Crítica: La ladrona de libros

La ladrona de librosBrian Percibal nos presenta una bella película. Una historia que se mueve entre la oscuridad y la luz; el miedo y la esperanza: “La ladrona de libros”.
Basada en la novela escrita por Markus Zusak en 2005, con guion de Michael Petroni, la trama comienza durante la II Guerra Mundial, en 1941. Una voz en off, entre nubes grisáceas, nos habla de la locura que se ha apoderado del mundo y nos cuenta la vida de una niña. Recién llegada a un pueblecito de Münich en una fría mañana de invierno, Liesell (Sophie Nélisse) espera en el coche para que la recojan sus padres adoptivos. Tiene miedo y frío. Dejó a su hermano muerto en el camino y a su madre atrás huyendo de los nazis. Al instante un señor y una señora se acercan, son Hans (Geoffrey Rush) y Rosa (Emily Watson ), la pequeña está asustada. Liesell no sabe leer y su fracaso en el colegio la hace sentir mucha vergüenza. No tardará en conseguir aprender ayudada por su padre adoptivo y por cariño de su en principio tosca madre. Fuera de las paredes de su casa, el terror nazi es el dueño del mundo y las cosas se complican aún más cuando la familia acoge a un joven judío Max Vandenburg (Ben Schnetzer). En medio del miedo y el desconcierto, la niña va pasando su infancia con un inmenso amor a la lectura, los libros están prohibidos por los nazis y ella necesita leer.

“La ladrona de libros” es una de las más dulces y dolorosas radiografías que se han hecho sobre este tema. Aunque posee ciertas similitudes, – en cuanto a testimonio-, con otras películas que vimos anteriormente, ha de examinarse el hecho de que se trata de un precioso relato cuyas implicaciones van más allá de la mera comparación y que la convierten además en un revelador análisis de los valores contrapuestos en el género humano.

Imagen de La ladrona de libros “La ladrona de libros” es un canto a la ternura y la libertad, emitido desde el corazón de la represión y la muerte. Tres de los mayores logros que encierra son su capacidad para plasmar la amistad, su reflexión sobre lo feroz que fue aquella guerra y su intención de crear una película lírica a partir de un personaje, que junto a otros, funciona perfectamente. Y todo, con una organización narrativa que alterna de forma exquisita la cara y la cruz de cada uno de los personajes.

“La ladrona de libros” tiene un tratamiento visual reposado, Brian Percival relega su talento cinematográfico al servicio de una historia con una fuerte presencia de espíritu literario destinada a cautivar. Importantes son el director de la fotografía Florian Ballhaus, que consigue nitidez y belleza de imágenes, ésas tomas lánguidas, cenicientas, utilizadas en las escenas más impactantes son espléndidas, emocionan y comunican. La banda sonora de John Williams contiene una incalculable calidad de enfoque y adaptación, y una evidente avenencia y enamoramiento de la musicalidad con la imagen.

Las interpretaciones principales están llenas de sutileza y rebosantes de naturalidad: Sophie Nélisse, Geoffrey Rush, Emily Watson, Nico Liersch, Ben Schnetzer, Sandra Nedeleff, Hildegard Schroedter y Gotthard Lange, sin destacar a nadie pues todos están acertados y entregados a lo que representan. Decir que Watson está irreconocible y fenomenal.

Por todo esto, por ese desenlace repleto de poesía y belleza, por ser un filme capaz de que participes en las emociones y por tener fuerza para de trascender; es una joya, es un cuento lindo. Por toda ella, por el final…

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George Clooney

George ClooneyGeorge Clooney (George Timothy Clooney) nació el 6 de mayo de 1961 en Lexington, Kentucky (EE.UU.)

Ficha en Imdb: http://www.imdb.com/name/nm0000123/

Sus películas en Comentamos Cine:

Crítica: Money Monster (2016)

Crítica: Gravity (2013)

Crítica: Los idus de marzo (2011)

Crítica: Los descendientes (2011)

Crítica: El americano (2010)

Crítica: Up in the air (2009)

Crítica: El lobo de Wall Street

El lobo de Wall StreetAun midiéndola con el rasero de sus generosas producciones anteriores, resulta excepcional. Una película de una inusitada carga amoral, con unas tremendas escenas de adicción, trampa y traición en un alegato excéntrico a la avaricia humana. Crítica de la película “El lobo de Wall Street”, la última obra de Martin Scorsese.

Terence Winter  crea el guion del libro escrito por Jordan Belfort sobre su vida: en la película, Leonardo DiCaprio encarna a este multimillonario corredor de bolsa al que le embrujaba la popularidad, el lujo y el dinero.  Jordan Belfort  llegó  a ser uno de los hombres más ricos del mundo.

“El lobo de Wall Street” es una  película de tres horas de duración, con el magnífico lenguaje del maestro Scorcese. El mundo que crea se va alejando más y más de la realidad objetiva, fruto en parte de la imaginación y la propia realidad, hasta formar un universo que invita a pensar hasta dónde estamos engañados.

Qué puedo decir de este cineasta que no se haya dicho, Scorsese ha demostrado ser uno de los talentos de la historia del cine actual, además de poseer una portentosa capacidad para despertar la inquietud y el interés del público como lo demuestra con cada nuevo trabajo.

Con esta película Martin Scorsese siente la necesidad imperiosa de plasmar la historia bajo su visión satírica, una visión que prima en todo momento sobre cualquier tipo de consideraciones; una actitud a la que sus detractores pueden atacar  pero que también le puede llenar de premios. Para algunos espectadores el carácter excéntrico y casi surrealista de la película  resultará irritante, pero la mayoría se sienten fascinados por sus imprecisiones, por su valentía y por la complejidad de su puesta en escena, que pretende no solo una obra de arte, sino congeniar con la innovación, a la par que proponer una fascinante morfología de proceso creativo.

Imagen de El lobo de Wall Street

“El lobo de Wall Street” constituye una de las experiencias audiovisuales más ricas y provocativas que ha dado el cine en mucho tiempo. Una vorágine de imágenes, música y locura para mostrar el poder del dinero.

En el reparto, Jonah Hill, Matthew McConaughey, Jean Dujardin, Kyle Chandler, Rob Reiner, Jon Bernthal, Jon Favreau, Ethan Suplee, Margot Robbie,Cristin Milioti, Katarina Cas, Joanna Lumley, Spike Jonze, Chris Kerson, Shea Whigham, todos de un acierto interpretativo significativo, pero a quién  verdaderamente hay que ensalzar  es a Leonardo DiCaprio pues contribuye a comunicar de manera extraordinaria la personalidad que representa y el significado de la película. DiCaprio comprende muy bien el sentido que ha de darle a su actuación, lo cual constituye uno de los ingredientes esenciales para el éxito de esta película.

La música de Howar dShore y la fotografía de Rodrigo Prieto.

Una película que entrará a formar parte de las favoritas de muchos a pesar de no ser la mejor en la carrera del cineasta.

¿Cómo se vende un bolígrafo?

Crítica: Agosto

Cartel de AgostoAdaptación de Tracy Letts para el cine de su propia obra de teatro del mismo título. Ganadora del Premio Pulitzer en 2008, se estrenó hace varios años en un teatro de Madrid con Amparo Baró, Alicia Borrachero y Carmen Machi, entre otros. Ese montaje estuvo dirigido por Gerardo Vera y el texto fue versionado por Luis García Montero. En esta ocasión, para la gran pantalla, ha sido dirigida por John Wells. Crítica de la película “Agosto”.
La película fija objetivo en las chicas Weston que vuelven a su palacete en las afueras de Pawhuska, en Oklahoma. Regresan, sin toques de tambor ni trompetería. La desaparición de su padre en extrañas circunstancias hace que la familia se reúna. Mientras toman nota de lo que ocurre en casa de sus padres, su sangre brota con el sabor amargo del descalabro. Desoladas, se dan cuenta de la existente batalla entre sus padres. Ante tal devastación callan, Karen (Juliette Lewis) y Ivi (Julianne Nicholson) con resignación pensativa sabedoras de que ni los llantos ni los gritos devolverían lo que se había ido para nunca volver; Barbara (Julia Roberts), la mayor de las tres hermanas, con el rostro lívido, los ojos secos y desprovista de todo tacto se enfrentará a su madre Violet (Meryl Streep) y a todas las desgracias que nazcan de su voz. Violet está enferma y es una adicta insoportable que vive encerrada en su acomodada torre de vigilancia, sin hospedar esfuerzo alguno que dé a sus hijas un suspiro de ternura, odiándose ella y odiando al mundo que la rodea.

Podría tratarse de una relectura de Tracy Letts, filtrada por el cine de John Wells, sin embargo esta película es otra cosa: una denuncia sin acuse de recibo a la posibilidad de reconciliación familiar. Así, dejando a un lado el formulismo sistémico para abrazar el costumbrismo cruel, pone en imágenes su deseo de no dar tregua en la historia para apariencia, paz, ni armonía. Como ocurre con casi todas las adaptaciones de teatro, la película de John Wells, “Agosto” es un film desigual.

Wells ha creado una película con cierto toque enigmático que compone un fresco entre caótico y autocomplaciente, no obstante su mirada caústica puede estar compensada por el perfil de cada personaje y el sentido interpretativo que se le adjudica en ese desfile de figuras enfrentadas, además de esa válida ambivalencia donde el espectador goza de plena libertad para extraer significados. No es la primera vez que John Wells utiliza la sonrisa agria para abordar un territorio espinoso y como resultado ofrece un film mordaz aunque también algo inofensivo.

Imagen de Agosto Sustentada por unas magníficas interpretaciones y un tratamiento sostenido del espacio, como requiere, – está rodado casi todo dentro de una casa-, con unos referentes milimétricamente estudiados para que el juego sea más apasionante, Wells propone una estética desnuda entre lo rabioso y lo contemplativo, y captura el universo de unos protagonistas con colérica luz de soberbia.

Meryl Streep desde el principio saca su bolsa de estrategias interpretativas llegando a niveles estratosféricos, quizás haya quien diga que exagerada, para mí no, creo que trabaja un papel muy difícil y lo hace suyo ostentando un oficio arrebatador. A Julia Roberts le toca el agradecido papel de interpretar a la hija mayor; la que está pendiente de todos, la que trata de concordar a la familia, la que une y, sin embargo, la que se lleva los palos más duros, con su estupendo gancho emocional consigue alcanzar la cumbre de un personaje que parece hecho para ella sin producir ninguna sensación de esfuerzo. Además, tengo que mencionar como bueno a todo el elenco de actores, desde Ewan McGregor, Chris Cooper, Abigail Breslin, Benedict Cumberbatch, Juliette Lewis, Dermot Mulroney, Sam Shepard, Misty Upham, Julianne Nicholson, hasta Margo Martindale, que hace una excelente interpretación de un personaje determinante.

La música la pone Gustavo Santaolalla y la fotografía es de Adriano Goldman.

Por esta película, “Agosto”, Meryl Streep y Julia Roberts han sido nominadas en varios festivales de cine como mejor actriz protagonista y mejor actriz secundaria.

Tan fuerte como la vida misma. Las esperamos en los Premios Oscar.

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