Crítica: Mi querida cofradía

“Mi querida cofradía” es una película de Marta Díaz de Lope, cineasta, nacida en Ronda. Alumna de la Escuela Superior de Cine y Audiovisuales de Cataluña desde sus diecinueve años, y actualmente profesora, debuta como directora con este largometraje. El guion escrito por Marta Díaz de Lope y la joven cineasta canaria Zebina Guerra es una historia en la que nada sorprende pero en la que todo resulta bienvenido.

Carmen (Gloria Muñoz) cree que será la próxima presidenta de su cofradía, lleva más de 30 años dedicando muchas horas de su tiempo a la hermandad de su pueblo y nunca tuvo la suerte de salir elegida. En esta ocasión, después de producirse la votación, su compañero Ignacio (Juan Gea) es elegido presidente. Carmen no acepta la decisión. Ni mucho menos. Lejos de aceptarlo, ella misma establece diferentes retoques en lo que cree en consecuencia que ha sido decidido por hombres y para hombres. Carmen con su movilización pretende reivindicar, expresar y determinar su derecho como mujer a ser dirigente de la cofradía a la que tanto amor tiene.

En la peripecia de “Mi querida cofradía” nos enfrentamos a una comedia religiosa, como bolsa que se rellena de pequeñas realidades, inteligente a la hora de organizar su cotidianidad. En todo momento mantiene una trazada hábil contra la exageración, siempre a buen recaudo de intromisiones y llenando todos los planos de vida propia. Marta Díaz de Lope hace una mezcla de la levedad y la gravedad del humor reivindicativo que solo está al alcance de alguien que conozca muy bien de lo que habla, una mantilla, una música procesional, nazarenos… amigas y charlas divertidas. Con esa sencillez de lo que solo desde dentro se transmite. Más allá de cualquier juicio crítico que no sea el tema que palpita en el corazón de la historia y que en realidad hace ver la verdad verdadera del entramado cofrade, en su mayoría ocupado por hombres.

“Mi querida cofradía” se muestra abierta y utiliza todo el ingenio de un guion bien escrito para mostrar una sugerente galería de personajes viviendo sus propias contradicciones y una ilimitada fuente de comicidad; así nos encontramos con esta humilde historia, que transmite alegría, arranca sonrisas y proporciona una agradable sensación de cercanía.

El trabajo de los actores colabora con una buena puesta en escena: Gloria Muñoz, Pepa Aniorte, Carmen Flores, Juan Gea, Rocío Molina, Joaquín Núñez, Alejandro Albarracín, Manuel Morón y Rosario Pardo, todos muy entregados a sus personajes. La música, del compositor de bandas sonoras, el malagueño Javier Rodero. En la fotografía, Vanesa Sola.

Poco a poco los jóvenes valores de nuestro cine llenan las pantallas de las salas. Marta Díaz de Lope tiene mucho por dar, viendo su primer largometraje “Mi querida cofradía” confío en lo que está por llegar, ha tenido un arranque estupendo.

Anuncios

Crítica: Noche de juegos

“Noche de juegos” está dirigida por el dúo cinematográfico de cineastas americanos dedicados casi exclusivamente a la comedia John Francis Daley y Jonathan Goldstein. El guion, escrito por Mark Pérez en su primer despertar al cine de pantalla grande.

Los protagonistas de esta película son un grupo de amigos que se reúnen de forma periódica para pasar una noche de juegos. Es muy divertido, cada vez que se encuentran tratan de resolver el misterio de un asesinato, la situación se hace cada vez más apetecible y más delicada, porque conseguirán ser invitados a casa del hermano de…. A ellos, que les gustan los riesgos y tienen una gran dependencia de la aventura, aceptan sin dar tregua, intentando encontrar los puntos complicados del puzle. Pero la trama del juego está hecha con modélica discreción y riesgo… Ellos y ellas formarán un equipo contra todo lo que les salga al paso.

“Noche de juegos” es una comedia que te lo pone fácil para divertirte con ella y difícil a la hora de describirla en términos concretos. La película no es un instrumento para esculpir ningún monumento para la historia, pasa a fijar su atención en hacer reír con la mirada en unas vidas jóvenes marcadas por su edad y el ansia de diversión. El proceso posee complicaciones que llevan a la carcajada, a veces incluso rozando la extravagancia y la inmoralidad. “Noche de juegos” es un juguete cómico. La segunda película de sus directores que pretende seguir con la forma en la que quieren mover su filmografía. Una velada hogareña de veleta torcida que conduce a una intriga con diabólica precisión capaz de convertir un acto cotidiano en una amenaza.

Tal estado de absurdo desde algo parecido a la realidad contribuye, sin duda, a que sea un artefacto provocador que consigue lo que busca, a veces a mí me ha hecho recordar las aventuras de los “Hollister”, aquellos libros que leí hace años y lo he pasado bien viéndola. Soy consciente de su carácter equitativamente cómico y de su tragedia quebrada y sumamente negra. Una comedia más en un tiempo en que hay que recurrir a todo para evadirnos.

La imagen la conduce el director de fotografía canadiense Barry Peterson. Y el compositor neoyorquino Cliff Martinez se encarga de la música, recordemos a este gran músico como baterista de grandes grupos musicales de los años 70 y 80, años de gran éxito y gloria, después, la acertada resolución de seguir trabajando la música en bandas sonoras vuelve a subirle a la vista de todos nosotros. Genial siempre Cliff Martinez. En el reparto: Jason Bateman, Rachel McAdams, Kyle Chandler, Sharon Horgan, Jesse Plemons, Billy Magnussen, Kylie Bunbury, Lamorne Morris, Danny Huston, Michael C. Hall,Michael Cyril Creighton, Camille Chen y Chelsea Peretti. Me encantan los personajes de Rachel McAdams y Jesse Plemons, magníficos.

Una farsa ligera, dialogada, con endiablado ritmo.

Crítica: Un lugar tranquilo

John Krasinski, es un cineasta americano, actor en más de una decena de películas, recordamos: “Una aventura extraordinaria”, de 2012, y “Detroit”, de 2017, además de actor es guionista, productor en varias series destacadas y ahora en 2018 director de una película de terror para la pantalla grande “Un lugar tranquilo”. La idea para la historia y el guion son de Scott Beck y Bryan Woods, con la colaboración de John Krasinski, que también actúa como actor principal.

Los estremecedores vestigios de un mundo deshabitado proyectan su reflejo en las ruinas humanas de quienes por sus fantasmagóricos lugares pasean: una familia, el padre Lee Abbott (John Krasinski), la madre Evelyn Abbott (Emily Blunt), la hija Regan (Millicent Simmonds) y los hijos Marcus (Noah Jupe) y Beau (Cade Woodward). Una familia que vive en una casa en el bosque cuidándose de no emitir ningún sonido. En silencio y escondidos se pasan la vida. Sus perseguidores, unos seres que solo tienen desarrollado el oído alcanzan todo ruido, venga de donde venga, y si te escuchan prepárate porque son malísimos y además feos, muy feos…

La sombra del terror de ciencia ficción se cierne sobre la materia narrativa de “Un lugar tranquilo”. El tema central del mundo silencioso en el que se mueven los personajes posee una dimensión explícitamente psicológica. En la atmósfera asfixiante que John Krasinski crea, Lee representa al héroe de un mundo que se precipita bajo sus golpes de voz, sus cucharas o el ruido de sus zapatos. A veces este concepto está expresado de forma muy intensa, por ejemplo cuando la cámara muestra todo el universo de pantallas que tiene Lee colocadas en el sótano para proteger a su familia, es evidente que Evelyn, Regan, Marcus y Beau están todo el recorrido monopolizados por la figura principal. Dicho de manera muy abreviada, esto es lo fundamental del planteamiento de la historia básica, es evidente que hay muchos más puntos conflictivos y participativos en los que se significan todas las posibilidades.

En “Un lugar tranquilo” no hay que esperar grandes descubrimientos, es un film como cualquiera de este tipo, lo que importa son los momentos de tensión, de opresión siempre amenazada y amenazadora. No es una película de sustos ni le ponen demasiada malicia al asunto. Solo una obra que funciona cuando no pretende otra cosa que la complejidad y la agudeza que el espectador espera.

El tiempo marcado en la pantalla propone una realidad fragante y necesariamente creíble, un riesgo en los experimentos del nuevo cine americano. No la considero una obra maestra pero sí una película con personalidad, que no nos arrastra a la marea del suspense. La música de Marco Beltrami, compositor especializado en bandas sonoras para películas de terror y ciencia ficción, tiene un sentido especial al pasar a ser conducida como personaje por la escasez de diálogos. La fotografía de la gran directora de fotografía Charlotte Bruus Christensen dota al todo de un aspecto importante dentro del sentido de la película. En las actuaciones: Emily Blunt, John Krasinski, Millicent Simmonds, Noah Jupe, Cade Woodward, Leon Russom y Doris McCarthy soportan con estoicismo los vaivenes de unos personajes traspasados por el miedo.

Judi Dench

Judi Dench nació el 9 de diciembre de 1934 en York, Inglaterra.

Ficha en Imdb: https://www.imdb.com/name/nm0001132/

Sus películas en Comentamos Cine:

Crítica: Asesinato en el Orient Express (2017)

Crítica: El hogar de Miss Peregrine para niños peculiares (2016)

Crítica: Philomena (2013)

Crítica: Skyfall (2012)

Crítica: El exótico Hotel Marigold (2011)

Crítica: Piratas del Caribe 4: En mareas misteriosas (2011)

 

A %d blogueros les gusta esto: