Crítica: Las flores de la guerra

 Cartel de Las flores de la guerra“Las trece mujeres de Nankín”, basada en hechos reales, es un libro en el que Yan Geling narra un episodio de una terrible guerra, el ejército japonés contra el pueblo chino. En 2013, Zhang Yimou la obtiene para el cine y nos la describe en imágenes duras y punzantes. Crítica de la película “Las flores de la guerra”.

No es necesario poner al director chino Zhang Yimou a salvo del cargo de que su mirada se dirija siempre al mismo espacio como se está oyendo por algunos medios. Su examen siempre está dirigido al espectador y a su tierra, eso no nos debe sorprender. Zhang Yimou eternamente necesita mostrar sus personajes como una exaltación del hombre en su lado bueno y su lado nocivo, y lo podemos detectar en todas sus películas desde “Sorgo Rojo”, 1987, hasta “El amor bajo el espino blanco”, 2010, película que vimos el año pasado después de esperarla mucho tiempo. La clave de este buen director es su rotundo tratamiento, la rigurosa alternancia y sus ingenios al mostrar el pánico humano y la maldad del mismo ser en situaciones distintas.

 Zhang Yimou vuelve a tensar la cuerda por un punto esencial, bridándonos una majestuosa denuncia histórica.

En 1937, durante la segunda guerra chino-japonesa, John (Christian Bale), un maquillador de cadáveres, llega a la iglesia católica Santa María Magdalena de Nankín para preparar al párroco, el padre Engelmann antes de su entierro, pero en ese momento las terribles acciones del ejército invasor japonés convierten a John en el único adulto entre el grupo de alumnas del convento y el grupo de prostitutas de un burdel cercano. El americano se encontrará en una posición comprometida como guardián de los dos grupos ante las barbaridades del ejército ocupante japonés.

Imagen de Las flores de la guerraMás allá, de la novela en la que se basa y que es una literatura histórica “Las flores de la guerra” es una historia estremecedora bien contada en el cine, con ritmo, caracteres y brillos siempre presentes. La conjunción trágica y sentimental es el objetivo principal de esta película, pues, mientras que el primer elemento funciona estupendamente, ayudado por los hechos que se muestran y por la tensión sabiamente aplicada en escenas de una tremenda crueldad, el segundo aspecto cae por su propio peso como derivación sensitiva.

No es ninguna casualidad que Zhang Yimou desarrolle una dirección ambiciosa y sorprendente, el guión, es un punto fuerte retratando el marco de la guerra como realmente imaginamos que pudo ser. Como cada vez vemos en el trabajo de Zhang Yimou una muestra, además, de que lo único importante en una película es una buena historia y unos diálogos directos e inequívocos para mantener la forma de fondo principal. Nada pasa desapercibido, un gran trabajo de fotografía y unos perfectos juegos de cámara, dan crudeza a los momentos de acción. La música, acompaña de forma ligera y pausada sin que en ningún momento pase a ser protagonista de la escena pero forjándose como un regalo de acompañamiento. Los actores : Niní, Xiyi Zhang, Xiting Han, Doudu Zhang, Dawer Tong, Atsurô Watabe, Kefan Cao, Yangchunzi Yuan, Jia Sun, Yuemin Li, Bai Xue, Takashi Yabayashi, Shigeo Kobayashi y muchos más dan un gran enfoque a sus personajes deslumbrando desde la interpretación.

Recordamos que Lu Chuan ya nos habló en 2010 de esta terrible guerra con su película “Ciudad de vida y muerte.

“Las flores de la guerra” se puede considerar como algo más, es una película que sin ser una obra maestra, es inteligente y reflexiva. Una obra en la que el honor tiene una significación indigna a la vez que se fragua dentro de ese infierno un sutil códice de humanidad y entrega.

Crítica: Los amantes pasajeros

Cartel de Los amantes pasajerosLa esperada y deseada nueva película de Pedro Almodóvar se estrenó el viernes pasado en España. Excéntrica y alocada nos muestra el lado más desenfadado de su realizador. Crítica de la película “Los amantes pasajeros”.

Un avión sale de Barajas con destino a Ciudad de México, la tripulación, una absoluta colección de personajes singulares, Joserra (Javier Cámara), Fajas (Carlos Areces), Ulloa (Raúl Arévalo);  los pasajeros: Bruna (Lola Dueñas) adivinadora, Norma (Cecilia Roth) dominatrix, Galán (Guillermo Toledo) actor, Mas (José Luis Torrijo) director de banco, Infante (José María Yazpik ) un mexicano matón, un joven recién casado (Miguel Ángel Silvestre) y una chica recién casada (Martí Laya). Durante el vuelo, una avería hace que los pasajeros al verse inevitablemente al borde de la muerte, se sientan inclinados a dejar ver los asuntos más íntimos de su existencia. Ellos nos encajarán en una comedia delirante.

Durante muchos años he tenido la oportunidad y el placer de disfrutar de las películas de Pedro Almodóvar. Pocas horas después de haber visionado “Los amantes pasajeros”, repaso varias de sus obras y encuentro en su perímetro una órbita destinada al espectador; al contrario que en este nuevo trabajo. Aquí cada toma, diálogo o intención no ha sido creada para el público, sino para la contemplación exclusiva de sus más fieles seguidores y, por supuesto, para darse el gusto el propio director de hacer lo que le apetece. La película no cuenta con ningún módulo de creatividad, sino que más bien tiene todas las características de una comedia escueta y con cierta aparatosidad en bastantes pinceladas, y digo pinceladas, porque a mi entender toma prestadas señales de otras de sus realizaciones en el pasado. No me extraña nada que Almodóvar haya dado rienda suelta a su años más añorados, retrocediendo en el tiempo y así metiéndonos en la alucinación de sus inicios; esta película me recuerda mucho a “Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón”, es indudable que el guión no es nada original y que peca de estar infecto por la licencia de tener sus semejanzas con la aludida y otras de sus obras más añejas.

La historia, que en un principio cuenta con muchos puntos que podrían hacer que la risa quedara avalada, nos presenta muchas escenas que no se consiguen, pudo ser el principio de un sinfín de carcajadas, pero dichas carcajadas se van apagando a medida que avanza el metraje, quedándonos en el rostro una simple sonrisa delineada.

Imagen de Los amantes pasajeros

“Los amantes pasajeros” aborda una situación absurda, -por ahí perfecto-, pero sin arriesgar lo más mínimo, nada más que el típico supuesto de atraer al público. No quiero desanimar a futuros espectadores porque en realidad en mí quedaron sentimientos mezclados que se cuestionan qué quiere decirnos Almodóvar con esta película. Quisiera, pero no le percibo el sentido. Quizá esta desavenencia me venga porque películas como ésta en la filmografía de Almodóvar fueron efectivas, dieron buenos resultados, ya lo sabemos, sin embargo ahora estamos acostumbrados a recibir más de nuestro admirado director, yo esperaba mucho más.

En “Los amantes pasajeros”  hay gracia, hay chistes, situaciones comprometidas, buenos actores, excelente fotografía y acertada dirección de actores. No hay diálogos lucidos, ni originalidad, por no hablar de una falta total de lógica que no sea esperpéntica.

Me he sentido en la película como llevada por la idea de que lo bueno estar por llegar pero conozco bastante al director manchego, por lo cual ya adiviné el desenlace. Respeto el trabajo de nuestro más internacional cineasta, solo le pido para la próxima, una poética, brutal y fina turbación en un lienzo bello para que el espectador disfrute y se embelese con la huella de Pedro Almodóvar.

Trailer de Los amantes pasajeros

Chris Hemsworth

Chris Hemsworth nació en Melbourne, Australia, el 11 de agosto de 1983.

Ficha en Imdb: http://www.imdb.com/name/nm1165110/

Twitter: @chrishemsworth

Sus películas en Comentamos cine:

Crítica: Los vengadores (2012)

Crítica: Thor (2011)

Crítica: Escapada Perfecta (2009)

Crítica: Las ventajas de ser un marginado


Cartel de Las ventajas de ser un marginadoStephen Chbosky
(1970, Pensilvania), novelista director de cine y guionista en su primera película en la pantalla grande extrae el guion de su propia novela “Las ventajas de ser invisible”, de 1999. Critica de la película “Las ventajas de ser un marginado”.

El conjunto de esta película que hoy reseño es una invitación a explorar en los problemas y fervores de los adolescentes con un mirada nada desdeñable.

 “Las ventajas de ser un marginado” nos cuenta la historia de Charlie (Logan Lerman), un joven tímido e introvertido que describe su vida a través de una serie de cartas a un lector que no conoceremos. El protagonista tendrá que afrontar el primer amor, el suicidio de su primer amigo y su propia enfermedad mental. Al mismo tiempo, lucha por encontrar un grupo de personas con las que pueda encajar y sentirse bien.

La historia intenta describir las preocupaciones de la vida adolescente y la divulgación de temas difíciles. La forma en la que Stephen Chbosky aborda estas situaciones parte de un aire realista y fresco, es un regalo para el espectador y el conjunto y la fusión de sus líneas y sombras transmiten continuamente unos personajes fuertes, mojados en la amenaza del próximo fracaso en sus vidas. Sobre el rostro de Charlie, el protagonista, está presente el centellear pesado del apremio de la marginación.

De esta coherencia formal que es “Las ventajas de ser un marginado” nace la veracidad y la referencia a la cultura pop de la época citando películas, canciones y libros. Estos detalles imprescindibles aportan si cabe mayor conmoción a la escena; además, el joven realizador entrelaza actos y diálogos en donde nos descubre pautas nuevas, algo original y modificador.

Imagen de Las ventajas de ser un marginadoChbosky cuestiona el drama con un sentido antidramático. Tanto en su estructura y en sus formas narrativas como en el lenguaje y el tratamiento de los temas, “Las ventajas de ser un marginado” propone un emocionado balance de novedad. Pero ahí no acaban todas las concordancias de esta película. Logan Lerman, Ezra Miller, Emma Watson, Mae Whitman, Kate Walsh, en sus interpretaciones asumen un delirante trabajo de conjunto destacando Ezra Miller, un actor de semblante abierto, inteligente, sensible; vive su personaje con la fe de quien se siente seguro y sin cultivar réplicas lo desarrolla de forma inmejorable, totalmente creíble.

Michael Brook es el responsable del encanto musical de “Las ventajas de ser un marginado”, un obsequio para el total funcionamiento del film. En cuanto a la fotografía, parece en todo momento parte de una alianza de deseos compartidos.

Así llegamos a la clave resolutiva de la obra, únicamente ensalzada por un universo de voluntad simplificada, se cierra en un deslizar sutil, entre sus formas y su ilusión creativa.

Recomiendo quedarse a los títulos de crédito, la música lo merece.

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