Crítica: La trama


Cartel de La tramaLa ambición es la peor de las enfermedades posibles, un mal crónico e hiriente incapaz de desechar su egoísmo. La ambición dormita en la retaguardia de los estamentos agazapada en la espalda del misterio. Nadie está a salvo de su mano negra, nadie está a salvo de su poder dictador y despreciable, ni siquiera aquellos que comparten sus ideologías.
“La trama”, de Allen Hughes, es la configuración de un segmento desvergonzado: la corrupción política. Tal real como la vida misma.

El argumento está situado en la ciudad de Nueva York. La película comienza con el policía Billy Taggart (Mark Wahlberg) que, después de abandonar la Policía por matar por venganza a un chaval que ha violado y matado a una chica, es obligado a retirarse del cuerpo. Pasan siete años y Taggart trabaja como detective privado. Un día recibe la llamada del alcalde Hosteler con el que llega a algunos acuerdos, el mayor y más sorprendente: que investigue a su propia mujer (Catherine Zeta-Jones), pues sospecha que le es infiel. Inmediatamente después de confirmar estas sospechas, el amante de la esposa del político es hallado muerto. Taggart, entonces, decide proseguir la investigación. La perseverancia del joven va despejando el camino de un caso que acaba siendo más complicado de lo que parecía

Los personajes y la historia que contiene “La trama” no son ajenos a las influencias del entorno, aunque diciendo la verdad, en este momento, la realidad supera a la ficción.

La película sigue paso a paso la dirección de Allen Hughes, -que por primera vez trabaja sin la colaboración de su hermano gemelo Robert Hughes-, logrando captar el aspecto roñoso de las grutas del poder político. Hombres injustos e insolidarios que cambian los designios del destino de otros. Al realizador no le interesa la vertiente espectacular y sórdida del género sino usar sus premisas como medio para subrayar o aislar reflexiones y emociones comunes.

Este nuevo trabajo del joven director americano no presenta ningún resquicio de innovación, habla sin embargo de un tema de rigurosa actualidad logrando una película que sin sorprender, nos entretiene salpicando su arte.

Basándose en el guion convencional de Brian Tucker, con instrucciones precisas para rodar escenas muy cortas, Hughes maneja correctamente las escenas tensión y menos hábilmente el desarrollo de personajes, no consiguiendo alcanzar la intensidad dramática que pretende y permitiéndose el error de esquivar lo que se espera de ella. Nos gustaría saber más de algunos de ellos, viven momentos cruciales en sus vidas pero no los conocemos por dentro. Aunque con todas sus debilidades si miramos el conjunto, la película logra salir airosa, lo que es un mérito, pues como ya he dicho no nos muestra nada nuevo. Simple pero eficaz. Si le añadimos una ambientación acertada y una banda sonora bastante buena de Joseph S. DeBiasi y Seanson Kent, el espectador queda conquistado a la espera del siguiente movimiento.

“La trama” cuenta con un reparto que maneja con criterio los elementos dentro del contexto del thriller. Mark Wahlberg interpreta al policía detective, dotando a su personaje de una dureza y sequedad realmente apabullantes y muestra su faceta actoral en todo su esplendor en su mejor interpretación. Russell Crowe y Catherine Zeta-Jones, en su papel de matrimonio mal avenido, no se dedican ni una sonrisa, hay tensión entre los dos, y a la hora de competir son una roca, sin una simple fractura ante la desdicha. Todos los actores realizan un formidable trabajo.

La que posiblemente sea la obra más indecisa en la filmografía de Hughes, sin embargo, deja entrever su habilidad para equilibrar la intriga, aunque él mismo haya dado piezas más contundentes en este registro.

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 459 seguidores

%d personas les gusta esto: