Ganadores de los Premios Oscar 2015

oscar

Mejor Película: Birdman

Mejor Actriz: Julianne MooreSiempre Alice

Mejor Actor: Eddie Redmayne, La Teoría del Todo

Mejor Director: Alejandro G. Iñárritu, Birdman

Mejor Actriz De Reparto: Patricia Arquette, Boyhood

Mejor Actor De Reparto: J. K. Simmons, Whiplash

Mejor Película De Habla No Inglesa: Ida

Mejor Guion Adaptado: The Imitation Game, Graham Moore

Mejor Guion Original: Birdman, Alejandro G. Iñárritu, Nicolás Giacobone, Alexander Dinelaris, Jr. y Armando Bo

Mejor Banda Sonora: El Gran Hotel Budapest, Alexandre Desplat

Mejor Canción: Glory de Selma, John Stephens y Lonnie Lynn

Mejor Documental: Citizenfour, Laura Poitras, Mathilde Bonnefoy y Dirk Wilutzky

Mejor Película Animada: Big Hero 6

Mejor Montaje: Whiplash, Tom Cross

Mejor Fotografía: Birdman, Emmanuel Lubezki

Mejor Diseño de Producción: El Gran Hotel Budapest, Adam Stockhausen y Anna Pinnock

Mejores Efectos Visuales: Interstellar, Paul Franklin, Andrew Lockley, Ian Hunter y Scott Fisher

Mejor Edición de Sonido: El Francotirador, Alan Robert Murray y Bub Asman

Mejor Mezcla de Sonido: Whiplash, Craig Mann, Ben Wilkins y Thomas Curley

Mejor Cortometraje Animado: Buenas Migas

Mejor Corto Documental: Crisis Hotline

Mejor Cortometraje: The Phone Call

Mejor Maquillaje Y Peluquería: El Gran Hotel Budapest, Frances Hannon y Mark Coulier

Mejor Vestuario: El Gran Hotel Budapest, Milena Canonero

Crítica: La teoría del todo

la teoria del todoEl realizador James Marsh nos coloca ante un mecanismo de tragedia majestuosamente presidido por una buena dirección. Con un amplio interludio de drama gris y luminoso, entre el amor, el conocimiento y el horror de una enfermedad.  Es historia y arte, y el claroscuro de temor y esperanza. Crítica de la película “La teoría del todo”.

Narra la relación entre el célebre astrofísico Stephen Hawking (Eddie Redmayne) y su primera mujer, Jane (Felicity Jones), en la época en que ambos lucharon contra la enfermedad degenerativa que postró al famoso científico en una silla de ruedas.

Rigurosísimo ejercicio cinematográfico el que nos plantea el director James Marsh en esta rígida, pertinaz y brillante obra. Nos hallamos frente a uno de esos ejercicios en los que desde el primer momento queda claro que el asunto tratado es tan importante como el modo de hacerlo. Esto es, en los que el punto de conexión escénico dispuesto por el director impone una significación que, por sí misma, apuntala y ennoblece el contenido al que le toca servir de vía de encauzamiento. Con guion de Anthony McCarten, basado en el libro de la propia Jane Hawking,  ensambla un melodrama elegantísimo, que en su estilo y calidad no desmerece de las grandes obras biográficas de todos los tiempos. El trabajo visual de la mano de Benoît Delhomme, frugal dentro de cada plano, la progresión dramática medida al milímetro por la intensidad en la relación de los personajes y una emoción que con juicio va calando en el espectador hasta lograr que todo resulte absolutamente conmovedor.

Imagen de La teoría del todoEstamos ante una buena película, llena de momentos eternos, elaborada con un toque propio de los años sesenta; incluso la música de Johann Johansson, que acompaña al desarrollo de esta historia, tiene el eco de aquellos años en algunos de los temas musicales. Al terminar de ver “La teoría del todo” tienes la misma sensación que cuando acabas de tener un sueño agradable: los ojos vidriosos, una sonrisa que no se borra de tu cara y la sensación de que has aprovechado el tiempo a lo grande.

Las actuaciones son memorables, brillan por su realismo, naturalidad y frescura, vital importancia tiene el trabajo del actor Eddie Redmayne, al que recordamos interpretando dignamente en “Los Miserables”; en esta ocasión, con un personaje tan extraordinario como Stephen Hawking  tiene una magnífica oportunidad para demostrar su valía. No me imagino a otro actor haciendo este papel, la evolución de su personaje marca los pasos de la obra y facilita que Felicity Jones realice una interpretación que le otorga profundidad, solidez e intensidad. Los estupendos secundarios encabezados por Charlie Cox y seguidos por David Thewlis, Emily Watson, Simon McBurney, Charlotte Hope y Adam Godley, colaboran a crear una película que, sin duda, es imprescindible, maravillosa y entrañable, que solamente pudo nacer y existir para resaltar tan tiernamente la historia difícil del hombre con la mente más privilegiada que conocemos.

Gracias por crearla James Marsh.

Crítica: Birdman

BirdmanEl cineasta mexicano Alejandro González Iñárritu tiene una reputación ya consolidada, eso es incuestionable. Es un cineasta colmado y definitivo que no comete errores. Sabe elegir sus trabajos, retarse y superarse a sí mismo, Biutiful”, “21 gramos” y “Amores perros” entre otras, son su ejemplo indudable. Sin embargo, una vez que nos ha demostrado que sabe manejar los distintos signos cinematográficos regresa con un filme que está dentro de un género profundo que domina. Crítica de la película “Birdman”.

No revelo nada de la trama por respeto, pues cualquier cosa que diga puede resultar un spolier, solo lanzo un ligero esbozo: Después de hacerse famoso interpretando a un célebre superhéroe, un actor, Riggan (Michael Keaton), trata de darle un nuevo rumbo a su vida, recuperando a su familia y preparándose para el estreno de una obra teatral en Broadway.

 “Birdman” es lo mejor de González Iñárritu, en ella exprime todo su talento para rodar una obra extraordinariamente buena.

Con una historia atractiva, el toque originalidad de “Birdman” radica en el mundo que presenta; un trabajo perfecto y rompedor, con la estructura argumental más original que he podido ver en el último año y no en el sentido comercial de la palabra, sino en el plenamente artístico. Así, entramos en consonancia con los personajes, exprimidos en su condición de edificio laberíntico y resultando toda una metáfora de la añoranza y la depresión.

Imagen de BirdmanEstilización, violencia, humor negro y una atmósfera agreste, “Birdman” es todo eso, encuadres perfectos de plano único, diálogos, giros, ritmo y un ambiente sórdido y desesperanzador. Los decorados y vestuario creados para recrear un universo de ensueño o pesadilla, la caracterización de los actores en las distintas fases de la película, la fotografía, así como la dirección artística, nos aportan en “Birdman” imágenes magníficas y por si fuera poco, ahí está la música, una joya en instrumentos de percusión.

Michael Keaton es otro de sus logros, demuestra su portentoso poder de transmitir al espectador el desorden en todo momento, factura con elegancia su personaje y evita la infección sentimental y el efectismo. Emma Stone, Edward Norton, Zach Galifianakis, Naomi Watts y Amy Ryan firman con mano estable uno de los mayores logros del cine de los últimos tiempos.

“Birdman” en mi opinión es un título mayor, lleno de inagotables estímulos para el análisis: un clásico moderno llamado a permanecer. Toda una experiencia inédita.

Crítica: Boyhood – Momentos de una vida

BoyhoodObra iniciada en junio del año 2002 e interrumpida en su rodaje, sin interrumpirse realmente, pues cada cierto tiempo se fue retomando hasta el mes de octubre del año 2013, “Boyhood – Momentos de una vida”, es la brillante película dirigida y escrita por Richard Linklater. Asistimos en ella al paso del tiempo y conocemos personajes por los que ese tiempo pasó ciertamente durante once años. Crítica de la película “Boyhood”.

Richard Linklater nos involucra en la suerte de unos seres que a lo largo del film van encajando en nuestros propios sentimientos, facilitándonos la reflexión de conocer que estamos ante lo inevitable. La película se califica como drama y es la historia de Mason (Ellar Coltrane) desde los seis años y durante una década poblada de cambios: mudanzas y controversias, relaciones que se tambalean, bodas, diferentes colegios, primeros amores, también desilusiones, momentos maravillosos, de miedo y de una constante mezcla de desgarro y sorpresa. Un viaje íntimo y épico por la euforia de la niñez, los sísmicos cambios de una familia moderna y el paso del tiempo.

Es cierto que ya hemos visto todos mil veces historias de familias con niños y problemas, pero da gusto volverlas a ver si se hacen con tanta fuerza y realidad como en “Boyhood” lo hace Richard Linklater, conquistándonos hasta el final.

Imagen de BoyhoodEs “Boyhood” un gesto exhibicionista que se repite en cada acto con fuerza y agallas para enclavarse en el cine de básicas vivencias más o menos admirables; la incapacidad del ser humano para amar y ser amado lejos de lo que la nueva contemporaneidad nos marca. Una historia casi pesimista y cruel, que al final demuestra una acertada teoría muy bien verbalizada por Linklater. Una miniatura de tres horas de duración, en una combinación que asegura al espectador disfrutar del cine bien hecho.

Todo es sobresaliente en este trabajo, la producción: guión, realización, vestuario, música, fotografía, sonido, montaje. Son tantas las escenas que nos llegan que cuesta elegir alguna. Y qué decir de los actores, Ellar Coltrane, Patricia Arquette, Ethan Hawke, y sus personajes bien desarrollados brillan como la feliz y amorosa familia que podían haber sido, están inmensos, con una ternura y expresividad dignas de todos los elogios… Lorelei Linklater, Jordan Howard,Tamara Jolaine, Zoe Graham, Tyler Strother, Evie Thompson, Tess Allen, Megan Devine, Fernando Lara, Elijah Smith, Steven Chester Prince y Bonnie Cross, entre otros, complementan con sus roles una historia que les queda bordada. Los actores niños resultan creíbles en sus papeles, y en cierto modo son los pilares donde se afianza la historia.

“Boyhood” funciona verdaderamente por la asociación indeleble entre la pareja, la niñez y la adolescencia, verdad que contrasta en muchos casos con la realidad que nos toca vivir.

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