Siete años comentando cine

verano 080El cine es un espejo pintado, eso dijo el director italiano Ettore Scola. Como el paisaje que veo. Estoy sentada cómodamente en una de las butacas de color rosa de mi porche verde. Los grandes arcos me enmarcan una acuarela de limpios sembrados verdes y enormes árboles. Cada aniversario de Comentamos Cine escribí en este mismo lugar que también fue donde maduró su gestación. Me hace feliz esta continua referencia de cine en el diálogo mantenido con el público durante los últimos años.

Entre lo que el cine nos ha traído en este último año, desde el melodrama más romántico, al género de terror, pasando por todos los demás y no menos interesantes, aparecen un sinfín de películas poco interesantes y efímeras pasaron delante de mis ojos. Tuve la suerte de encontrar parte de lo bueno sin cambiar de perspectiva y aquí lo traje reseñado.

Las recaudaciones de cine en todos los mercados siguen sufriendo descensos superiores año tras año, alcanzando cifras increíbles, mientras, como siempre digo, nadie nos habla del porqué de la verdadera crisis en este mágico sector.

Orson Welles dijo que “es imposible hacer una buena película sin una cámara que sea como el ojo del corazón de un poeta”. Por mi parte me atrevo a decir que estoy segura de que tampoco lo es sin apoyo ni financiación estatal. Sin fomentar la viabilidad desde arriba, este maltratado arte no tiene posibles que amplíen su clima intelectual a la creación. La maestría nace en muchas ocasiones del riesgo pero es necesario poder, al menos, intentar dar el salto al vacío.

Con otra cita, ahora del director suizo Jean Luc Goddard les doy las gracias y un gran abrazo, amigos cinéfilos. Seguimos comentando cine…

“La fotografía es verdad. Y el cine es una verdad 24 veces por segundo”.

Crítica: Al final del túnel

Al final del tunelEl director y guionista argentino Rodrigo Grande, curtido en el difícil mundo del cine, con todas las de la ley, nos trae un trabajo de profundas huellas tenebrosas y alta tensión, escarbando en vidas derrumbadas tanto a nivel personal como profesional. Crítica de la película “Al final del túnel”.

Todo comienza con las inquietudes que crea la intriga en la sinopsis. “Joaquín (Leonardo Sbaraglia) está en silla de ruedas. Su casa, que conoció tiempos mejores, ahora es lúgubre y oscura. Berta (Clara Lago), bailarina de striptease, y su hija Betty (Uma Salduende), llaman a su puerta respondiendo a un anuncio que puso Joaquín para alquilar una habitación. Su presencia alegra la casa y anima la vida de Joaquín. Una noche, mientras trabaja en su sótano, Joaquín escucha un ruido casi imperceptible. Se da cuenta entonces de que una banda de delincuentes está construyendo un túnel que pasa bajo su casa con la intención de robar un banco cercano”.

Afortunadamente el guion es de Rodrigo Grande, “Al final del túnel” esconde inquietudes mucho más complejas e interesantes. Los primeros minutos brindan relámpagos de lucimiento en momentos cortos de los dos principales actores. Cuando todos los elementos que componen una película funcionan a la perfección no queda menos que descubrirse ante su creador. Pocos cineastas últimamente han mimado tanto las pinceladas en sus guiones, “Al final del túnel” es cine de intriga, cine muy entretenido por el color de su trama y la fuerza de sus interpretaciones. Tiene todo un poderoso carácter envolvente.

El lenguaje hombre-mujer aparece lentamente y con ello se perfila la historia de sus vidas. Se encuentran las palabras con el miedo, el sudor, las lágrimas, el pasado, los celos, el presente, el amor tal vez… Pero lo fuerte, lo atrapante es el contexto en el que Rodrigo Grande nos instala, depositario de una belleza suicida que acogemos y repudiamos, sin mover pestaña en la mini sala de un cine de verano.

Imagen Al final del túnelUn rotundo sí.

Bienvenido este film a un tiempo sin creatividad palpable. Bienvenido el cine de Argentina que siempre nos deja sabor a puro y riguroso cine sin fechas. “Al final del túnel” supera con creces los anteriores trabajos del joven director, volviendo a mantener las líneas maestras que le dieron prestigio, el cineasta las explota con carácter, ofreciendo un festín bien amarrado técnicamente a la estupenda fotografía de Félix Monti y la atmosférica música de Lucio Godoy y Federico Jusid.

“Al final del túnel” es un thriller con espectáculo y drama, anclado en una emoción real de tono alto y de referencia escalofriante, con una narración sencilla, seca y fría que resulta impactante. La cámara es testigo de los hechos y deja al espectador en manos de los personajes que allí se mueven; Leonardo Sbaraglia, tan sobresaliente como la libertad que le imprime a Joaquín, su personaje. Clara Lago, Pablo Echarri, Federico Luppi, Javier Godino,Walter Donado, Uma Salduende, Daniel Morales Comini, Laura Faienza, Sergio Ferreiro, Facundo Nahuel Giménez, Ariel Nuñez Di Croce y Cristóbal Pinto, en una ducha de inteligencia actoral consiguen la película mejor tejida que este mes de agosto proyectan las pantallas en España.

Felicidades.

 

Crítica: Money Monster

Money MonsterDrama social que Jodie Foster elabora lenta y minuciosamente, con esa actitud complaciente a que nos tiene acostumbrados a sus seguidores. Crítica de la película “Money Monster”.

Cuando las imágenes comienzan a llegar a nuestro encuentro, y a medida que vemos cómo la trama muestra una situación imperante y común al resto del mundo, dibujando las ambiciones en las finanzas superiores a las ya establecidas y consentidas, perfilando la mezquindad y la inmoralidad de los poderosos, pensamos que esta película llega demasiado tarde. Todo comienza cuando Lee Gates (George Clooney), un famoso presentador de televisión que es también uno de los principales gurús de Wall Street, está transmitiendo su programa y Kyle Budwell (Jack O’Connell) asalta el plató pistola en mano. Budwell ha perdido sus ahorros por hacer caso de los fantasiosos consejos del gran Gates. Arruinado y desesperado pretende hacer algo de justicia a través de ese medio de comunicación mal utilizado.

Ciertamente tan arriesgado itinerario atraviesa sus altibajos. Hay momentos más afortunados y escenas que provocan un rebote. No obstante “Money Monster” no admite tonos intermedios, o bien admites como lógico lo que Foster te muestra y lo disfrutas como una de las mejores denuncias que se han podido hacer de un tema tan grave como es éste, o en sentido contrario piensas que estamos sometidos a una guerra interdisciplinaria, con frentes diplomáticos , financieros y de inteligencia, pero que nunca se menciona al frente mediático y de entretenimiento y, que la directora americana Jodie Foster lo hace con un sentido poco crítico, o mejor, para suavizar mi expresión, que “Money Monster” podía haber sido una película más comprometida.

La estructura de la película muchas veces vista en los tres últimos años, se sostiene gracias al esplendoroso reparto, un buen puñado de estrellas. Jack O’Connell y George Clooney consiguen con sus personajes una vida y un vigor sorprendentes. Imagen de Money MonsterLa cámara de Foster siempre alerta, recoge en todo momento los gestos significativos y los detalles intencionados de los dos actores en sus papeles. Julia Roberts se identifica admirablemente con su personaje, le presta carácter, vitalidad y entrega, logrando recubrir la imagen de realidad. El resto del reparto, Caitriona Balfe, Dominic West,Giancarlo Esposito, Dennis Boutsikaris, Darri Ingolfsson, Christopher Denham,Anthony DeSando, Jennifer Dong, Ivan Martin, Cliff Moylan, Vernon Campbell, Joseph Oliveira y Chris Bauer, trabajan con gran talento y habilidad sus personajes. La música es de Dominic Lewis, la fotografía de Matthew Libatique y el guión de Alan DiFiore, Jim Kouf, Jamie Linden.

Me gusta el punto final y lo que después queda, un agudo broche acerca de la ingenuidad y de su equívoco papel en nuestro mundo. El choque entre la sociedad confiada y la feroz y despiadada clase capitalista, que de modo casi inadvertido, en un duelo entre cruel y protector tienden sus telas de araña… y nosotros, prisioneros y víctimas.

La recomiendo, no es la mejor obra de su directora, pero merece las reflexiones que logra establecer.

Crítica: El profesor de violín

El proferos de violínUn profesor de música llega a la zona más violenta y desolada de São Paulo para reinventar su vida y, en concreto, olvidar su mala suerte con lo que esperaba sería un éxito en su profesión. A la agresividad que encuentra, el hombre le pone música. Crítica de la película “El profesor de violín”.

Paolo Laertes (Lázaro Ramos), un violinista de gran talento que ha sido rechazado en la prestigiosa Orquesta Sinfónica del Estado, comienza a dar clases de música a adolescentes de una escuela pública en Heliópolis, un barrio de una zona deprimida de São Paulo. En este mundo hostil, donde los distribuidores y las bandas reinan, Laertes, que trabaja con métodos opuestos a  los reglamentos imperantes, gracias a su buen hacer irá consiguiendo el respeto de los alumnos; no así de algunos adultos que le conminan a no a educar con su filosofía. A pesar de eso, logrará forjar vínculos fuertes con sus estudiantes, descubrir talentos inesperados y cambiar sus vidas para siempre.

Bajo la dirección de Sergio Machado, el protagonista de “El profesor de violín”, Lázaro Ramos, marca la evolución de su personaje, del recelo inicial a de la bondad final. Machado, sujeta y enraíza su eficacia en el dibujo de unos personajes reales que malgastan su presente sin querer y temen al futuro con razón, en una película donde hay caricias y reproches, (aunque más de lo uno que de lo otro) para cada una de las acciones y decisiones que van surgiendo, en el otro Brasil… el que no sale en las revistas y en los catálogos de agencias de viajes, la cara amarga, el gélido reflejo de unas gentes nacidas por siempre para perder. Sergio Machado busca de nuevo la verdad con un empeño y una urgencia que se transmiten a través de la filmación como documento de una representación, que no es tal. Ni sucumbe al brillo del primer actor, ni exagera al unirlo al reto que su personaje supone, el director va directo a por la intensidad de la historia y, con noveles actores secundarios y un contenido sustrato dramático, extrae todo su potencial desgarrador y sensible.

Imagen de El profesor de violínLázaro Ramos en esta película es un personaje didáctico de nuestro siglo, un anti-héroe, un hombre casi acabado. Sus pensamientos están expresados mediante su música pero en la trama no interesa mucho el mundo interior del profesor. Su conflicto desde los diez primeros minutos del film es la sociedad a la que ha llegado. Ya no ejerce como un músico notable, sino como un maestro en una escuela problemática, un maestro que con la música que imparte hace danzar las palabras. Cambiar la violencia por silencios y sonidos de campo musical y suavizar y entrelazar las manos temblorosas, más allá, donde los sueños se hacen realidad. Al resto del reparto solo queda aplaudirles: Kaique de Jesus, Elzio Vieira, Sandra Corveloni, Fernanda de Freitas, Hermes Baroli, Criolo, Rappin’ Hood y la Orquestra Sinfônica do Estado de São Paulo. El guión está construido por: Maria Adelaide Amaral, Marcelo Gomes, Sérgio Machado, Marta Nehring, Antonio Ermirio de Moraes. En la música los maestros: Silvio Baccarelli, Felipe de Souza, Alexandre Guerra, Edilson Venturelli, Edimilson Venturelli y en la imagen el director de fotografía Marcelo Durst.

“El profesor de violín” está inspirada en la historia del maestro brasileño Silvio Bacarelli, que fue testigo de un incendio en Heliópolis y, tocado por la difícil situación de los habitantes, decidió ofrecer clases de música a los chicos con escasos recursos en la ciudad. Algunos profesionales se unieron al proyecto y fueron capaces de inscribir una ley brasileña para impulsar iniciativas socio-culturales en el país. Así nació el instituto Bacarelli organización sin fines de lucro cuya misión es ofrecer a los jóvenes una mayor educación musical y artística.

No descubre nada nuevo pero si pueden, véanla…

 

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 1.915 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: