Jessica Chastain

Jessica Chastain (Jessica Michelle Howard) nació el 24 de marzo de 1977 en la ciudad de Sacramento, California (EE.UU.)

Twitter: @jes_chastain

Ficha en Imdb: http://www.imdb.com/name/nm1567113/

Sus películas en Comentamos Cine:

Crítica: El caso Sloane (2017)

Crítica: Marte (2015)

Crítica: Criadas y señoras (2011)

Crítica: El árbol de la vida (2011)

Crítica: La deuda (2010)

Crítica: El caso Sloane

Con este thriller político de la fábrica de “La deuda” y “El exótico Hotel Marigold”, John Madden nos presenta su nuevo trabajo algo más fuerte en su receta, donde sabe encontrar los ambientes y sabe hallar el punto de inflexión, cada vez, para hacer distintas historias sin apenas alterar la intención de su credo. Crítica de la película “El caso Sloane”

Desde las primeras imágenes del film, sabemos en lo que estamos. El lugar en concreto puede  importar poco, la fecha también daría  igual puede ocurrir en cualquier sitio.  Concretamente la película nos sitúa en un territorio de poder, dinero y corrupción,  EEUU. Elizabeth Sloane (Jessica Chastain) es una mujer acostumbrada al éxito, una chica de mediana edad, guapa, elegante y atractiva, trabaja en el mejor grupo de presión del mundo financiero, pero puede tener problemas en esta ocasión. Ella, siempre esforzada para  ser ganadora, la más responsable, la más luchadora,  agresiva, fría y calculadora. Ahora su principal meta  es que fructifique una legislación a favor del control de armas en Washington DC, para ello utilizará todos los recursos de los que dispone, sus asistentes Gugu (Esme Manucharian)  y  Jane (Alison Pill), además de un magnífico equipo de ayudantes y compañeros, todos con la ambición de ganar metida en la mirada, pero  resulta que se enfrentan al lobby armamentístico más poderoso de su carrera, encabezado por  el jefe George Dupont (Sam Waterston)  un alto representante del partido republicano…

En las más grandes aventuras que he conocido en el cine de intriga política, siempre late un triple recorrido imprescindible para la adhesión del espectador. Una es la historia en sí misma, la lucha de unos contra otros o contra ellos mismos y el aspecto espectacular del cine heredado. Otra, el propio trayecto vital de los personajes, esa mezcla de crecimiento interior. Y en tercer lugar, la cuota de misterio entre los sentimientos que se ocultan pero que viven en la imagen y han sido y serán el sustento de este tipo de cine.

John Madden con la casi desconocida ficción que nos regala, donde su ciclópea realidad quema la piel como el reflejo somático de la sociedad que nos mueve, analiza con gran rigor el mundo de los lobbies, el poder en las sombras. Esa parte que mueve los hilos y maneja sin importarles ni un poquito si queda algún jugador vivo encima de la mesa de juego. El guión lo escribió el polifacético y emprendedor Jonathan Perera, que con su primer trabajo como guionista realiza una historia excelente de tensión y dinamismo mental. La música corre a cargo del pianista y compositor alemán Max Richter, mediante la música logra expresar el carácter escandaloso del corazón de la historia. En la fotografía el director danés Sebastian Blenkov, con una trayectoria en su carrera de más de veinte producciones en la pantalla grande, compone para “El caso Sloane” un mecanismo decisivo en lo visual.

El reparto lo encabeza la actriz Jessica Chastain, que hace un trabajo de interpretación inmejorable, subrayando continuamente el ritmo de la acción, para mí, el papel más interesante y complicado que hemos tenido el privilegio de ver en la actriz americana. Esme Manucharian, Mark Strong, Gugu Mbatha-Raw, Michael Stuhlbarg, Alison Pill, John Lithgow, Jake Lacy, Douglas Smith, Sam Waterston, Ennis Esmer, Alexandra Castillo, Meghann Fahy, Noah Robbins, Lucy Owen, Raoul Bhaneja y Dylan Baker, todos tienen un nivel alto, dotando de verosimilitud a sus personajes. Se llega a crear un contexto cinematográfico de profunda realidad.

Jessica Chastain el pasado año estuvo nominada por “El caso Sloane” a mejor actriz en los Globos de Oro. Es muy llamativo que los premios Oscar se olvidasen de ella, de la actriz y de la película. Bueno, no pensemos mal. El cine para nosotros está por encima de las telas de araña del poder.

Véanla.

Crítica: Marie Curie – El valor del conocimiento

Después de realizar dos películas con el cineasta Peter Sehr, Marie Noëlle nos presenta su primera película de la que, en solitario, es directora y coguionista, con la también cineasta, dramaturga y escritora, Andrea Stoll. La historia abreviada de una de las mujeres más grandes que podemos recordar. Crítica de la película “Marie Curie”.

La historia que se nos narra comienza en el delirio por la ciencia y el amor que conducía al matrimonio formado por Marie Curie (Karolina Gruszka) y Pierre Curie (Charles Berling), les acompañaba de casa a la facultad, de la facultad al laboratorio y a todos los lugares donde acudieran. Era principios del siglo XX, su programa de investigación había adquirido la máxima categoría. Conocidos y respetados, ambos obtuvieron el premio Nobel de Física en el año 1903, pero quiso el destino que Pierre Curie muriera en un trágico accidente, atropellado por un coche de caballos. Marie Curie quedó sola con sus hijas pequeñas. Ella era muy joven y aunque sufre una fuerte depresión por la muerte de su esposo se aferra a sus estudios científicos, firme en su creencia de que vendrán tiempos mejores y será fructífera su valía por el trabajo útil. Con un valor humano fuera de lo común siguió el camino trazado, trabajando y luchando como mujer y científica en un mundo dominado por los hombres. El tiempo pasó y su joven corazón vuelve a latir por un compañero del laboratorio, Paul Langevin (AriehWorthalter). Se enamoran. Él está casado. Su esposa Jeanne (Marie Denarnaud) muy enfadada hace pública la relación de su marido con Marie Curie. Aquí comienza un desatino de críticas y desplantes a Curie. En ese tiempo tempestuoso ganó el premio Nobel de Química, año 1911. El mundo de hombres en que se movía ya tiene una justificación más para despreciarla y marginarla. Fue difamada por la prensa por cometer adulterio, como una debilidad del espíritu completamente nociva para las tareas que ocupaba y la posición en que se desenvolvía. Marie Curie continuó con esfuerzo y trabajo duro, fundiéndose en la práctica de la investigación, irrumpiendo eternamente en el respeto y la admiración de cada ciudadano que sepa de sus grandiosos descubrimientos y de su lucha.

No es la primera vez que la figura de Curie llega al cine, el americano Mervyn LeRoy nos trajo la calidoscópica “Madame Curie” (1943), que obtuvo 7 nominaciones a los Óscar, entre otros mejor película, mejor actor y mejor actriz, basada en la biografía de Ève Curie e interpretada por Greer Garson, Walter Pidgeony. Más tarde, el director francés Claude Pinoteau presentó “Los méritos de Madame Curie” (1997), en la que Isabelle Huppert y Philippe Noiret nos acercaron a ella, a sus luces y sus sombra, su talento y sabiduría y su impulso anticapitalista.

Siguiendo la senda biográfica, la realizadora Marie Noëlle nos sumerge en el interior de la esencia de la ciencia y el conocimiento. Allí la mirada curiosa, el fulgor de los sueños y la solidez. Cabe reconocer la firmeza de planteamiento del guion que se las ingenia para abordar la historia con una visión diferente. En “Marie Curie”, Marie Noëlle cuenta con una producción excelente y con un reparto espectacular en el que Karolina Gruszka se da la mano con una presencia interpretativa habitual solo en el gran cine, con una mirada brutal y convincente ante la esencialidad en un gélido tapiz de relaciones diversas. Se trata la vida de la científica polaca Marie Curie, durante ocho años. Cabe decir que aunque la directora sabe manejar el tema histórico en el cine, en esta ocasión nos deja un poco con las ganas, aunque el material con que se trabaja no tenemos duda de que sea el periodo más creativo del personaje. Se mire por donde se mire, Marie Curie ha marcado y marcará las vidas de la humanidad, nadie que respire en este mundo puede dejar de sentir su impacto y la necesidad en cierto sentido sentimental y feminista de abrigarte en sus doctrinas.

En la película el material de partida resulta demasiado escueto, la narración deriva sin remedio a tirar por el camino de lo trivial con tal de encontrar algo remotamente semejante a una historia sentimental. Una primera parte ideal para los personajes, seguida por un intermedio celestial y en el tercer acto nos recuerda una odisea por el romanticismo con una especie de tragedia en el fondo del alma.

La música es del compositor de bandas sonoras Bruno Coulais, que en esta ocasión hereda la fuerza del personaje principal afianzando con sus notas el componente testimonial y anímico del retrato. En la fotografía, el director y guionista polaco Michal Englert, realiza un trabajo elegante, buscando y encontrando toda la sensibilidad de los personajes y todo el coraje. En el reparto, Karolina Gruszka, perfecta, como ya he dicho antes. Además el cabalísimo de Arieh Worthalter, Charles Berling, Izabela Kuna, Malik Zidi,André Wilms, Daniel Olbrychski, Marie Denarnaud, Samuel Finzi, Piotr Glowacki, Jan Frycz, Sabin Tambrea, Sasha Crapanzano, Rose Montron, Adele Schmitt, Emma Pokromska, Edgar Sehr, Nikolaus Frei, Artur Dziurman, Piotr Bartuszek, Aldona Bonarowska, Klara Bielawka, Mariola Brycht, Pawel Kleszcz, Wenanty Nosul, Jakub Kotynski, Ksawery Szlenkier, Michal Meyer, Konrad Bugaj y Krzysztof Bochenek. Un elenco que en este apartado es modélico: una lección magistral sobre cómo definir personajes tan enormes, un acto de comunión con la corrección.

En fin, no es “Marie Curie” la película esperada. Su directora Marie Noëlle se enfrenta a Marie Curie con una mirada poco intensa. Pero tiene elementos de interés. Siempre es interesante acercar nuestros sentidos a historias reales tan atrayentes y cautivadoras.

 

Crítica: Yo, Daniel Blake

El director de cine Ken Loach es como un viejo amigo del que ya nada nos sorprende pero con el que siempre nos parece delicioso un nuevo encuentro. Como en toda su carrera, el cineasta nuevamente muestra su aptitud de acusación contra lo establecido. Crítica de la película “Yo, Daniel Blake”.

En su última película explora la humillación social a la que es sometida la gente obrera y nos pone como ejemplo a Daniel Blake (Dave Johns), un carpintero inglés de 59 que sufre un ataque al corazón, al que el médico prohíbe que vuelva a trabajar. Daniel saca fuerzas para salir adelante y agotando las pocas reservas de ahorros que tiene en casa se ve en la necesidad de acudir a la asistencia social, entrando en un espiral de impersonal burocracia. El hombre se crece y lucha y lucha contra la administración. Justo en la oficina de empleo, Daniel conoce Katie (Hayley Squires), una mujer joven que acaba de llegar a la ciudad con un niño Dylan (Dylan McKiernan) y una niña Daisy (Briana Shann). Juntos han de compartir cariño, ternura y las malandanzas del engañoso sistema social en el que viven… A partir de ahí la película se convierte en un camino sembrado de obstáculos.

Como pueden suponer, ésta es una película tremendamente salvaje. Nadie como el guionista Paul Laverty y el director Ken Loach para lograr una muestra tan fehaciente de la desprotección de los pobres. “Yo, Daniel Blake” tiene un sabor exclusivo que nos conectará sin esfuerzo en un drama actual con el aroma de un humor ácido, su estilo, enfocando sin luz de fondo la perspectiva de la clase trabajadora. Su realismo y los diálogos de los dos protagonistas principales, carne esencialmente de sacrificio, contribuyen entre otros elementos a sacar sin acción este ejemplo de cine de alta tensión. Ken Loach con “Yo, Daniel Blake” utiliza todos sus recursos para agitar dentro del espectador acomodado esa brizna de certezas que no le permitirán dormir tranquilo. Tan impecable en su ritmo, recreación y mensaje que no hace sino reflejar el fracaso de un sistema como es el británico, parecido al de muchos otros países que se hacen llamar democráticos. Llegando a todos los públicos y zarandeándonos con la sonrisa y la gravedad, para obligarnos a abrir los ojos ya.

Es “Yo, Daniel Blake” un rugido de capacidad mediática y un documento testimonial. Gente al margen de gente, en un mundo encerrado en sí mismo. Y para sacar chispas con la marca de la casa, para que podamos verlo plasmado en la pantalla, están los actores y actrices: Dave Johns, Hayley Squires, Briana Shann, Dylan McKiernan, Kate Rutter,Sharon Percy, Kema Sikazwe, Steven Richens y Amanda Payne. En la música el gran compositor británico de bandas sonoras, maestro George Fenton. La fotografía corre a cargo del famoso director irlandés Robbie Ryan.

Un drama de nuestros días que el film aborda en toda su complejidad sin prescindir de sus componentes emotivos.

Véanla.

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