tribus de nativos americanos, en una búsqueda implacable para conseguir vengarse.

Alejandro González Iñárritu siempre ha puesto mucho de sí mismo en sus películas, su héroe aquí es un hombre enamorado de la belleza natural y del amor de su familia pero no puede ser feliz con ellos y vive ese periplo errante en el que el espectador participante. González Iñárritu se muestra tan optimista, tan lleno de confianza en el personaje cuya fortaleza va sobreviviendo a todos los peligros que, para él, ha diseñado una naturaleza crudamente bella que además, a veces, precisa y amplifica. El personaje del alma, el fin, el logro, las metáforas, los mensajes entre líneas, la vida e incluso el éxito del “El renacido” es Leonardo DiCaprio, fundido a plomo en la piel de Hugh Glass. Un personaje muy elaborado por el actor, sin un buen guion fuerte que lo ampare, y junto a Alejandro González Iñárritu con su prodigiosa cámara, hacen grande una historia que permanecerá en la mirada y en la supervivencia del recuerdo por esta película.

Imagen de El renacidoLa música de Carsten Nicolai y Ryûichi Sakamoto aporta pasajes que subrayan la acción, interposiciones sentimentales y secuencias épicas y solemnes. La fotografía de Emmanuel Lubezki desarrolla un relato visual vibrante, con escenas de palpitante belleza combinadas con imágenes casi documentalistas. En el reparto como ya he dicho, una grandiosa interpretación de Leonardo DiCaprio sin olvidar uno de los primeros papeles que borda igualmente Tom Hardy. Los actores secundarios hacen una armoniosa y dramática interpretación en la historia destacando a Domhnall Gleeson, Will Poulter, Forrest Goodluck, Paul Anderson, Kristoffer Joner, Joshua Burge, Duane Howard, Melaw Nakehk’o,Fabrice Adde, Arthur RedCloud, Christopher Rosamond, Robert Moloney, Lukas Haas, Brendan Fletcher, Tyson Wood y McCaleb Burnett.

Por lo que respecta al conjunto de la obra, a mí me parece que es un trabajo serio. “El renacido” no es solo una historia, es un espectáculo visual, llevando al espectador a la antigüedad lo conduce al interior de un mundo hermosísimo y plácido incrustándole en una intriga de supervivencia que se ameniza por el sonido maravilloso de los ambientes originarios y, como ya he dicho, por la música insuperable.

Creo que es una película que hay que ver. Película de un personaje, un personaje preeminente. Bravo por DiCaprio.

 

Crítica: Paulina

PaulinaCon este segundo largo en solitario, el guionista y director de cine argentino Santiago Mitre ha logrado la misma jugada redonda que con “El estudiante”, de 2011. También en esta ocasión mostrando el submundo logra dejarnos sin argumentos en el 2015. Crítica de la película “Paulina”.

Paulina (Dolores  Fonzi) es una joven idealista que deja de lado una brillante carrera en la abogacía para aplicar sus ideales, para ponerle cuerpo a un programa social que lleva tiempo desarrollando. Su decisión implica abandonar Buenos Aires y trasladarse a un entorno rural desfavorecido, defendiendo un proyecto  dirigido a ayudar al sector más pobre y discriminado de la ciudad, realizando su trabajo de maestra. Su padre, un famoso juez, no parece muy contento con su decisión, pero Paulina tiene muy claro lo que quiere hacer y cómo lo quiere hacer, y que su padre y novio estén en desacuerdo no hará que su opinión varíe. Todo por la defensa de los derechos humanos. En medio de un corro marginal como ése, sucedió lo que sucedió. Lo que ocurrió tiene circunstancias demasiado serias como para darnos por conformes con la supuestamente apartada mirada que Paulina proyecta sobre ello. No podemos comprender el sentido que da a su vida a partir de este hecho, si bien es cierto que su actitud será la motivación que apalanque la historia.

Remake del clásico del cine argentino del mismo nombre, que en 1961 dirigió Daniel Tinayre, con Mirtha Legrand como protagonista. El guión es de Mariano Llinás y Santiago Mitre, bajo la historia de Eduardo Borrás.

“Paulina” es una película con una crítica afilada a la sociedad en sus usanzas más crueles y discriminatorias. Posee un gran contenido de crítica social, dando testimonio de la dura realidad, tan antigua como actual, pues lo mismo que le pasa a la protagonista sigue y seguirá pasando en la realidad de cada ciudad de cada país y pueblo. La crueldad nos golpea en esta realización y logra empeorar el golpe con la sensación de marginación que trae consigo la pobreza.

Imagen de PaulinaNarrada de forma simple con destacados planos y contraplanos en los momentos más altos, “Paulina” muestra a los personajes en su entorno rural sobrio y firme y se centra en la búsqueda de la identidad y el sentido de la vida en todos los ámbitos sociales, ejerciendo toda la influencia sobre el presente, ésa es la mayor ambición de esta incomoda película, de esta denuncia de género.

Gracias, a unas actuaciones colosales, comenzando por la joven protagonista, Dolores Fonzi , fabulosa en su personaje, así como el resto del reparto: Oscar Martínez, Esteban Lamothe, Cristian Salguero, Verónica Llinás y Laura López Moyano. Gracias también a la música de Nicolás Varchausky y a la fotografía de Gustavo Biazzi.

El final de “Paulina” es seco y desconcertante, deja bien claro el mensaje de Santiago Mitre y la reflexión que pretende hacer. Y nosotros acabamos aceptando. No puedo decir que “Paulina” sea una historia bonita, ni puedo contar a las reflexiones que acudí después de su visionado, lo que sí digo es que ha sido un placer y un dolor haberla visto, un placer porque es una buena película y un dolor porque duele mucho este escandaloso problema y el saber que estamos en la cabeza de su juego.

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