Crítica: Wonder Woman

De la directora de cine y escritora  estadounidense Patty Jenkins, artífice deMonster “ en 2003 por la que Charlize Theron ganó el Oscar a la mejor actriz, nos llega en 2017 su último trabajo que se está comercializando como un auténtico hito en cine de aventuras donde la protagonista es una mujer . Crítica de la película “Wonder Woman”.

La película se abre con una voz en off y una imagen de Paris desde lo alto; nubes y bajada rápida al borde de estampas famosas de la ciudad para terminar la presentación en el gran Museo del Louvre. Un primer plano a contraluz de una mujer aparentemente joven que también rápidamente ocupa su puesto de trabajo. La voz en off nos la presenta pero el encuadre nítido y el tono bajo como de diálogo comienza un relato que sin advertirlo nos traslada a una isla maravillosa.  Allí viven solo mujeres “Amazonas”, de la mitología griega. Nos encontramos con  Diana  (Gal Gadot), princesa de las Amazonas, entrenada para ser una guerrera invencible. Diana fue criada en esta isla entre fuertes entrenamientos y el cariño de todas, y por encima de ellas el amor de su madre Hipólita (Connie Nielsen) y su tía, hermana de su madre, Antílope (Robin Wright). Hasta que un día ocurre algo sobrenatural o mágico y el piloto norteamericano, Esteve  (Chris Pine),  tiene un accidente y acaba en las orillas de la fantástica isla.  Le encuentra Diana, una chica ya mayor pero ignorante de cómo es la vida fuera de su isla, Esteve le cuenta que hay un gran conflicto en el mundo, la “Primera Guerra Mundial”. Diana decide escapar de la isla, cree  que ella puede detener la guerra. Y allá llega… Hasta aquí puedo contar.

Perfilando su técnica, con su segunda incursión detrás de la cámara para la gran pantalla, tras muchos años dedicada a realizar series para televisión, Patty Jenkins aprovecha la oportunidad para descolgarse en un modelo de concisión narrativa y mucho espectáculo. Completa el prototipo de una heroína de espíritu libre, venida de una sociedad deliciosa. Es indudable que la ciencia ficción hace todo verosímil con destreza y todo tipo de emisiones casi realistas.

Todo este film, empezando por la monumental Gal Gadot, es desmesurado y lleno de fantasía.  La figura Wonder Woman, una mujer leyenda que viene a salvar la tierra gracias a que un ciudadano americano arriba en sus aguas. Eso es de aplauso. Estoy excepcionalmente perturbada por esta película que se me vendió como feminista, como una película de  mujeres valientes e independientes. En todo el corazón del film que es una tremenda guerra solo sale esta supermujer, que lucha por parar las guerras llevada por un militar americano. Aunque el tono y el ritmo intentan ser reposados  “Wonder Woman” es una de las películas de superhéroes más despiadada que he visto. La mezcla de la mitología con los hombres y la guerra me parece  valida pero recurrente y módica.

Sin lugar a dudas “Wonder Woman”, con sus medios tecnológicos y su peso financiero, utiliza genial lo artificioso de la producción y ya prepara segunda entrega. En la pantalla, el profesionalismo de Patty Jenkins aparece fuera de toda crítica. El enfoque relajado de casi todo el trayecto contribuye a hacer más intensa la segunda parte de la película y fulgurante su resolución. Aspectos tales como el encuentro final y el deseo de victoria le conceden un cierto subrayado en el género.

El guion fue escrito por  Allan Heinberg, basándose en el comic del mismo nombre. La música del compositor británico Rupert Gregson-Williams . La fotografía del joven y famoso director Matthew Jensen. En el reparto, los actores y actrices, Gal Gadot, Chris Pine, Robin Wright, Connie Nielsen, David Thewlis, Danny Huston,Elena Anaya, Lucy Davis, Ewen Bremner, Samantha Jo, Saïd Taghmaoui,Lisa Loven Kongsli, Florence Kasumba, Mayling Ng, Emily Carey y Doutzen Kroes consiguen un logro que se acrecentará al obtener todos los premios que les esperan…

Un universo con el programa algo cambiado, no olvidemos que nació en las páginas de un tebeo.

Crítica: Las flores de la guerra

 Cartel de Las flores de la guerra“Las trece mujeres de Nankín”, basada en hechos reales, es un libro en el que Yan Geling narra un episodio de una terrible guerra, el ejército japonés contra el pueblo chino. En 2013, Zhang Yimou la obtiene para el cine y nos la describe en imágenes duras y punzantes. Crítica de la película “Las flores de la guerra”.

No es necesario poner al director chino Zhang Yimou a salvo del cargo de que su mirada se dirija siempre al mismo espacio como se está oyendo por algunos medios. Su examen siempre está dirigido al espectador y a su tierra, eso no nos debe sorprender. Zhang Yimou eternamente necesita mostrar sus personajes como una exaltación del hombre en su lado bueno y su lado nocivo, y lo podemos detectar en todas sus películas desde “Sorgo Rojo”, 1987, hasta “El amor bajo el espino blanco”, 2010, película que vimos el año pasado después de esperarla mucho tiempo. La clave de este buen director es su rotundo tratamiento, la rigurosa alternancia y sus ingenios al mostrar el pánico humano y la maldad del mismo ser en situaciones distintas.

 Zhang Yimou vuelve a tensar la cuerda por un punto esencial, bridándonos una majestuosa denuncia histórica.

En 1937, durante la segunda guerra chino-japonesa, John (Christian Bale), un maquillador de cadáveres, llega a la iglesia católica Santa María Magdalena de Nankín para preparar al párroco, el padre Engelmann antes de su entierro, pero en ese momento las terribles acciones del ejército invasor japonés convierten a John en el único adulto entre el grupo de alumnas del convento y el grupo de prostitutas de un burdel cercano. El americano se encontrará en una posición comprometida como guardián de los dos grupos ante las barbaridades del ejército ocupante japonés.

Imagen de Las flores de la guerraMás allá, de la novela en la que se basa y que es una literatura histórica “Las flores de la guerra” es una historia estremecedora bien contada en el cine, con ritmo, caracteres y brillos siempre presentes. La conjunción trágica y sentimental es el objetivo principal de esta película, pues, mientras que el primer elemento funciona estupendamente, ayudado por los hechos que se muestran y por la tensión sabiamente aplicada en escenas de una tremenda crueldad, el segundo aspecto cae por su propio peso como derivación sensitiva.

No es ninguna casualidad que Zhang Yimou desarrolle una dirección ambiciosa y sorprendente, el guión, es un punto fuerte retratando el marco de la guerra como realmente imaginamos que pudo ser. Como cada vez vemos en el trabajo de Zhang Yimou una muestra, además, de que lo único importante en una película es una buena historia y unos diálogos directos e inequívocos para mantener la forma de fondo principal. Nada pasa desapercibido, un gran trabajo de fotografía y unos perfectos juegos de cámara, dan crudeza a los momentos de acción. La música, acompaña de forma ligera y pausada sin que en ningún momento pase a ser protagonista de la escena pero forjándose como un regalo de acompañamiento. Los actores : Niní, Xiyi Zhang, Xiting Han, Doudu Zhang, Dawer Tong, Atsurô Watabe, Kefan Cao, Yangchunzi Yuan, Jia Sun, Yuemin Li, Bai Xue, Takashi Yabayashi, Shigeo Kobayashi y muchos más dan un gran enfoque a sus personajes deslumbrando desde la interpretación.

Recordamos que Lu Chuan ya nos habló en 2010 de esta terrible guerra con su película “Ciudad de vida y muerte.

“Las flores de la guerra” se puede considerar como algo más, es una película que sin ser una obra maestra, es inteligente y reflexiva. Una obra en la que el honor tiene una significación indigna a la vez que se fragua dentro de ese infierno un sutil códice de humanidad y entrega.

A %d blogueros les gusta esto: